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Fútbol

El Extremadura enloquece y dependerá de sí mismo en Linares para ascender

El Francisco de la Hera vuelve a escribir otro partido para la épica con una remontada estratosférica en la segunda parte ante La Unión y dependerá de sí mismo para ascender en la última jornada en Linares

Locura entre los jugadores del Extremadura con el gol de Dieguito para hacer el 4-2.

Locura entre los jugadores del Extremadura con el gol de Dieguito para hacer el 4-2. / Alberto Lorite

Almendralejo

Ficha: Extremadura 4-2 La Unión

EXTREMADURA: Robador; Barace, Rober Correa, Cano (Tala, m.60), Carlos Cordero, Luis Nicolás (Núñez, m.86), Marco Manchón (Robe Moreno, m.86), Zarfino, Dieguito, Pinchi (Usama, m.60), Callejón (Maikel, m.60).

LA UNIÓN: Oliva;Espínola, Mena (Márquez, m.86), Roan, Bernabéu (Miguel Pérez, m.86), Yerai, Karim (Ekiothz, m.86), Mario Gómez, Ruiz (Ferrón, m.73), Cambil (Armando, m.61), Raigal.

GOLES: 0-1 Karim, min.22; 0-2 Raigal, min.50), 1-2 Zarfino, min.55; 2-2 Zarfino, m.64), 3-2 Dieguito, min.82; 4-2 Dieguito, min.93.

ÁRBITRO: Sáez Vital (andaluz). Amonestó con amarilla a Tala; y a los visitantes Roan, Karim, Cambil y Armando.

INCIDENCIAS: 8.000 personas en el Francisco de la Hera.

No cabe más épica en el Francisco de la Hera esta temporada. Es una locura generalizada lo que este Extremadura está provocando este año en su gente. Por enésima jornada consecutiva, el Extremadura se disfrazó de héroe para buscar una remontada más, un triunfo de esos imposibles más y un puñetazo sobre la mesa de la liga que le deja a un pasito sólo de un ascenso casi inimaginable para un equipo recién llegado a la categoría. El Extremadura se ha vuelto a poner líder en el momento exacto y a la hora adecuada. Falta un partido. Linarejos dicta sentencia. Si el Extremadura gana en Linares será equipo de Primera Federación. Con lo que eso supone para la ciudad, para el proyecto deportivo y para el fútbol regional, que vuelve a retumbar a lo grande.

Fue otro de esos partido maniatados por la extraña energía que flota por el Francisco de la Hera y que eclosiona en cualquier momento para desatar un cúmulo de emociones incontrolables.

Había más de 8.000 espectadores soñando el escenario perfecto. Encarrilar pronto el partido y que el Águilas pinchara en un campo donde ganar era tremendamente complicado. Pero ni el partido ni las radios sonreían al Extremadura en la primera parte.

Volvió a pesar el ambiente a un Extremadura impreciso y falto de chispa en la primera parte. Luis Nicolás tuvo el primer disparo que atrapó bien Oliva. Luego Pinchi tuvo otro disparo timorato a las manos del portero de La Unión.

Juanmi Callejón, que se coló en el once inicial por sorpresa, la tuvo muy clara en la cabeza en el 18 .

El Extremadura llegaba. Sin asfixiar, pero jugando siempre en campo contrario. Pero está empeñado en hacer los partidos batallas imposibles. Karim, en la primera de La Unión, hizo un movimiento letal en la cruceta del área y sacó un derechazo con rosca que se clavó en la escuadra de Robador. Golazo de bandera para poner el partido 0-1 y hacer zozobrar a la afición azulgrana. Se quedó estupefacto el Extremadura, que no se creía que el guión fuera tan retorcido con su momento.

Nada más arrancar la segunda mitad, cuando todo el mundo esperana zafarrancho de combate, otra bofetada al mentón. Raigal hace una jugada personal por la derecha preciosa y su disparo seco arriba se cuela tras tocar el travesaño para hacer el 0-2. Quedaban 38 minutos y, por entonces, el Águilas ya ganaba al Estepona. Es decir, el Extremadura no podía ni pensar en el título. Tan sólo en certificar el playoffs.

Pero en el Francisco de la Hera pasa lo que ocurre en el Santiago Bernabéu en las noches señaladas. Hay algo en el ambiente que, aunque parezca imposible de revertir la partida, se palpa de que puede pasar. La gente cree. La grada cree. El banquillo cree. Y los jugadores creen. Esa energía es tan poderosa que te arrolla. Y le viene pasando a todos los rivales de la segunda vuelta en Almendralejo.

Ocurrió lo que tenía que pasar. En un centro desde la izquierda, Maikel gana la segunda jugada y Zarfino, medio cayéndose, mete la pierna para acortar distancias y dinamitar las emociones. Estallido en el estadio. No había vuelta atrás.

Encendido el estadio, llegó el segundo. Otra jugada hilvanada de los azulgranas que acaba con centro de Tala y remate de Zarfino con el alma..

Antes de culminar la remontada, sonó el gol del Estepona ante el Águilas que dejaba al Extremadura a un tanto del liderato. Oliva salió en falso y arrolló a Maikel. Penalti y gol de Diego. Remontada.

Sufrió el Extremadura con dos paradas de locura de Robador y un contragolpe letal que Diego culminó para el 4-2. El pitido final coincidió con el segundo gol del Estepona y una sensación de éxtasis colectivo en el Francisco de la Hera. Todo lo que podía pasar para bien había ocurrido. Solo falta un paso. Linarejos. A soñar.

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