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Abastecimiento

Vecinos de la carretera de Sevilla elevan la protesta: "Estamos dispuestos a parar las obras si seguimos sin agua potable"

Los residentes del paraje de San Gabriel han registrado un escrito ante el ayuntamiento para reclamar de nuevo una solución antes de que finalice el desdoblamiento de la N-432

Denuncian que las nuevas tuberías pasen junto a sus casas sin que se hayan previsto las acometidas: "Nos da rabia e impotencia"

Algunos de los vecinos afectados por la falta de agua potable en el paraje de San Gabriel, junto a la carretera de Sevilla.

Algunos de los vecinos afectados por la falta de agua potable en el paraje de San Gabriel, junto a la carretera de Sevilla. / David Guilherme Carnerero

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Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Los vecinos del paraje de San Gabriel, en Badajoz, ven cómo las obras de desdoblamiento de la carretera de Sevilla avanzan frente a sus casas y las nuevas tuberías de abastecimiento quedan enterradas bajo el acerado. Sin embargo, temen que los trabajos terminen sin resolver una reivindicación que arrastran desde hace años: disponer de agua potable en sus viviendas. Por eso reclaman que se ejecuten ahora las acometidas y advierten de que están dispuestos a movilizarse, "incluso a parar las obras" si no reciben una solución.

"No entendemos que estén metiendo las tuberías y las tapen sin sacar las acometidas para las casas", lamenta José Manuel Macías, vecino del paraje. Su temor es que, una vez terminados el acerado, sea necesario volver a levantar parte de lo recién construido si finalmente se autoriza la conexión. "Tendrán que levantar el acerado, el carril bici y todo para meternos el agua. Otra vez de obras", critica.

Las obras de desdoblamiento, que los vecinos esperaban que estuvieran terminadas este verano, todavía continúan. Según la información que manejan, su finalización se habría retrasado hasta finales de año. Para ellos, el momento actual es clave porque la carretera sigue en obras y consideran que realizar ahora las acometidas evitaría nuevas intervenciones y gastos en el futuro.

Petición formal al ayuntamiento

Los afectados ya han trasladado formalmente esta petición al ayuntamiento. En un escrito registrado el 29 de julio, solicitan que las acometidas a sus viviendas se ejecuten de forma simultánea a la instalación de la nueva red de abastecimiento incluida en las obras de la N-432. Argumentan que este es el momento idóneo para hacerlo, pues una vez terminados la vía de servicio, el acerado y el carril bici, habría que volver a abrir zanjas para realizar las conexiones, con el consiguiente incremento de costes y molestias.

José Manuel Macías muestra el escrito presentado para reclamar las acometidas de agua a las viviendas.

José Manuel Macías muestra el escrito presentado para reclamar las acometidas de agua a las viviendas. / David Guilherme Carnerero

En el documento recuerdan además que el consistorio había mostrado su voluntad de dotar de agua potable a las viviendas situadas junto a la carretera. Por ello, piden que se aprovechen los trabajos actuales para dejar ejecutadas las acometidas y evitar "un coste económico innecesario" y tener que alterar posteriormente unas infraestructuras recién construidas.

"Tenemos todos los papeles, las escrituras, tenemos todo legal"

Vecino del paraje de San Gabriel

San Gabriel lleva tiempo reclamando la ampliación de la red de abastecimiento. Las viviendas del paraje tienen varias décadas de antigüedad y sus residentes vieron en el desdoblamiento de la carretera de Sevilla la oportunidad para solucionar definitivamente el problema. Ya en 2023 trasladaron su situación al alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, en una reunión en la que, según sostienen, se comprometió a estudiar la posibilidad de llevarles el suministro.

Los vecinos aseguran que aquella expectativa no se ha materializado. Ahora contemplan cómo se instalan conducciones junto a sus viviendas sin que, según la información que han recibido, se estén preparando las conexiones individuales.

El principal escollo estaría en la situación urbanística de las viviendas. Los residentes explican que se han dirigido tanto al ayuntamiento como a Aqualia y que la respuesta que han recibido vincula el acceso al suministro a la regularización de las casas. Una consideración que rechazan.

Macías sostiene que las viviendas son legales y que algunas fueron construidas en los años 60 con ayudas públicas. "Tenemos todos los papeles, las escrituras, tenemos todo legal", afirma. El vecino asegura que ha acudido a Urbanismo para aportar documentación y defender la situación de los inmuebles, pero el problema continúa sin resolverse.

Fuentes de la concesionaria ya explicaron a este diario que el suministro a las viviendas dependería de que estas regularizasen su situación urbanística y cumplieran los requisitos necesarios.

Los vecinos cuestionan esta situación y aseguran que algunos inmuebles llegaron a ser adquiridos mediante hipotecas y disponen de escrituras. Macías relata que ha acudido al Registro y a organismos relacionados con Vivienda para recabar documentación con la que acreditar la antigüedad y legalidad de su casa.

Agua de pozo y botellas

Mientras se resuelve el conflicto administrativo, el día a día depende principalmente de los pozos y del agua que los propios residentes llevan hasta sus casas. Los vecinos aseguran que tiene mucha cal y que, en algunos casos, no tienen garantías de que sea apta para el consumo.

María del Carmen Rodríguez Calero explica que su familia debe comprar continuamente botellas para poder cocinar y cubrir las necesidades básicas. "Tenemos que estar todo el día cargando botellas de agua para hacer la comida y para el uso diario de la casa", relata.

La situación se complica especialmente en periodos de sequía, cuando disminuye la disponibilidad de agua en los pozos. "A veces no tenemos ni para hacer el uso diario de la casa y tenemos que estar continuamente trayendo agua del centro de Badajoz", añade. Para ella, disponer de abastecimiento es la prioridad por encima de cualquier otra carencia del paraje. "No digo que nos vayan a poner de golpe todo, pero por lo menos el agua. Es muy importante. Ahora mismo sentimos rabia e impotencia".

Isabel Rodríguez Calero, que lleva prácticamente toda su vida en San Gabriel, también señala los inconvenientes derivados de la falta de suministro. La elevada cantidad de cal, explica, afecta a los electrodomésticos y obliga a los residentes a buscar alternativas para disponer de agua.

María del Carmen e Isabel, junto a sus viviendas y las obras de la carretera de Sevilla.

María del Carmen e Isabel, junto a sus viviendas y las obras de la carretera de Sevilla. / David Guilherme Carnerero

Los vecinos recuerdan además que pagan todos los impuestos y tasas municipales. "Pagamos el IBI, pagamos una buena cantidad y creo que tenemos derecho a nuestras cosas", defiende Isabel. Aunque mencionan otras carencias, como la falta de transporte público, insisten en que en estos momentos toda su reivindicación se concentra en conseguir agua potable.

La situación afecta, según los cálculos de los propios residentes, a buena parte de las alrededor de 40 viviendas que estiman que existen actualmente en el paraje, aunque algunas propiedades y negocios próximos sí disponen de suministro.

Exigen una reunión

El malestar ha aumentado conforme avanzan las máquinas. Los afectados consideran difícil de entender que una infraestructura nueva pase prácticamente junto a sus puertas y no se aproveche la actuación para dejar preparadas las acometidas. Su petición inmediata es que, mientras la zona permanece levantada, se busque una solución técnica y administrativa que evite tener que intervenir de nuevo cuando las obras hayan concluido.

Los residentes aseguran haber enviado correos al Ayuntamiento de Badajoz y a Aqualia para pedir explicaciones y advertir de los costes que, a su juicio, supondría tener que levantar en el futuro el acerado que ahora se está construyendo. Denuncian que no están obteniendo las respuestas que esperan y sienten que llevan demasiado tiempo recibiendo "largas".

Por ello, exigen una reunión con responsables municipales en la que puedan conocer con claridad qué impide realizar las conexiones, qué documentación necesitan y si existe una vía para resolver el problema antes de que finalice el desdoblamiento. Si no hay avances, los afectados avisan de que están dispuestos a hacer "lo que sea". "No me voy a quedar quieto", advierte Macías.

Operarios trabajan en la instalación de las nuevas tuberías de abastecimiento junto a las viviendas de la carretera de Sevilla.

Operarios trabajan en la instalación de las nuevas tuberías de abastecimiento junto a las viviendas de la carretera de Sevilla. / David Guilherme Carnerero

Este diario se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Badajoz para conocer su posición sobre la situación urbanística de las viviendas y la posibilidad de ejecutar las acometidas aprovechando las obras. El consistorio ha atendido la petición, aunque ha emplazado al próximo lunes para ofrecer una respuesta.

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