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Productos hechos a mano

La tienda-taller de Llerena que convierte la inclusión en una realidad

El Centro Ocupacional de la localidad ha puesto en marcha este recurso para formar a seis usuarios con discapacidad intelectual en actividades auxiliares de comercio

Este proyecto, financiado en parte por Fundación Once, es un establecimiento real abierto al público

Elisa con los productos a la venta en la tienda-taller.

Elisa con los productos a la venta en la tienda-taller.

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Gema Gallardo

Gema Gallardo

Llerena

El Centro Ocupacional de Plena Inclusión Llerena ha puesto en marcha un taller de actividades auxiliares de comercio. Un espacio real donde seis usuarios aprenden un oficio, atienden al público y dan salida a los productos artesanales elaborados en la propia entidad.

Este servicio, dirigido a personas mayores de 16 años con discapacidad intelectual, parálisis cerebral o trastorno del espectro autista con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33% tiene un objetivo claro: favorecer su inclusión social y laboral mediante la adquisición de habilidades laborales en un entorno real.

A las nueve en punto de la mañana, Elisa Gutiérrez repasa mentalmente la rutina del día. Con 55 años y una energía contagiosa, es una de las encargadas de abrir las puertas, barrer el acceso a la tienda y dar la bienvenida a los primeros vecinos que se acercan a curiosear. 

“Cuando llega alguien le digo "buenos días" y le pregunto si necesita ayuda para buscar algo”, cuenta con orgullo. Elisa no trabaja en una tienda convencional, aunque para el cliente la experiencia sea exactamente la misma. Forma parte del nuevo Taller Ocupacional de Actividades Auxiliares de Comercio, la última iniciativa del Centro Ocupacional de Plena Inclusión Llerena, un proyecto que fusiona la formación prelaboral con la participación activa en la comunidad. El centro ocupacional, que dispone de 52 plazas concertadas con el SEPAD —48 de ellas actualmente ocupadas—, suma así un nuevo recurso para fomentar la autonomía y la participación activa de las personas usuarias.

Inclusión laboral

“Es un recurso formativo y prelaboral dirigido a personas con discapacidad”. Así lo resume María Ángeles Martín Herrezuelo, psicóloga y coordinadora del centro. El objetivo es, según cuenta, que estas personas con discapacidad intelectual adquieran habilidades relacionadas con la organización, la reposición, la venta de productos básicos… “En resumen, queremos favorecer su inclusión social y participación activa en el mundo laboral”.

Sin embargo, no trabajan con contrato laboral, “lo que están haciendo es formarse a través de los diferentes módulos que tiene este taller”, cuenta la coordinadora. Quien sí cuenta con un contrato de trabajo es la monitora, la persona responsable de impartir la formación y supervisar el funcionamiento diario de esta tienda “tan especial”.

Una tienda real

El espacio no es una mera simulación: es un establecimiento real abierto al público de Llerena y su comarca, donde seis usuarios, seleccionados según sus intereses y habilidades aprenden cómo funciona una tienda. “Las preferencias de ellos son muy importantes para nosotros, así también le damos importancia a la autodeterminación, algo que trabajamos a diario”.

Entre los productos que llenan los estantes de la tienda se pueden encontrar bolsas con diferentes estampaciones, neceseres, mochilas, libretas, juegos, cuadros… Todos ellos proceden de los distintos talleres del centro y la gran mayoría están realizados con materiales reciclados. Para la coordinadora, lo más importante de la tienda -a parte de enseñar este oficio- es la visibilidad que aporta: “Que se vendan los productos que ellos mismos hacen produce un fuerte sentimiento de participación y de sentirse útiles”.

En la tienda aprenden a reponer la mercancía, manejar la caja, atender a los clientes e incluso, a preparar los productos para su venta: “No nos da tiempo ni a etiquetar las cosas”. Con esta frase de Elisa se podría traducir el éxito que está teniendo esta tienda en la localidad de Llerena.

Elisa en la caja apuntando en su libreta.

Elisa en la caja apuntando en su libreta. / Cedida.

Para Elisa, que cada día toma notas minuciosas en su libreta para no olvidar nada de lo aprendido, esta experiencia está suponiendo una oportunidad para seguir creciendo, ganar confianza y sentirse más preparada. "He aprendido mucho", asegura.

De esta forma, entre etiquetas, bolsas de tela y conversaciones con los vecinos que cruzan el umbral, la tienda de Plena Inclusión Llerena se ha convertido en mucho más que un aula: es un escaparate donde se demuestra que la inclusión se construye, día a día y con ayuda de todos.

Mucho más que un taller

Este proyecto, financiado en parte por Fundación Once en el marco de la convocatoria general de ayudas para proyectos dirigidos a personas con discapacidad, representa solo una parte de la labor realizada por Plena Inclusión Llerena. La asociación también cuenta con servicio de atención temprana, centro de día, viviendas tuteladas o colegios de educación especial. Además, en el propio centro ocupacional se realizan otros tipos de talleres y actividades de ajuste psicosocial como carpintería o creación de materiales lúdicos-didácticos. Todo ello, con el objetivo de dar cobertura integral a las distintas necesidades de las personas con discapacidad y sus familias.

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