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Nuevo colector de aguas residuales

Los nuevos restos hallados en la avenida de Huelva de Badajoz no impiden que continúe la obra

Han aparecido 14 enterramientos islámicos que serán trasladados

Mientras que para ‘salvar’ la estructura muraria que podría pertenecer a la antigua ermita de Santa Marina se colocará un topo

Vídeo | Los nuevos restos hallados en la avenida de Huelva de Badajoz no impiden que continúe la obra

A. M. R.

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Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Badajoz

Los trabajos del nuevo colector de aguas residuales bajo el bulevar de la avenida de Huelva en Badajoz continúan, pese a la aparición de nuevos restos arqueológicos: enterramientos islámicos y estructuras murarias de lo que podría ser una esquina de la antigua ermita de Santa Marina, fechada entre los siglos XV y XVI (se pueden ver en la primera imagen que acompaña esta información).

El ayuntamiento comenzó esta obra, adjudicada a Aqualia, en marzo, considerada de emergencia, pues se trata de renovar la red de saneamiento. El antiguo colector discurría por la parte central del bulevar y se decidió colocar el nuevo en el lateral, para evitar tener que levantar el paseo cada vez que hubiese una avería. Pero la aparición de enterramientos islámico obligó a cambiar el proyecto a la ubicación inicial. De nuevo ha habido hallazgos que, sin embargo, no han detenido los trabajos.

El concejal de Vías y Obras, Carlos Urueña, visitó ayer la obra. El espacio de la actuación se divide en tres zonas. En la parte comprendida entre El Ancla y la calle Antonio Ayuso (donde estaban los arriates con glicinias) se han encontrado enterramientos islámicos y en estos momentos se están exhumando los cuerpos. Son 14. Se estudiarán y se trasladarán al Museo Arqueológico, como los hallados en el lateral (fueron 30). En principio no parece que haya más debajo, pues se ha llegado a tierra firme. Ahí se va a excavar una zanja a 6 metros de profundidad para introducir el nuevo tubo.

70 metros de topo

Distinta es la zona central, entre las calles Antonio Ayuso y Regino de Miguel (unos 70 metros), donde se tienen que ‘salvar’ la estatua del general Menacho y ahora además los restos de lo que podrían ser estructuras de la antigua ermita de Santa Marina. El colector tiene que bajarse 6 metros y aunque hay espacio hasta los restos descubiertos, no es suficiente para la oquedad que se tiene que abrir, pues para colocar una tubería a esta profundidad necesita una apertura mínima de 4 metros de anchura, para que los operarios puedan trabajar con seguridad. Dejando a un lado la estructura, se introducirá un topo, que consiste en una perforación horizontal empujando un tubo, por lo que no requiere abrir por arriba. Se meterá por la traza del antiguo colector, situado a 9 metros de profundidad. El topo se colocará «en dos tiradas»: uno en cada sentido. Habrá que hacer una fosa de entrada y otra de salida para empujar.

Los restos de la antigua ermita continúan bajo el vial y puede que debajo del instituto Zurbarán

Urueña reconoce que no esperaban que apareciesen estas estructuras de la antigua ermita porque no figura en ningún plano en este lugar. «Era una posibilidad», señala. También podría ser un revellín, pero es endeble para ser militar. Además está cimentada sobre tierra. «Siempre es una buena noticia», apunta, si bien señala que es difícil saber con exactitud de qué se trata. En todo caso, el ayuntamiento no puede seguir abriendo esa excavación para descubrir todos los restos, porque continúan bajo el vial de la avenida y bajo el instituto Zurbarán. Apenas se han destapado dos metros. Desconocen si tiene continuidad. «Sabemos que está ahí, los arqueólogos lo están estudiando y no la vamos a afectar». El topo pasará por debajo pero a un lado, no en la misma vertical.

El concejal, Carlos Urueña, observa los trabajos de exhumación de los cuerpos de los enterramientos islámicos, ayer.

El concejal, Carlos Urueña, observa los trabajos de exhumación de los cuerpos de los enterramientos islámicos, ayer. / David Guilherme

Previa a la obra del bulevar central, se realizaron tres catas, en las que no apareció nada. «Pero las catas te indican en un lugar exacto», explica el concejal. Además se hicieron por la traza de la antigua galería, que no es muy ancha, mientras que la franja de ahora se ha ampliado.

Urueña incide en la importancia de terminar esta obra antes de que empiecen las lluvias, porque la calle está sin saneamiento y si cae mucha agua no puede evacuarla. Ahora mismo se tiene que bombear a un pozo. Pero cuando entre más agua, no hay capacidad «y sería un problema». De ahí la emergencia. Una vez que se metan los topos (tuberías de acero de 1.100 milímetros) quedarán como una camisa de protección de la red de saneamiento de 800 metros. El concejal confía en que se termine el septiembre, si no tienen problema con el topo, que posiblemente llegará la próxima semana. Una vez terminada esta obra, comenzaría la de la plataforma única, adjudicada a Cubillana.

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