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Tras las críticas

La empresa que gestiona la perrera de Badajoz defiende que los animales reciben la atención necesaria

Athisa reconoce las limitaciones de las instalaciones municipales y anuncia que el 15 de septiembre dejará de gestionarlas

El ayuntamiento asegura que está en proceso la publicación de la licitación

Imagen de archivo de dos perros en el Centro de Protección Animal de Badajoz.

Imagen de archivo de dos perros en el Centro de Protección Animal de Badajoz. / S. GARCÍA

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Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Badajoz

Periódicamente -ultimamente muy a menudo- se hacen públicas quejas sobre el mal funcionamiento del Centro de Protección Animal de Badajoz, dependiente del ayuntamiento. El grupo socialista viene siendo muy crítico con el cuidado que se dispensa a los animales, una denuncia a la que esta semana se ha sumado Irene de Miguel, portavoz de Unidas por Extremadura en la Asamblea, que convocó a los medios de comunicación a las puertas de la perrera para denunciar la situación «lamentable» de los animales. Una crítica que comparten protectoras y el partido animalista Pacma.

La empresa que gestiona este centro desde finales de 2024, cuando se le adjudicó el contrato, es Athisa y ha sido diana directa de todas estas críticas, además del ayuntamiento, como administración responsable. Athisa ha querido salir al paso de todos estos reproches a través de un comunicado en el que anuncia que el próximo 15 de septiembre dejará de estar al cargo de estas instalaciones, porque finaliza el periodo extraordinario forzoso por el que se amplió su contrato, que inicialmente era de un año.

«Ningún animal ha sido sacrificado ni abandonado a su suerte durante nuestra gestión»

Athisa Medio Ambiente defiende que ante las imágenes y comentarios que se han difundido en las redes sociales en las últimas semanas, quieren manifestar «con rotundidad» que «ningún animal ha sido sacrificado ni abandonado a su suerte durante nuestra gestión». Este comentario se refiere a la denuncia expresa del grupo municipal socialista por un perro perdido que apareció muerto después de que una vecina lo atendiese y avisase para que fuese recogido, pero nadie acudió. En este caso, el animal nunca llegó a la perrera.

Según Athisa, «todos los animales acogidos han recibido diariamente alimentación, limpieza, atención veterinaria y los cuidados necesarios». Reconoce, por otro lado, las limitaciones por la propia situación de las instalaciones. «Somos -continúa el comunicado- plenamente conscientes de que un centro de estas características requiere una mejora continua, pero también creemos que cualquier valoración debe realizarse teniendo en cuenta el contexto real de las instalaciones, los recursos disponibles y el trabajo desarrollado por los profesionales que las atienden».

Más de 400 adopciones

La empresa pone sobre la mesa que desde que asumió la gestión del Centro de Protección Animal de Badajoz «todo nuestro esfuerzo se ha centrado en un único objetivo:garantizar el cuidado, la atención veterinaria y el bienestar de los animales acogidos, así como favorecer su adopción y la búsqueda de un nuevo hogar». En este sentido, apunta que gracias al trabajo diario de sus profesionales «y a la colaboración de numerosas personas voluntarias», desde el inicio de la gestión de la perrera, se han conseguido 265 adopciones de perros y 143 de gatos. «Detrás de estas cifras hay cientos de historias de animales que hoy disfrutan de una segunda oportunidad, y ese ha sido siempre el principal sentido de nuestro trabajo».

Concurso desierto

Athisa Medio Ambiente resultó adjudicataria del contrato el 16 de diciembre de 2024 con una duración inicial de un año. Finalizó el 15 de diciembre de 2025.El ayuntamiento sacó a licitación la gestión, con bastantes cambios en el pliego de condiciones, pero el concurso quedó desierto. Athisa continuó prestando el servicio durante nueve meses más mediante la figura de la prestación forzosa «con el único objetivo de garantizar la continuidad de un servicio esencial y evitar que el centro quedara sin cobertura».

Reconoce la empresa que gestiona la perrera, que durante todos estos meses «hemos tenido que afrontar circunstancias especialmente complejas». Según recoge el escrito, «el centro presenta limitaciones estructurales que existían con anterioridad a nuestra llegada y que han complicado la gestión diaria».

A esta situación se han sumado «episodios de saturación en la ocupación, la necesidad de restringir temporalmente nuevas entradas para garantizar el bienestar de los animales ya acogidos y la reciente aparición de un brote infeccioso, que fue gestionado siguiendo los criterios veterinarios correspondientes y priorizando en todo momento la salud de los animales». No concreta. El PSOE denunció que había un brote de parvovirosis.

«El centro presenta limitaciones que existían ya antes y que han complicado la gestión diaria»

Pero no se queda ahí. El comunicado reconoce además que todo esto se ha tenido que afrontar «sin disponer en determinados momentos de recursos e infraestructuras básicas, como un suministro estable de agua para determinadas tareas de limpieza». Así es, la perrera no tiene agua potable. «Pese a estas circunstancias, nuestra empresa ha destinado recursos propios para mejorar progresivamente las condiciones del centro siempre que ha sido posible», asegura.

Queda poco tiempo para que el contrato concluya. Athisa dejará la gestión el 15 de septiembre y recuerda que el nuevo procedimiento de contratación continúa sin resolverse. Faltan poco más de dos meses. Según el ayuntamiento, la licitación «está en proceso de publicación», que se hará «próximamente».

En cuanto a la situación del centro y el aumento del número de animales, como titular de las instalaciones, explica que la concejalía responsable está trabajando en su mejora y ampliación con una partida incluida en los presupuestos de este año destinada a la mejora de las instalaciones, nuevo equipamiento y material y la obra para instalar una depuradora.

Desde Athisa insisten en que se marcharán «con la tranquilidad de haber actuado siempre desde la responsabilidad, el respeto hacia los animales y la convicción de haber dado lo mejor de nosotros mismos durante todo este tiempo».

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