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Hacer el agosto con...

Pedro Monty, maestro y músico: "Prefiero los libros que, cuando los cierras, dejan más preguntas que respuestas"

Ha convertido la música en el hilo conductor de su vida. Presidente de Músicos Sin Fronteras y vicepresidente de Corazonex Solidarios, entiende cada proyecto como una oportunidad para educar, tender puentes y aportar algo a los demás. Quienes lo conocen saben que rara vez dice que no a una iniciativa solidaria. Este verano, entre el piano, la tranquilidad de Extremadura, Portugal y los momentos compartidos con los suyos, vuelve a a reivindicar el valor de las cosas pequeñas

Pedro Monty, junto a un piano en una imagen tomada en Matalascañas.

Pedro Monty, junto a un piano en una imagen tomada en Matalascañas. / LA CRÓNICA

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Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

- ¿Qué significa para usted «hacer el agosto»: ganar más, trabajar mejor o disfrutar más?

-- Para mí, hacer el agosto es, sobre todo, saber aprovechar el tiempo. Si este mes me permite aprender algo nuevo, compartir momentos con los míos y sentarme un rato más al piano, siento que ya ha merecido la pena. Y, si además el trabajo acompaña y salen proyectos interesantes, pues mejor todavía.

- ¿Qué cambia este mes en su día a día?

--- Intento bajar una marcha. La verdad es que cambio unas cuantas reuniones y ensayos por lecturas tranquilas, retomo alguna pieza pieza al piano que llevaba tiempo esperando tocar y recupero esas conversaciones que, durante el resto del año, siempre terminan con un “ya hablamos”. Agosto invita a eso: a volver a lo importante sin tanta prisa.

- ¿Cuál es su refugio favorito en Extremadura cuando aprieta el calor?

--Un rincón con agua, sombra y silencio… aunque, si hay buena música de fondo, tampoco le pongo ninguna pega. Y es que Extremadura tiene un don especial: recordarte que no hace falta recorrer cientos de kilómetros para sentir que estás realmente de vacaciones.

- ¿Es de río o de montaña, o por el contrario se va a la playa?

--- Soy de río y de montaña, pero mis raíces almonteñas me tiran para Huelva y para Matalascañas. Pero todas las opciones, igual que una buena melodía, tienen un ritmo sereno que te ayuda a desconectar casi sin darte cuenta. Son lugares donde el tiempo parece ir un poco más despacio, y eso se agradece.

- ¿Qué mito del verano le gustaría desmontar?

--- Ese de que descansar significa no hacer absolutamente nada. A veces descansar también es leer un libro que te inspira, aprender una canción nueva,compartir una conversación sin mirar el reloj o echar una mano a quien lo necesita. Hay muchas maneras de recargar las pilas, y no todas pasan por quedarse quieto.

- ¿Desconecta en agosto?

--- Del todo, no. Siempre aparece alguna idea, un proyecto nuevo o una idea musical rondándome la cabeza. Es difícil apagar esa parte. Pero sí procuro bajar el ritmo y recordar que la vida, igual que la música, también necesita silencios para que todo tenga sentido.

- ¿Qué libro está leyendo?

--- Prefiero esos libros que, cuando los cierras, te dejan más preguntas que respuestas. Son los que siguen acompañándote días después y, con el tiempo, te invitan a volver a abrirlos con otra mirada. Quizá por esto estoy releyendo ‘La Odisea’.

- ¿Qué canción resume su mejor verano?

--- Quizá la que todavía no he tocado al piano. Me gusta pensar que siempre queda una banda sonora por descubrir, una melodía esperando al siguiente verano. Esa sensación de que aún queda algo bonito por vivir también forma parte del viaje.

- ¿Gazpacho o salmorejo, tortilla de patatas con o sin cebolla, cerveza o vino blanco?

--- Gazpacho, tortilla con cebolla y, según el momento y la conversación, una cerveza bien fría o un buen vino. Al final, casi nunca es la bebida lo que hace especial el momento, sino las personas con las que la compartes.

- ¿A quién invitaría a compartir unos días de verano en Extremadura y qué plan le propondría?

-- A cualquiera que todavía no conozca esta tierra. Le propondría un plan sencillo, pero difícil de olvidar: pasear sin prisas por nuestros pueblos, disfrutar de un concierto al aire libre, darse un baño en una garganta y terminar el día con una conversación larga, de esas en las que nadie siente la necesidad de mirar el reloj.

- Cuando llegue septiembre, ¿qué le gustaría poder decir que ha conseguido este agosto?

--- Me gustaría poder decir que vuelvo con más ideas que prisas, que he dedicado tiempo de verdad a las personas que quiero y que este verano me ha regalado nuevas formas de seguir creciendo, creando y compartiendo a través de la música. Si además consigo volver con la ilusión renovada, sentiré que agosto ha cumplido su propósito. n

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