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Por un delito contra los recursos naturales y el medioambiente

Un juzgado investiga el vuelo de un helicóptero sobre el castillo de Hornachos

Según Fondenex, las diligencias se han abierto contra la Junta y el ayuntamiento por el traslado aéreo de materiales en zona protegida

Vista desde la sierra del castillo de Hornachos.

Vista desde la sierra del castillo de Hornachos. / La Crónica de Badajoz

La Crónica de Badajoz

La Crónica de Badajoz

El Juzgado de Instancia de Villafranca de los Barros ha abierto diligencias previas contra la Junta de Extremadura por un posible delito contra los recursos naturales y el medioambiente, según reveló el Fondo para la Defensa del patrimonio Natural y Cultural de Extremadura (Fondenex). La investigación, iniciada mediante un auto fechado el 9 de marzo, se centra en el uso de vuelos de helicóptero en la Sierra Grande de Hornachos en plena época de reproducción de aves protegidas.

Los vuelos se realizaron para trasladar materiales destinados a las obras de consolidación y rehabilitación del castillo de la localidad, propiedad del consistorio. Debido a la situación del terreno, el uso del transporte aéreo era necesario, pero la zona es una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona de Interés Regional (ZIR) perteneciente a la Red Natura 2000.

Según el Plan de Gestión de este espacio protegido, el sobrevuelo a menos de 1.000 metros de altitud es incompatible entre el 15 de enero y el 31 de julio. Esta restricción busca proteger el periodo de nidificación e incubación de las especies que habitan las inmediaciones del risco del castillo, como el águila perdicera , el buitre leonado, el águila real o el búho real.

La asociación Fondenex, que apoya la necesidad de rehabilitar la fortaleza, ha denunciado públicamente la situación. La organización califica de «inconcebible» que el transporte de materiales se haya llevado a cabo en el período crítico de incubación.

Además, Fondenex señala la «falta de sensibilidad por parte del ayuntamiento y Junta de Extremadura» y tacha de «ineptitud» a los organizadores de la obra, apuntando a una presunta prevaricación de quienes autorizaron los vuelos, concretamente la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Badajoz y la Dirección General de Sostenibilidad. La asociación lamenta el «ensordecedor ruido» y el peligro de colisión para las aves, cuestionando por qué no se trasladó todo el material antes del 15 de enero.

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