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Fútbol | Tercera Federación

Ávila aprueba con nota en sus primeros diez partidos

La llegada del técnico cacereño ha cambiado drásticamente el rumbo del Badajoz, que desde que firmó al preparador no conoce la derrota. La falta de efectividad de cara a puerta, su principal debe

El técnico cacereño ha sumado 24 de 30 puntos posible desde su llegada.

El técnico cacereño ha sumado 24 de 30 puntos posible desde su llegada. / Jota Granado

Badajoz

El mejor fichaje del Badajoz durante la presente temporada ni mete goles, ni los evita. Tampoco llegó en el mercado de verano, momento en el que se confeccionan las plantillas para afrontar los objetivos estipulados, en el caso blanquinegro uno tan ambicioso como conseguir el ascenso directo a Segunda Federación. El mejor fichaje que ha efectuado la entidad pacense en la 2025/26 llegó en el mes de noviembre y se llama Miguel Ángel Ávila.

El técnico cacereño ha sido capaz de revitalizar a un equipo creado para pelear por el primer puesto de la tabla pero que inició su andadura en la competición sufriendo un varapalo del que tardó meses en recuperarse. Pese a completar una gran pretemporada, Juan Marrero no consiguió impregnar a su equipo de su característica competitividad. La sonrojante derrota en Cabeza del Buey, en la que los blanquinegros cayeron por 3-1, puso el punto final a la segunda etapa del valenciano al frente del Badajoz, con un pobre balance de cuatro derrotas, dos empates y cinco derrotas y más cerca de los puestos de descenso que de la zona de playoff.

El equipo necesitaba un cambio drástico y la dirección deportiva blanquinegra decidió apostar por Ávila, que desde el primer día se desmarcó de objetivos, se agarró al partido a partido y lanzó sus premisas de hacer un equipo competitivo y adaptable.

El devenir del cuadro pacense cambió. En los primeros tres partidos de Ávila, el Badajoz venció al Villanovense en casa, al Montehermoso a domicilio y consiguió tumbar al que por entonces era líder de la categoría, el Jaraíz, previa remontada. Solo un empate en Puebla, que bien pudo ser una victoria de no ser por las ocasiones erradas, privó a los blanquinegros de marcharse de vacaciones navideñas con doce puntos de doce posibles.

El año comenzó con otras tres victorias seguidas, especialmente reseñable la lograda en Azuaga. El equipo volvió a demostrar que el hecho de comenzar por detrás en el marcador no significa perder y gracias a un gol de Borja Domingo en el minuto 83 logró remontar el tanto inicial de los rojiblancos.

El único bache, por llamarlo de algún modo, en lo que a resultados respecta han sido los dos empates consecutivos ante Santa Amalia y Don Benito. Fue más doloroso el sufrido ante los amalienses en casa, en un partido en el que el Badajoz consiguió empatar un 0-2 inicial pero que se acabó quedando corto tras fallar un penalti y perdonar varias acciones claras.

El choque ante el Don Benito reflejó de primera mano la influencia del técnico. Pese a ser inferior en la primera mitad, los cambios efectuados por Ávila tras el descanso mejoraron a los suyos, que estrellaron el balón en la madera en tres ocasiones y consiguieron igualar la contienda en el descuento.

La solidez del bloque, la presión alta y la mejora en el rendimiento de futbolistas como Pavón, Borja Domingo o Barba son algunas de las claves para entender el cambio radical de un Badajoz que ahora mira con optimismo a la parte más alta de la clasificación.

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