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Educación

Sin alumnos para septiembre: el colegio de Alvarado, al borde del cierre definitivo

La Junta de Extremadura ha confirmado que el centro no ha registrado ninguna matrícula para el curso 2026/2027, aunque todavía no ha dictado una resolución oficial sobre el cese de su actividad educativa

Fachada del CEIP Príncipe de Asturias, en Alvarado.

Fachada del CEIP Príncipe de Asturias, en Alvarado. / David Guilherme

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Mari Carmen Mateos

Mari Carmen Mateos

Badajoz

El colegio Príncipe de Asturias de la pedanía pacense de Alvarado encara un futuro demoledor de cara al próximo curso académico. La Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura ha confirmado a este medio que no se ha registrado ni una sola matrícula en el centro educativo para el periodo lectivo 2026/2027.

A pesar de que la falta de matrículas deja las aulas vacías de cara a septiembre, la consejería no ha emitido, por el momento, una confirmación oficial sobre el cierre definitivo del colegio. Desde la administración, se limitan a constatar los datos de matriculación y el traslado de casi todos los alumnos a otros centros, sin que haya trascendido una resolución formal que decrete el cese de la actividad.

De los nueve niños que formaban parte de la comunidad educativa durante el anterior curso 2025/2026, dos abandonaron el centro de forma natural al concluir la Educación Primaria para iniciar sus estudios de secundaria en el instituto. En total, son ocho -incluidos estos dos menores- los que ya han formalizado su inscripción en otros colegios de la zona. La gran mayoría de estudiantes ha optado por matricularse en el CEIP San José de Talavera la Real, municipio vecino situado a nueve kilómetros hacia el que se desplaza gran parte de los escolares de la pedanía, mientras que el resto del alumnado se repartirá en centros escolares de La Albuera y de Badajoz.

Hasta hace unas semanas, eran tres los alumnos que iban a continuar en Alvarado, pero un cambio en los planes de los padres ha llevado a que esto no suceda. Según ha podido saber este periódico, la última familia que mantenía la posibilidad de escolarizar a sus dos hijos en la pedanía, han terminado por formalizar sus plazas en Talavera la Real. Asimismo, otro de los estudiantes que figuraban en las previsiones iniciales ha culminado su traslado a La Albuera, completando el vaciado del censo escolar en el centro.

Interior del CEIP San José, en Talavera la Real.

Interior del CEIP San José, en Talavera la Real. / Consejería de Educación

Adjudicación de docentes

En el plano docente, la reestructuración de la plantilla del centro refleja la inestabilidad que se vive. Salvo la plaza de la dirección, -cuya titular solicitó la condición de escuela suprimida al comienzo de este año ante el continuo declive-, el resto del equipo docente estaba integrado por personal interino. Con el colegio sin alumnado, las adjudicaciones de personal docente para el próximo curso no recogen la designación de maestros para este cetro, según ha podido saber este medio. Solo se ha designado una única vacante para el centro, la cual está destinada a un programa de refuerzo de la lectura llamado ‘Educalectura’, aunque se desconoce si esta persona continuará debido a la falta de alumnos.

Traslado masivo

La situación escolar representa la culminación de un goteo constante de traslados que ha desangrado al centro durante los últimos años. En el curso 2019/2020, la escuela contaba con 33 estudiantes, una cifra que fue cayendo de forma vertiginosa hasta reducirse a apenas nueve alumnos en el último año lectivo. Esta bajada responde, en gran medida, a decisiones de conciliación laboral de aquellos padres que trabajan fuera de la pedanía -principalmente en Badajoz o Talavera la Real-, pero también a la preocupación por el desarrollo social y la integración de los menores.

En varios cursos se llegó a dar la circunstancia de contar con un único alumno por aula, lo que condicionaba de forma severa la interacción diaria y el aprendizaje colaborativo. El hecho de compartir espacio únicamente con compañeros de edades dispares, limitaba la socialización infantil, un motivo de peso que llevó a algunos progenitores a buscar alternativas en centros de mayor tamaño. Desde el punto de la gestión, resultan chocante los datos: en el último curso se llegó a alcanzar una proporción de nueve docentes -entre profesores a jornada completa, parcial e itinerantes- para atender a, únicamente, nueve escolares.

Varios meses de polémica

El desenlace del colegio se produce tras varios meses de intensa controversia política. El pasado mes de junio, el grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Badajoz, denunció públicamente el inminente cierre del centro. La portavoz socialista, Silvia González, acuso a la Junta de Extremadura de haber permitido durante años el deterioro del colegio hasta hacerlo inviable, calificando la pérdida de la escuela como un «duro golpe» para la cohesión social y el futuro de Alvarado, una pedanía de unos 400 habitantes.

Días después de las críticas, la Consejería de Educación sostuvo que cualquier evaluación sobre el futuro del centro se realizaría tras concluir los plazos oficiales de matriculación. Sin embargo, ha sido la propia dinámica de las familias la que se ha adelantado a cualquier resolución administrativa, marchándose del colegio de forma voluntaria y dejando el colegio sin matriculados a poco más de un mes de que regresen las clases a Extremadura.

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