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32ª edición del Festival Ibérico de Cine

El documental ‘Pizarro is God’ reivindica en Badajoz el legado del músico extremeño Juanjo Pizarro

El filme, dirigido por Miguel Ángel Caldito, se presenta como tributo al maestro y a una generación de músicos que definieron el rock español

Miguel Caldito presentando su documental musical 'Pizarro is god'

Miguel Caldito presentando su documental musical 'Pizarro is god' / A.V.T.

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Andrea Vaca

Badajoz

La Fundación Caja Badajoz acogió ayer la proyección del documental musical 'Pizarro is God', dentro de la programación del Festival Ibérico de Cine. Este recorre la historia del rock y el punk sevillano entre 1978 y 2012 a través de la figura del músico y productor extremeño Juanjo Pizarro, natural de Fuente de Cantos. El audiovisual, dirigido por Miguel Ángel Caldito, supone un homenaje a quien muchos críticos andaluces han definido como “el arquitecto invisible del rock sevillano”.

El documental repasa la trayectoria vital y artística de Pizarro desde su infancia hasta sus últimos días, poniendo en valor su participación en bandas como Silvio y Sacramento, Dogo y Los Mercenarios, Pata Negra, Reincidentes o Def Con Dos, entre otros. Además, en la película se puede apreciar cómo ha influido en varias generaciones de músicos al ser uno de los mejores guitarristas y productores de su época.

Durante la presentación del documental, el director del festival, Francisco Espada, define la película como una historia de amor. “Miguel pone todo su cariño para saldar la deuda moral que tenía con Juanjo Pizarro", explicó Francisco, "y la ha saldado de sobra con este documental". De esta manera, también afirmó que ahora es el público el que tiene una deuda con Miguel por haber dado visibilidad al maestro del rock Juanjo Pizarro.

Producción del documental

Por su parte, Miguel Ángel Caldito explicó que la idea nació tras el fallecimiento de Pizarro, en un momento especialmente delicado de su vida. “Cuando murió Juanjo me habían trasplantado los pulmones tres meses antes y se me vino todo encima. Decidí comenzar a filmar porque sentía que tenía una deuda moral, no solo con Juanjo, sino con toda nuestra generación”, recordó.

El proyecto, desarrollado durante tres años, se construyó de manera totalmente intuitiva. “Empecé a grabar sin guion, lanzándome a la piscina”, confesó el director del filme. Esa forma de trabajar le llevó a recopilar varias horas de material audiovisual y una ingente cantidad de documentos gráficos. “Había cientos o miles de archivos, muchos sin etiquetar. Tuve que sentarme a ver cinta por cinta”, explicó Miguel Ángel Caldito.

La primera versión del documental alcanzaba casi las tres horas de duración, aunque finalmente fue reducida tras un complejo proceso de montaje. “Lo más difícil ha sido la edición porque yo no sabía hacerlo. Aprendí fallando”, reconoció Caldito, quien terminó incorporando a un editor joven ajeno a la historia. “Que no conociera a Juanjo nos ayudó a editar el documental desde una perspectiva más objetiva”, señaló el director.

Apoyo y recibimiento

El filme también destaca por el respaldo recibido desde el propio entorno musical. Gran parte de las personas que aparecen en la producción colaboraron además en su financiación, un gesto que, según los responsables del proyecto, evidencia el cariño y el reconocimiento hacia la figura de Juanjo Pizarro.

En Sevilla el documental obtuvo una excelente acogida. La proyección prevista en los Cines Odeón de Plaza de Armas tuvo que ampliarse de una a tres sesiones debido a la demanda del público. Desde entonces, el director de 'Pizarro is God' está intentando proyectarlo en distintas ciudades españolas como Valencia, Pamplona, Madrid y Barcelona.

Caldito aseguró además que todo el material recopilado durante la investigación permanecerá disponible para futuros proyectos. “Si alguien quiere hacer un documental sobre alguna de las bandas, yo le puedo prestar el material”, afirmó encantado de compartir y dar a conocer las diferentes historias del rock sevillano que había ido recopilando y que no habían podido aparecer en el audiovisual.

Con una estética inspirada en los fanzines punk, el documental se presenta como un homenaje no solo a Juanjo Pizarro, sino también a toda una generación de músicos que contribuyó a definir una de las escenas más influyentes del rock español.

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