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Automovilismo

Hoy el carnet y pasado mañana un rallye

El piloto almendralejense de rallyes, Marcos Cerezo, que tiene recién cumplidos los 18 años, se sacó el carnet de conducir la misma semana en la que ganó su primer rallye de Regularidad en Feria

Marcos Cerezo junto a su copilota Alicia Márquez en Feria

Marcos Cerezo junto a su copilota Alicia Márquez en Feria / cedida

Almendralejo

Hay victorias que valen más por lo que significan que por el trofeo en sí. La de Marcos Cerezo en la XX Subida a Feria es una de ellas. El joven piloto de Almendralejo, de solo 18 años, consiguió su primera victoria en competición dentro de la categoría de Regularidad Sport y lo hizo en una semana muy especial, apenas tres días antes se había sacado el carnet de conducir. Durante años, Cerezo había competido al volante en tramos cerrados, pero fuera de ellos todavía no podía conducir legalmente por la carretera. “Ha sido muy curioso, porque las carreras te dan mucho control del coche, pero circular por carretera es algo totalmente distinto”, explica entre risas. “Me saqué el carnet tres días antes y ya por fin podía venir conduciendo fuera del tramo, que antes nunca había podido hacerlo”.

La victoria llegó en una de las pruebas más emblemáticas del automovilismo extremeño. La Subida a Feria abre el calendario regional de montaña y es una cita marcada en rojo para muchos pilotos. “Feria es una carrera histórica y todo lo que significa a nivel de rallyes en Extremadura es muy importante”, explica. “Sabíamos que la carretera era complicada y que había que empezar el año con buen pie”.

Y lo hicieron. A los mandos de su Volkswagen Golf GTI 16v, Cerezo y su copiloto firmaron una actuación muy sólida que les permitió imponerse en la prueba. Un triunfo que terminó con uno de los momentos más emotivos del fin de semana, cuando el joven piloto no pudo contener las lágrimas al cruzar la meta.

Detrás de esa emoción hay años de pasión por el motor. Marcos Cerezo estudia actualmente Ingeniería Informática en Cáceres, pero buena parte de su tiempo libre lo dedica a los coches y al deporte. La afición le viene de casa. “Sobre todo por mi padre, que fue presidente de la Federación Extremeña de Automovilismo”, cuenta. “Desde pequeño siempre estaba montado en un coche, aunque fuera a pedales, e iba a los rallyes con él. Me lo pasaba muy bien”.

Con ese ambiente en casa, empezar a competir era solo cuestión de tiempo. El primer paso llegó en el karting, una disciplina que sirve como escuela para muchos pilotos. “Es una base muy importante, sobre todo para aprender a conducir sobre asfalto”, explica.

A partir de ahí fue dando pasos dentro del automovilismo hasta llegar a la regularidad, una modalidad en la que la precisión y la estrategia son fundamentales. “A los 16 años empecé en regularidad y también estuve con mi tío en el campeonato de históricos”, recuerda. “Eso te va enseñando mucho y poco a poco vas evolucionando”.

Ese proceso de aprendizaje le ha permitido crecer dentro de la competición, siempre con la idea de seguir avanzando. “Esto es un trabajo constante”, asegura. “Nunca dejas de aprender y hay que seguir con los pies en el suelo”.

En esta etapa comparte coche con Alicia Márquez, copiloto de Fuente de Cantos, con quien forma equipo desde el pasado año. La relación entre ambos viene de lejos. “La conozco prácticamente de toda la vida”, cuenta Cerezo. “Un día le pregunté si quería subirse conmigo y se animó, y desde entonces hemos empezado a trabajar mucho más juntos”.

Márquez, de 16 años y estudiante de primero de Bachillerato, también creció rodeada de coches. Su familia tiene un taller y su padre ha estado siempre vinculado al mundo de los rallyes. “Desde pequeña me interesaban mucho los coches”, explica. “Mi padre iba siempre a rallyes y yo veía cómo funcionaba todo”.

La idea de competir surgió poco a poco hasta que finalmente se hizo realidad. “Un día Marcos me preguntó si quería correr con él y no me lo pensé”, recuerda. Debutaron juntos en 2025 en la Subida a Tentudía, una experiencia que ambos recuerdan con especial cariño.

“Siempre llego a casa muy contenta y con ganas de seguir”, asegura la joven copiloto. “Sus padres se portaron muy bien conmigo desde el principio y eso es muy importante”.

De momento, el objetivo del equipo es seguir creciendo dentro de la regularidad y ganar experiencia. El salto a otras categorías, como la velocidad, es un paso que ambos contemplan con cautela. “El cambio es muy grande”, reconoce Cerezo. “Antes de pasar a velocidad tenemos que tener una buena base”.

Mientras tanto, la victoria en Feria ya queda como un primer gran recuerdo en su palmarés, un triunfo especial para un piloto que, casi al mismo tiempo que levantaba su primer trofeo, también empezaba oficialmente a conducir por la carretera.

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