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MUNDIAL 2026

Extremadura organiza un gran quilombo

Miles de aficionados extremeños llenan plazas, recintos públicos y bares para vivir una final del Mundial que unió a la afición española y a la comunidad argentina entre nervios, euforia y recuerdos para toda la vida

Video | Cáceres celebra a lo grande la victoria de la selección española

Carlos Gil

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Cáceres

Pocas actividades humanas unen más que el fútbol, ya sea para alegrarse o para sufrir. Quizás sea un poco tétrico decirlo, pero ya se sabe que estamos hablando de la cosa más importante de las menos importantes. La frasecita, muy recurrente en momentos como los vividos este domingo, se le suele atribuir a Jorge Valdano, a Arrigo Sacchi e incluso al escritor uruguayo Eduardo Galeano. Pues bien: Extremadura la escenificó durante unas horas locas, llenas de ilusión, incertidumbres, subidones y depresiones, hasta el inamovible resultado final. Indescriptible, pibe.

Ambientazo en la Plaza Mayor de Cáceres para la final del Mundial

Carlos Gil

Podría aventurarse que en cada sitio de la comunidad se ha vivido de una manera diferente, pero no, no ricemos el rizo. Las fotos de distintos puntos de Extremadura que ilustran este reportaje son absolutamente intercambiables y solo se distinguen por el fondo. Pueden apreciarse sobre todo chavales y chavalas que anhelaron como posesos la final de su primera estrella, más que nada para que los mayores dejemos de darles la calda sobre cómo vivimos el Iniestazo y la liberación que nos supuso. Ellos también tienen derecho a fabricar sus propios recuerdos míticos y, desde luego, esta selección quizás tenga menos glamour que aquella de Sudáfrica, pero en eso también reside su encanto. Este es un país distinto al de 2010, más diverso en sus orígenes, sus pieles y hasta en las formas de sentirse español, y eso también se ha acabado expresando en la selección.

Epidemia de pantallas

La comunidad se ha llenado de pantallas gigantes como en las últimas décadas lo ha hecho de placas solares, valga el símil. Si en Google Maps han actualizado su base de datos de imágenes desde el cielo, estos días estarán bastante confusos. Las empresas que las alquilan se han debido de hacer de oro estos días porque fue rara la localidad extremeña que no pujó por tener en sus foros públicos la más grande posible para que sus ciudadanos disfrutasen. Sí, aquí parece que el tamaño sí importa.

Ambiente en la Plaza de España de Mérida.

Ambiente en la Plaza de España de Mérida. / Laura Morales

En la provincia cacereña, los principales puntos de encuentro han estado en la Plaza Mayor de Cáceres, la de San Martín de Plasencia, la de España de Navalmoral de la Mata, la Mayor de Trujillo y la de la Paz de Coria. Y en la de Badajoz, aparte de la dombenitense Ciudad Deportiva Pedro Porro, han sido un auténtico hervidero —por el calor climatológico y el humano— la Alcazaba de Badajoz, la Plaza de España de Mérida, la Plaza de Extremadura de Almendralejo, la Plaza de España de Villanueva de la Serena, la Plaza de España de Montijo, la Casa de Cultura de Villafranca de los Barros, el Paseo Grande de Olivenza, la Plaza Mayor de Pueblonuevo del Guadiana, la Plaza de España de Puebla de la Calzada y la piscina municipal de Calamonte.

Pero esto no ha sido solo de grandes y medianos núcleos. Valdesalor apenas tiene 550 habitantes —aunque ahora en verano aumenta algo su población— ha demostrado creer en la selección casi como ningún otro: desde octavos llevaban proyectando los partidos en su Plaza de España.

Video | Badajoz vive con entusiasmo la gran final del Mundial 2026 con el extremeño Pedro Porro

David Guilherme

La excepción la puso Zalamea de la Serena, cuyos responsables municipales optaron por no instalar pantalla gigante para no quitarle negocio a la hostelería en una decisión como mínimo llamativa.

Que nadie se enfade si nos hemos dejado algunas ciudades fuera de la relación. Seguro que ha sido así, pero es que la convocatoria fue tan amplia, la pasión tan pura, que resultó muy difícil aislarse de lo que sucedía.

Ambientazo en la Plaza Mayor de Cáceres para la final del Mundial

Carlos Gil

Bares, qué lugares

Por supuesto, los bares han estado también a tope, ya fuese en su versión tradicional, con el aire acondicionado al punto de congelación, como la más veraniega, con las televisiones orientadas hacia las terrazas. Pero la verdad: hay una vieja teoría que dice que uno no se acaba de enterar bien de los partidos desde la barra y cubalibre en mano.

El ambiente de la final en Almendralejo.

El ambiente de la final en Almendralejo. / Rodrigo Morán

En la tarde-noche extremeña no todo ha sabido a rojo —y blanco, a la vista de la camiseta de moda... a menudo del ‘chino’—. También ha habido argentinos que se animaron a seguir la final codo con codo con sus compatriotas en pequeños reductos, como el bar Consecuencia 25, ubicado en el cacereño barrio de Moctezuma. El antiguo Mesón Gredos, vamos. Lo abrieron hace apenas un par de meses Daniel Alejandro Prados y Pablo Rubén Werning, exportando los sabores de su tierra a las raciones.

En todo caso, la integración de la comunidad albiceleste es muy buena desde años en la comunidad. Muchos vinieron a buscarse la vida y acabaron encontrando un hogar que difícilmente abandonarán ya. Por eso ha sido un partido especial para ellos, para todos. No todos los días se juega un Mundial. Y Extremadura ha sabido leer bien el reto y entregarse con misma intensidad que el resto del país. Cuando se apaguen las pantallas y comiencen a vaciarse las plazas, queda algo más que un resultado: la certeza de haber compartido una noche que se recordará siempre.

Alegría en Mérida

La Plaza de España de Mérida estalla de alegría tras la victoria de España frente a Argentina y la conquista del Mundial. Miles de aficionados llenan el centro de la ciudad entre cánticos y banderas en una celebración que se prolongará durante toda la noche.

Uno de los momentos más llamativos llega cuando los bomberos despliegan una manguera y refrescan a los miles de asistentes concentrados en la plaza. Lejos de frenar la fiesta, el agua desata todavía más la euforia de los aficionados, que celebran el título mundial al grito de "¡Campeones!".

Alegría en Mérida.

Alegría en Mérida. / A.M.

Fuente: El Periódico de Extremadura

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