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Formación para madres y padres

La AMPA El Llano de Monesterio ofrece una charla sobre sobre las dificultades del aprendizaje infantil

La Terapeuta Ocupacional, Claudia Manzano, desvela “lo que nadie cuenta y todos deberíamos saber”

Claudia Manzano desveló lo que todos deberíamos saber en el desarrollo de los niños

Claudia Manzano desveló lo que todos deberíamos saber en el desarrollo de los niños / cedida

Monesterio

La terapeuta ocupacional, Claudia Manzano, impartió en Monesterio una charla práctica, destinada a facilitar a familias y docentes, herramientas “destinadas a comprender mejor a los niños y niñas. Organizada por la asociación de madres y padres, AMPA El Llano, la actividad llenó de público la sala de conferencias de la casa de la cultura.

 “No existen niños que no quieran aprender”, sostiene la profesional. “Lo que existen son barreras que aún no hemos entendido”. En este contexto, Manzano introdujo su intervención en la denominada ‘Pirámide de Aprendizaje de Williams y Shellenberger’. Estas dos terapeutas ocupacionales diseñaron un programa en el que enseñan a los niños a prestar más atención a su nivel de alerta.

 En la base de la pirámide, explica Claudia Manzano, “encontramos el desarrollo sensorial: olfato, visión, audición, gusto, sistema táctil, sistema vestibular, (encargado del equilibrio y la orientación) y el sistema propioceptivo; que nos permite saber dónde están y como se mueven las partes de nuestro cuerpo, incluso sin mirarlas”. Si este progreso “no se desarrolla correctamente, el niño no va a sentir la seguridad necesaria”. En estos casos, explica la especialista, podemos encontrarnos con menores “inquietos, que, en algunos casos desarrollan miedo al movimiento, dificultades a la hora de sentarse o de concentrarse, rechazo a algunas texturas a nivel táctil o, miedo a ruidos fuertes”.

 En el segundo escalón de la pirámide, encontramos el desarrollo sensoriomotor, que combina la percepción sensorial con la respuesta motora, que se “caracteriza por la forma en la que los niños usan sus sentidos y sus movimientos”. Coordinación, integración bilateral (dos manos), los reflejos… Si todo esto falla, “nos encontraremos con niños con malas posturas, que se cansan rápidamente, que tienen dificultad para permanecer sentados, o que les cuesta escribir”.

Atención y concentración

 El desarrollo perceptivo motor se encuentra en el tercer nivel de la pirámide. Este proceso combina funciones de “atención, concentración, control óculo motor, coordinación ojo-mano, habilidades auditivas y del lenguaje…”. Si existen fallos en este nivel, “podemos encontrarnos con niños y niñas que no copian bien de la pizarra, confunden letras o se pierden en las tareas”.

 El culmen de la pirámide lo ocupa el desarrollo intelectual y cognitivo, referido al crecimiento de la capacidad para pensar, razonar y procesar información: “pensamiento, lenguaje, conducta social, actividades de la vida diaria”. Si los tres primeros escalones fracasan, difícilmente se podrá alcanzar el cuarto.

Mejorar el aprendizaje

 Beatriz Molina, vocal de la directiva de la AMPA El Llano, ha destacado los beneficios de la terapia ocupacional para que, “para familias y docentes”, conozcan lo que se puede hacer para mejorar el aprendizaje de los niños. Con este objetivo se programó una actividad que resultó de lo más participativa.

 “Las familias debemos estar atentas, no solo a qué es lo que aprenden nuestros niños, sino, cómo lo aprenden”, subraya Beatriz que, incide, en la importancia de formaciones de este tipo, para las familias, pero, también para los docentes. La terapia ocupacional concluye, “es una herramienta fundamental que debe formar parte de las aulas”.

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