Música
30 aniversario de Contempopránea: somos la resistencia indie pop
El festival de las laderas de Alburquerque cumple 30 años. Fue pionero y nos sitúo en el mapa. El sueño se cumplió y tres décadas después cantaremos ‘Cumpleaños total’ cual Jota de Los Planetas. Seguimos siendo iguales que entonces. Ya cuarentañeros largos, cincuentañeras largas, pero con el mismo entusiasmo y las mismas ganas de vernos y de volver al Maripili

Marisol Torres con Alaska, en una de las primeras ediciones del festival. / M. T.

Abrir un cajón de la memoria, ese en el que guardas recuerdos que nunca, nunca quieres olvidar, envueltos en papeles de colores transparentes, porque hay noches de insomnio en la que no bastan canciones para dormir, y vuelves a ellos, y te dejas acunar por momentos, como el de esta madrugada, que me lleva a escribir qué ha sido Contempopránea para mí.
Treinta años que cumple nuestro festival, pionero que fue y que nos situó en el mapa de esta España nuestra. Hasta ese momento, mucha gente pensaba que aquí aún íbamos en burro a segar los campos y claro, venir a un pueblo de menos de cinco mil habitantes, les parecía una fantasía.
Y el sueño se cumplió y treinta años después vamos a celebrarlo y ‘Cumpleaños total’, cantaremos cual Jota de Planetas este finde. Treinta años, en los que dejamos de ser jóvenes y en los que madre… ¡madre mía lo que hemos vivido!
Después de mi lloradita con mi propia indie lista de canciones preferidas, tengo que enjaretar palabras para darle forma a las vivencias que acontecieron, y no solo a mí, sino a todas las personas que lo vivimos y compartimos.
Hace treinta años se nos invitaba a un primer festival en Alburquerque. Siempre digo que es mi pueblo de adopción, ya que fui habitante del Castillo de Luna en innumerables aventuras en las que trabajar era una ilusión. Yo cumplía 28 años y celebramos mi fiesta en el primer Contempopránea. Sobre el escenario amigos como los Lich y Violent Popes.
Grupos cercanos sobre el escenario y amigas y amigos que aún conservo y que siguen celebrando la vida y las músicas cerquita de mi corazón. No puedo elegir un grupo, uno solo de todos los que he descubierto a lo largo de este tiempo, pero sí, los momentos asociados que fueron muchísimos.
Con el Sónar, programa de Telefrontera Badajoz comenzamos a entrevistar a los grupos. Año 2002. Mítico el día que enmudecí con Alaska, puede dar fe mi cámara compañero, Rai, que me daba empujoncitos para que comenzar a hacerle las tres preguntas que entonces nos permitían. Ella, tan divina, me dijo que le encantaba mi bolso, me agarró la mano y me animó. Captado momento que acompaña mis palabras.
Cuando Sónar se convirtió en Elefante Sónico en el Canal Extremadura TV, crecimos junto al Festival. Pasábamos las horas haciendo entradillas, entrevistas a la gente del pueblo, a los festivaleros y a todos los grupos que se dejaban seducir por un programa hecho con mucho cariño.
Recuerdo en el salón del ayuntamiento, mi primera rueda de prensa y nada más y nada menos que a La Buena Vida. Qué bonito grupo y cómo se les sigue echando de menos. Mi Guille Milkiway es un ser maravilloso. La timidez propia de las estrellas la tiene en la cercanía, pero te abraza con sus letras y se convierte en todas sus canciones en una Casa Azul en la que te gusta pasar las horas.
Como donuts
Los primeros años acampábamos en la zona de las tiendas en las que dormir lo dejábamos para el césped de la piscina. Crecimos y con nosotras las casas en las que de dos en dos como los donuts dormíamos, o no, eso ya dependía. Hay cosas que no vamos a contar nunca, porque lo que pasaba en Contempop, se quedaba para las quedadas posteriores, las citas navideñas, el siguiente finde de conciertos.
Si algo me apasiona de este año es que seguimos siendo iguales. Todas las personas que han contestado a mis preguntas, que contaré mañana, están como entonces, encantadas de volver al origen. Cuarentañeros largos, cincuentañeras largas y el entusiasmo, las ganas de vernos, de volver al Maripili, esté donde esté, y aunque su dueña se llame María José y ahora sea la taberna Angarilla. Siempre será el Maripili
Porque hay algo en Contempop y es que puedes ver a los grupos sobre el escenario demostrando que el indie fue y será, pero que también toman cañas en los bares del pueblo, y se van de fiesta posteriormente. Y eso, al público, le encanta. A la gente del pueblo, también.
Al principio nos veían como los forasteros de pelos de colores que les invadíamos, pero después, nos hicieron hueco en sus casas, en sus bares y restaurantes, en las tiendas de dulces que nuestras madres nos pedían antes de salir. Nos convertimos en visitantes habituales de agostos musicales.

Noche de festival con Niños Mutantes. / M. T.
Ahora toca segunda lloradita, suena ‘La Segunda Oportunidad’ de La Habitación Roja y tengo que parar para mi cocacolita ligth y pienso que quizás sea uno de mis grupos preferidos. Les he visto crecer, y de qué manera.
Jorge Martí es muy cercano, siempre se deja entrevistar, fotografiar y en sus conciertos por nuestras tierras habla de los jamones que se llevan a Valencia y a Noruega todas las veces que han venido a tocar a Extremadura.
Eso, y que la vez que vino con su novia, ahora esposa, Ingrid, nos quedamos de cháchara en el backstage, y le dedicó una canción, pero estaba contándome lo bonito que le parecía la ladera.
Y es que en el backstage, léase «pa que estéis», estábamos esperando en la cola del jamón, sí. Es increíble como une el jamón alburquerqueño a la humanidad. Da igual el grupo al que pertenezcas, la cola, se hace. No hay posibilidad de que alguien te cuele, de eso, nada de nada. No se aceptan chantajes emocionales.
Amor, sexo y amistad
De emociones y de amor está lleno el Contempop. De Amor, Sexo y Amistad. El amor en todas sus versiones ha existido en esa ladera, en las calles, en la piscina y sus acústicos. Yo siempre cuento que he sido una afortunada porque me enamoré en uno de esos Contempop, sí, lo he contado muchas veces. Tuve un amor pop.
El amor acaba, las personas mueren, pero lo que sentimos permanece, y puedes mirarlo ya con otros ojos, con otro color, porque nuestros corazones vuelven a brillar en otras canciones, en otros ojos que te sonríen y te dan la mano para continuar con estas vidas nuestras.
Sexo. Seamos sinceras, que no me leen menores. El sexo en todas sus versiones también ha estado presente, pero no podemos contarlo. Debéis practicarlo que es muy bueno para la piel y así no discutimos y sonreímos mucho más.
La Amistad es fundamental en este festival. Es una de sus riquezas. Amigas y amigos que conocimos, que cada verano volvían y te dejabas abrazar y cantabas todas tus canciones preferidas y eras feliz. Puedes ir solo, sola, que a los diez minutos habrás encontrado pandilla con la que ir a la piscina y a danzar.
La piscina tiene una revolución que contar. El año que había que bañarse con gorrito, de esos que no quedan bien a nadie. Te pasas los meses previos haciendo musculitos y eligiendo bañador popero para luego tenerte que poner un gorro.
¿Pero qué es esto? Nadie sabe quién fue el agitador o agitadora que consiguió movilizar a todos y todas las bañistas para tirarse al agua con los cabellos al viento. Hazaña máxima para la calma de una tarde de siesta extremeña. Doy fe… No fui yo. Quizás estaba cerca.

Marisol Torres con Eric, de Los Planetas. / M. T.
Historia que tengo que contar. Compartimos casa con Eric, batería de Los Planetas, que venía como espectador. Le regalamos un corazón brillante de los chinos, lo colocó en el salón y no conseguimos que lo apagase durante los tres días de festival.
Momento mágico cuando subí al escenario por primera vez con mis compis del Elefante Sónico para repartir camisetas negras con nuestro logo amarillo y nos emocionamos muchísimo por sentirnos estrellas del indie nacional.
Con mi inseparable Ecilda, en 2008, las primeras espectadoras de nuestro grupo extremeño preferido, Cajón de Sastre, que abrían la jornada y las dos fans lo disfrutamos muchísimo y salimos en todos los medios
El sentimiento de pertenencia a un proyecto, a una idea de festival que con el que creces, que genera una onda expansiva que va más allá de la música continúa en nosotras. Agustín nos llama la Resistencia Pop.
Esa resistencia a la que gusta disfrutar en este trocito extremeño, os espera este finde en todo un pueblo, que, después de engalanarse de Medievales festejos, se pone en modo pop. Larga vida al Comtempopránea.
- Badajoz se llena de humo y un fuerte olor: los bomberos aclaran el origen
- María Guardiola elogia el Concurso de Desayunos de Badajoz
- Rede Expressos incorpora Badajoz a su red nacional con buses a Lisboa desde 8 euros
- Extremadura convoca 35 plazas de Policía Local: estos son los municipios, requisitos y pruebas
- Qué ver en la Noche en Blanco de Badajoz: guía para no perderse entre más de 180 actividades
- Las primarias del PSOE en Badajoz se animan: hay tres precandidatos
- La Crónica de Badajoz regala a sus lectores tazas con la imagen de la Virgen de la Soledad
- El proyecto del nuevo circuito de BMX de Badajoz se retoma por el auge de aficionados