Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Violencia de género

Badajoz se llena de misteriosos carteles con un mensaje oculto: "No todo lo que parece, lo es"

Fexamur lleva por primera vez a las calles una campaña que utiliza códigos QR y el reclamo del "cotilleo" para destapar conductas de control normalizadas en las relaciones de pareja

Almudena Blanco y Beatriz Moñino, miembros de Fexamur, junto a uno de los carteles en San Francisco.

Almudena Blanco y Beatriz Moñino, miembros de Fexamur, junto a uno de los carteles en San Francisco. / Rebeca Porras

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Un cartel pegado a una farola, un árbol o una fachada. Una frase que despierta la curiosidad y un código QR. No aparece a primera vista el nombre de ninguna asociación ni se explica que detrás haya una campaña contra la violencia de género. La intención es precisamente esa: conseguir que quien pase por delante se detenga, sienta curiosidad, saque el móvil y quiera descubrir qué se esconde detrás.

Es la estrategia con la que la Federación Extremeña de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fexamur) ha llevado este verano a las calles de Badajoz su campaña 'No todo lo que parece, lo es', una iniciativa de sensibilización que juega con la intriga y con ese impulso casi inevitable de querer saber qué ha ocurrido. La sorpresa llega al escanear el código: donde parecía haber un cotilleo aparece un mensaje para reconocer la violencia de género y las conductas de control que todavía pueden confundirse con muestras de amor.

"Te piensas que vas a encontrar como un cotilleo o algo así y, cuando escaneas el código, lo que te encuentras es un vídeo", explica Almudena Blanco, una de las responsables de comunicación de Fexamur. Ese cambio de registro, del morbo inicial a un problema que afecta a muchas mujeres, es uno de los principales recursos de la iniciativa.

Hasta el mes de septiembre

La campaña forma parte del proyecto 'Un futuro sin violencia' y no parte de cero. Fexamur ya desarrolló una acción el pasado año, aunque entonces se quedó exclusivamente en el terreno digital. Esta vez la federación ha querido dar un paso más y salir de las pantallas. "El año pasado también llevamos a cabo una campaña, lo que pasa es que solamente fue a través de redes sociales. No hicimos nada de cara a la calle", señala Blanco. Por eso, esta es la primera ocasión en la que la iniciativa se encuentra físicamente con los pacenses en su vida cotidiana.

Los carteles comenzaron a aparecer a finales de julio, pero la federación decidió no anunciar inicialmente qué había detrás ni desvelar la autoría en sus redes sociales. Primero debía funcionar la curiosidad. Después comenzó la segunda fase. Las responsables fueron dejando pistas en sus perfiles digitales y animando a quienes encontraban los carteles a escanearlos. Desde entonces, la acción en la calle y la campaña online avanzan de forma paralela y continuarán hasta septiembre.

Los mensajes pueden encontrarse principalmente en el centro de Badajoz y Valdepasillas, aunque también hay algunos en San Roque. Farolas, parques, árboles y algunas fachadas se han convertido así en soportes de una campaña pensada para aparecer por sorpresa durante un paseo. "Son unos carteles en los que en ningún momento se ve que son de la asociación ni que tienen que ver con la violencia de género", explica Blanco. "Es un mensaje que es una llamada de atención".

Cuando lo que parece amor es control

Tras ese primer impacto está el verdadero objetivo. 'No todo lo que parece, lo es' pone el foco en comportamientos que pueden haberse normalizado dentro de una relación, pero que constituyen señales de alerta: revisar el teléfono móvil, los celos, intentar alejar a la pareja de familiares o amigos o querer conocer constantemente dónde está y qué está haciendo.

La campaña quiere cuestionar precisamente esa frontera. Conductas que pueden presentarse bajo la apariencia de preocupación, protección o amor pueden esconder en realidad mecanismos de control. "Hay muchas creencias sobre lo que pensamos que es amor y al final no es amor, es control", resume Blanco. Y esa idea marcará también las próximas acciones de la iniciativa.

La federación prepara una serie de vídeos grabados con personas en la calle en los que planteará situaciones y comparaciones cotidianas. El objetivo será comprobar cómo interpreta la ciudadanía determinados comportamientos y provocar una reflexión sobre actitudes que pueden pasar inadvertidas. "Hay muchas cosas que parece que son amor y finalmente no es amor, es violencia", insiste.

La elección del verano para lanzar la campaña responde a una decisión estratégica: la federación advierte de que determinadas conductas de control pueden intensificarse durante la época estival, cuando las parejas pasan más tiempo juntas, cambian las rutinas o aumentan los desplazamientos, las salidas y las relaciones sociales.

La narrativa de la campaña se desarrolla por capítulos: primero la sorpresa de los carteles, después el descubrimiento del mensaje y, finalmente, los contenidos que buscan ayudar a identificar situaciones concretas. De esta forma, Fexamur pretende adaptar la sensibilización a formatos cercanos a la forma en la que actualmente se consume y comparte información.

Una llamada de atención que también ofrece ayuda

Pero la campaña no quiere quedarse únicamente en provocar una reflexión. Detrás del código QR hay también información para aquellas mujeres que puedan estar viviendo una situación de violencia y necesiten ayuda. "Es para apelar a esas personas que o lo están sufriendo y no lo saben, o lo están sufriendo y no quieren creérselo, o no consiguen dar ese paso para llamar", explica Almudena Blanco.

Al final del vídeo al que dirige el QR aparecen teléfonos de ayuda. Fexamur ofrece además atención y apoyo a mujeres víctimas de violencia de género, entre otros recursos a través de profesionales de la Psicología. La campaña funciona así en dos direcciones: intenta que la sociedad aprenda a reconocer comportamientos de control y, al mismo tiempo, busca llegar a quien pueda identificarse personalmente con esas situaciones. "Es una campaña de sensibilización y, a su vez, de ayuda para que llamen y encuentren en nosotros ayuda para salir de ahí", señala Blanco.

La prevención de la violencia de género forma parte de las líneas de trabajo habituales de Fexamur, presidida por Cristina Herrera, junto a otras actuaciones dirigidas especialmente a las mujeres rurales extremeñas.

Almudena Blanco y Beatriz Moñino escanean el código QR de uno de los carteles en la calle Menacho.

Almudena Blanco y Beatriz Moñino escanean el código QR de uno de los carteles en la calle Menacho. / Rebeca Porras

La federación desarrolla cada año distintas campañas y reserva una parte de ellas a combatir y prevenir la violencia contra las mujeres. Esta vez ha decidido hacerlo saliendo a buscar al público, incluso antes de que el público sepa qué está mirando. La curiosidad funciona así como el primer paso para detenerse ante una realidad que no siempre resulta fácil de identificar.

Tracking Pixel Contents