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Venta ambulante

El calor vacía antes el mercadillo de Badajoz: "Tenemos una hora y media para vender"

Los vendedores recogen hasta una hora y media antes

Reclaman medidas para afrontar las altas temperaturas

Vídeo | El calor vacía antes el mercadillo de Badajoz: "Tenemos una hora y media para vender"

Pablo Barba

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Pablo Barba

Badajoz

El mercadillo de Badajoz empieza a vaciarse mucho antes de su horario habitual durante los meses de verano. Los clientes adelantan sus compras para evitar las horas de más calor y buena parte de los comerciantes comienza a desmontar los puestos entre las 11.30 y las 12.30 horas, hasta una hora y media antes que en otras épocas del año.

"La gente viene a las nueve y a las once se va", resume uno de los vendedores. A partir de las 11.30 horas, asegura, apenas quedan compradores y él mismo suele recoger a las doce, cuando lo habitual era prolongar la actividad hasta la una o la una y media. Nica, también comerciante, coincide en que las altas temperaturas han reducido tanto la afluencia como el tiempo efectivo de venta. "Las señoras salen antes y nosotros tenemos que recoger antes porque con este calor no se puede vender", explica. Su única fórmula para soportar la mañana es beber agua fría de manera constante y marcharse cuando el sol comienza a apretar.

Menos público y menos puestos

Manuel Salvador calcula que este verano la afluencia ha caído de forma considerable. "Hoy se nota un 50% menos de público", afirma. A su juicio, el calor provoca un círculo difícil de romper: algunos vendedores dejan de desplazarse por el coste del combustible y las temperaturas, y los clientes acuden menos al encontrar un número más reducido de puestos.

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Clientes recorren el mercadillo de Badajoz durante la mañana de este martes. / P. B.

"Tenemos una hora y media de mercadillo", señala. A partir de las once o las once y media, cuando los termómetros superan los 30 grados, las ventas empiezan a frenarse. A ello se suman la subida de los gastos, el menor poder adquisitivo y la competencia de las compras por internet.

Salvador reclama más apoyo para los vendedores ambulantes, especialmente en las tasas y en los costes que soportan como autónomos. Explica que un desplazamiento a Cáceres que antes suponía unos 30 euros de combustible puede alcanzar ahora los 50. "Vas trabajando para pagar gastos y al final no ganas", lamenta.

Comprar antes del mediodía

Los clientes también han adaptado sus horarios. Alonso Pereira suele acudir entre las diez y las doce de la mañana porque, a partir de esa hora, "aprieta más el sol" y se reduce la presencia de público. Considera que una posible solución sería crear una zona más acondicionada, con puestos permanentes y algún espacio cubierto donde comprar con mayor comodidad.

Juan Manuel, entrevistado otro día cuando cerca de la una ya quedaban pocos puestos, confirmó ese adelanto del cierre. "Fíjate la hora que es y ya está todo casi recogido", señaló. Aunque no acude con frecuencia, considera que el mercadillo todavía permite encontrar algunos productos más baratos que en los centros comerciales.

Reme, que suele comprar fruta, ropa y calzado, también había comprobado que a mediodía comenzaban a desmontarse muchos puestos. Entiende que los vendedores recojan antes por las temperaturas, pero advierte de que esta situación perjudica a quienes no pueden acercarse a primera hora. "Cuando venimos, no hay nada", resume.

El calor no es el único problema del mercadillo, pero sí el que marca su ritmo durante el verano. Vendedores y clientes coinciden en que la actividad empieza antes, dura menos y obliga a concentrar las compras en las primeras horas de la mañana. Para los comerciantes, esa reducción supone menos tiempo para vender en un sector que ya arrastra el encarecimiento de los desplazamientos y la competencia de otros canales de compra.

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