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Organizada por la Asociación de Madres y Padres del colegio El Llano

Tarde de tradiciones, juegos y transferencia de valores en el San Marcos de Monesterio

La convivencia entre familias y los juegos populares de los más pequeños se celebran, por primera vez, en la zona recreativa del Albergue de Aguafría

La organización repartió 250 roscas de San Marcos entre los niños y niñas

Monesterio

 Jornada de convivencia y juegos tradicionales en plena naturaleza. La asociación de madres y padres, AMPA El Llano, de Monesterio, logró reunir a centenares de personas para celebrar la fiesta de San Marcos. En esta edición, con el objetivo de “recuperar la tradición de acudir caminando y el peligro que suponía la celebración en el merendero del pantano de Tentudía, por su proximidad con la carretera EX 103”, la organización decidió cambiar el emplazamiento hasta la zona del Albergue de Aguafría, cedida por el ayuntamiento.

 Las previsiones meteorológicas apuntaban algo de lluvia. Aun así, la directiva de la AMPA, mantuvo inamovibles horarios y programación. Todo un acierto. Las suaves temperaturas que acompañaron a lo largo de la tarde y los cielos parcialmente cubiertos, fueron los mejores aliados para disfrutar de una tarde de campo, con su tradicional merienda y la celebración de juegos y actividades populares, en colaboración con otras asociaciones locales.

250 roscas

 El camino partió a las 16:00 horas, desde la explanada de El Llano. Los algo más de 3 kilómetros de recorrido por el camino de Cala, hasta Aguafría, se aliviaron con una parada en el lugar conocido popularmente como El Quesito, donde la directiva de la asociación entregó a niños y niñas su rosca de San Marcos. Para ello, previamente se abrió plazo de inscripción en la casa de la cultura, donde se superaron las 250 peticiones.

 Las roscas de San Marcos, (pan y huevo cocido), fueron entregadas gratuitamente entre menores y adultos y formaron parte de la posterior merienda a la sombra de la abundante arboleda que rodea la zona recreativa del albergue de Aguafría.

Juegos de antaño

 La organización señalizó zonas de aparcamiento y delimitó los enclaves donde se celebraron los juegos tradicionales. “No hay nada como ver a nuestros hijos e hijas, sin pantallas, descubriendo nuestros juegos de siempre”, afirmaban algunos de los progenitores, mientras sus hijos e hijas se divertían con talleres de construcción de cabañas, las carreras de sacos, el tiracuerda, el pañuelo o descubriendo y practicando el juego autóctono del mojón, para lo cual contaron con la colaboración de la asociación de pensionistas y la asociación mojonera El Chorrito.

 A la caída de la tarde, sobre las 20:00 horas, se dio por finalizada la fiesta y comenzó el camino de regreso al pueblo. La jornada cumplió con sus objetivos: “participación, convivencia, naturaleza y otros valores como cooperación, respeto, y compañerismo”, afirma Óscar Calderón, miembro de la asociación organizadora.

 Una actividad muy divertida para niños y niñas, a modo de convivencia intergeneracional en la que, los más pequeños aprendieron de sus mayores juegos y tradiciones. Una excelente excusa para fortalecer vínculos y promover una educación que valore el contacto con el entorno y las personas.

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