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Para promover la vida independiente

El nuevo hogar para personas con parálisis cerebral de Aspace en Badajoz recibirá a sus primeros inquilinos antes de Navidad

Las dos viviendas rehabilitadas en la colonia militar de la avenida Juan Sebastián Elcano se están terminando de equipar, mientras se última el convenio con el Sepad para financiar sus 8 plazas. Tras una inversión cercana a los 500.000 euros, los viejos unifamiliares se han transformado en una única casa de ambiente familiar, accesible y completamente adaptada a las necesidades de sus futuros moradores

Vídeo | Así es la nueva vivienda para personas con parálisis cerebral de Aspace Badajoz

David Guilherme

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Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

Técnicamente, se denomina unidad de convivencia, pero realmente es un hogar. Se han cuidado con mimo todos los detalles y el resultado salta a la vista. Las dos viviendas de la colonia militar de la avenida Juan Sebastián Elcano que Aspace Badajoz ha rehabilitado para que vivan personas con parálisis cerebral serán ocupadas por sus primeros inquilinos antes de Navidad. «Nos han dicho que nos comeremos el turrón aquí», señala Carlos Batalla, su director-gerente.

Las dos viviendas se han convertido en una única casa tras la reforma, en la que se ha invertido cerca de medio millón de euros. En estos momentos, se está terminando de colocar el mobiliario, mientras se ultima el convenio con el Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Ayuda a la Dependencia (Sepad) para financiar las 8 plazas de las que dispone.

La casa, con dos plantas, es completamente accesible, está domotizada y adaptada a las necesidades de sus futuros moradores, que contarán con apoyo profesional permanente, pero que se ocuparán de las tareas domésticas diarias. La vivienda dispone de cuatro habitaciones dobles, un salón, una cocina-comedor, tres baños, un cuarto para el personal, un enorme patio trasero, almacén y zona de lavandería.

Este miércoles por la mañana se han colocado las barandillas junto a la plaza de aparcamiento reservada que se le ha concedido en la misma puerta. En la entrada se han dispuesto rampas para facilitar el acceso de las sillas de ruedas, hay un ascensor interior para subir a la segunda planta, las puertas son automáticas y se abren con mando; el mismo sistema con el que se enciende la campana extractora de humos de la cocina, cuyos muebles se han colocado a una altura que facilite su manejo a los inquilinos.

La amplia cocina-comedor.

La amplia cocina-comedor. / David Guilherme

Los grifos funcionan con sensores; los sanitarios están adaptados; para subir y bajar las persianas solo hay que dar a un interruptor; los armarios de los dormitorios tienen tiradores interiores para que sacar y meter la ropa no sea un problema y las camas son articuladas. Además, el sistema de climatización es por aerotermia.

Uno de los cuatro dormitorios dobles de la casa.

Uno de los cuatro dormitorios dobles de la casa. / David Guilherme

«Es la primera vivienda de este tipo en Extremadura y me atrevería a decir que en España no hay muchas como estas: existen pisos tutelados, en los que puede vivir alguna persona con grandes necesidades de apoyo, pero no con este nivel de preparación en infraestructuras y ayudas técnicas», destaca el director-gerente de Aspace.

De hecho, esta vivienda es un proyecto piloto que marca el inicio de un nuevo modelo de atención a las personas con parálisis cerebral: se dejan atrás las macroresidencias, la institucionalización y se pone el foco en favorecer la vida independiente de quienes pueden desenvolverse y solo requieren determinado apoyo en momentos puntuales. Es un paso de gigante, un recurso muy necesario, que se quiere ampliar en el futuro, y una iniciativa que ya ha despertado el interés de otras asociaciones del país para ‘exportarla’.

Referencia

«Nosotros formamos parte de la Confederación Aspace y nos están tomando como referencia, participando en grupo de trabajo para ver si se puede extrapolar a otras partes», apunta Batalla.

Las ocho plazas de la nueva vivienda no se ocuparán en su totalidad en un primer momento para dar un pequeño periodo de rodaje al proyecto, pero sí al menos la mitad. La idea es que los primeros que se trasladen sean usuarios de la residencia de Aspace, con los que ya se está trabajando en programas de vida independiente. Su residencia está ahora al completo -tiene 30 plazas, 28 cubiertas y dos para casos de emergencia-, por lo que cuando se abra la nueva casa quedarán vacantes para personas que necesitan este recurso.

Lista de espera

La asociación también tiene ya una lista de espera con 16 personas para la nueva vivienda, pero se deben consensuar con el Sepad qué usuarios serán quienes la ocupen porque, al tratarse de plazas públicas, puede haber derivaciones de otras localidades de la región.

En función del perfil de los inquilinos, se determinará la ratio de personal. Aspace estima que, al menos, se contará con dos profesionales en cada turno de mañana y tarde y con otro por la noche, aunque aún está por decidir.

La vivienda cuenta con un gran patio trasero, almacén y zona de lavandería en el exterior.

La vivienda cuenta con un gran patio trasero, almacén y zona de lavandería en el exterior. / David Guilherme

Pensar «a lo grande» es lo que ha impulsado desde sus inicios a Aspace para convertirse en lo que es a día de hoy y atender a cerca de 400 personas en sus diferentes servicios y programas en Badajoz y Zafra. Con este proyecto de vida independiente no iba a ser distinto. Han convertido dos viviendas que estaban prácticamente en ruinas en un magnífico hogar, integrado en la comunidad y en una zona céntrica con servicios públicos y oferta de ocio al alcance de sus futuros moradores.

No lo han hecho solos. A la «gran implicación» de quien fue su presidente, José Galindo, recientemente fallecido, se suma la colaboración del Ayuntamiento de Badajoz, que cedió las casas; de la Diputación de Badajoz, que financió su rehabilitación; y de la Fundación ONCE, Fundación La Caixa y otras entidades privadas que han hecho posible su equipamiento.

«Hemos buscado siempre servicios que solucionen nuestros problemas y que doten a las personas con parálisis cerebral de la dignidad que tiene cualquier otra: poder decidir cómo vivir, dónde y qué hacer, algo que a las personas con discapacidad en general normalmente le vienen impuestas», sostiene el gerente de Aspace.

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