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Reconocimiento

"Somos padres antes que guardias civiles": Los dos agentes que rescataron a un menor en el río Ruecas no dudaron en lanzarse

Mariano y Javier, efectivos del puesto de Campanario, han explicado la dificultad del rescate y el peligro vivido al ser arrastrados

El delegado del Gobierno ha elogiado su determinación ya que expusieron su vida para salvar al joven de 15 años

Los dos guardias civiles, recibidos en la Delegación del Gobierno en Extremadura.

Los dos guardias civiles, recibidos en la Delegación del Gobierno en Extremadura. / Delegación del Gobierno en Extremadura

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Mari Carmen Mateos

Mari Carmen Mateos

Badajoz

Los dos guardias civiles que el pasado martes rescataron a un menor de 15 años que fue arrastrado por la corriente del río Ruecas, han narrado la historia que les llevó a lanzarse al agua sin pensarselo. La rápida, arriesgada y decidida actuación de ambos efectivos -pertenecientes al puesto de Campanario- evitó una tragedia en Rena, cuando el chico quedó atrapado, exhausto y prácticamente incomunicado entre la maleza.

Lucha contracorriente y al límite

El guardia civil Mariano ha relatado con detalle los angustiosos momentos vividos en el cauce del río Ruecas tras recibir la alerta urgente con la ubicación exacta del suceso a través del teléfono móvil. Al llegar a la zona y comprobar que el acceso por vía terrestre era totalmente imposible debido a la densidad de los zarzales y la maleza, ambos agentes no dudaron en lanzarse al agua equipados con una única cuerda de auxilio que tenían en el vehículo oficial.

"Cuando llegamos al lugar vimos que la situación era muy peligrosa. El menor ya no se escuchaba y no sabíamos dónde se encontraba exactamente. Intentamos localizarlo vía terrestre pero la vegetación nos lo impedía. Nos tiramos al río para intentar localizarlo", ha explicado el agente sobre el inicio del rescate. La gran violencia del caudal no se lo puso fácil: "Nos arrastró la corriente hasta que llegamos a un tronco sumergido que nos sirvió de anclaje. Salimos otra vez del tronco y ahí pudimos acceder hasta el chico".

El estado del menor en ese momento era delicado. "Estaba exhausto de estar tanto tiempo agarrado a unas zarzas. En cuanto nos vio, se desvaneció por completo. Mi compañero Javier le agarró para que no se lo llevara la corriente y yo, con la cuerda contracorriente, fui remolcándolos a los dos hacia el tronco, que era la parte más segura dentro de la fuerza que llevaba el agua. Nosotros mismos estuvimos en serio peligro", ha detallado Mariano, reconociendo que fue una intervención "agónica y sumamente comprometida".

"Somos padres antes que guardias civiles"

A pesar del riesgo de ahogamiento y de sufrir diversas heridas de carácter leve durante la maniobra, los agentes destacaron la inmensa satisfacción del deber cumplido. Javier ha enfatizado el impulso humano y ético que los llevó a actuar sin dudar un segundo: "Para nosotros es un orgullo y un honor haber realizado este tipo de servicio, que volveríamos a hacer mañana mismo si fuese necesario. No dudamos en ningún momento. Ambos somos padres antes que guardias civiles, y allí había un menor pidiendo auxilio y había que tirarse a por él".

Tras el tenso operativo y la llegada de bomberos y sanitarios, los propios agentes quisieron interesarse por la evolución del joven llamando esa misma noche a su familia tras salir de su turno de trabajo. Según han explicado, el padre del chico les confirmó que se recuperaba del susto y se encontraba dormido junto a su madre debido al agotamiento.

Servicio de ayuda al ciudadano

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, los ha recibido esta mañana en la sede de la delegación para trasladarles el profundo agradecimiento de la administración estatal y de toda la sociedad extremeña. Quintana no ha dudado en subrayar el valor de una acción que fue mucho más allá del mero cumplimiento del deber profesional, exponiendo la propia vida de los agentes para poner a salvo la del joven.

Durante la recepción, el delegado del Gobierno ha elogiado la determinación y la sangre fría de los agentes durante la emergencia: "Hicieron mucho más de lo que podríamos pensar cada uno de nosotros. Quería agradecer enormemente la labor que han realizado, pasando mucho más de sus propias obligaciones".

José Luis Quintana ha remarcado asimismo el calado social de este tipo de actuaciones dentro del cuerpo militar y cómo refuerzan la imagen pública de las fuerzas de seguridad. "Si la Guardia Civil es una de las instituciones mejor valoradas por parte de la ciudadanía es precisamente por estos hechos. No solo están para buscar la seguridad de las personas en conflictos que a veces nos pueden causar algún resquemor. sino que están para ayudar", ha señalado. Asimismo, ha añadido que "su primera obligación es un servicio de ayuda a los demás, a los ciudadanos y se ha demostrado en este caso", concluyendo con que era imprescindible "presumir de la Guardia Civil, que hace una labor impagable día a día".

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