Entrevista | JOSÉ LUIS INIESTA GRUPO RÍO. HIJO DE JOSÉ LUIS INIESTA PREMIO A LA TRAYECTORIA EMPRESARIAL 2020

«Mi padre convirtió el Hotel Río en una referencia tanto en España como en Portugal»

José Luis Iniesta, hijo. Grupo Río.

José Luis Iniesta, hijo. Grupo Río. / SANTI GARCÍA

Redacción

Se pueden hacer muchos perfiles sobre su padre, José Luis Iniesta: empresario, ganadero, hombre de negocios y amigo ¿Cuál de ellos destacaría?

Primero destacaría el de padre. Fue mi amigo, maestro, socio, confidente e ídolo. esa personalidad tan embaucadora que tenía la transmitía a los negocios, clave de su éxito empresarial tanto a nivel local como nacional.

Es difícil contestar cuál destacaría más. Siempre le ha gustado todo lo que hacía. De ahí que convirtiera su trabajo en su pasión, siendo un trabajador incansable, ya que ponía todo el interés y ganas en cada negocio. Cada inicio de una empresa le daba mucha ilusión, haciendo de sus socios sus amigos. Ahora encuentro apoyo en mi trayectoria, tanto profesional como personal, entre sus socios y amigos.

¿Cuáles fueron sus grandes virtudes como empresario?

Por encima de todo su humanidad, su capacidad de trabajo con un eterno optimismo. Tenía una inteligencia prodigiosa y respetando las distintas opiniones de todos. Tenía la virtud de convencerte, un gran negociador.

Era ambicioso (en el buen sentido). No se conformaba con simplemente estar, quería estar entre los mejores y dedicaba a sus empresas todo su tiempo, posteriormente trasladándolo también a las asociaciones empresariales de cada sector al que se dedicaba (ganadero, turismo, juego, hostelería), tanto autonómicas como nacionales, ocupando puestos de relevancias en los comités ejecutivos, siendo presidente de Aebex, vicepresidente de Cetex, Tesorero de la Unión de Criadores de Lidia, vocal en Coeba, plenario en la Cámara de Comercio, miembro de la Mesa de Turismo de España, presidente de la CEJ a nivel Nacional y Europeo, trabajando por los sectores con un ánimo y un entusiasmo que contagiaba y era digno de admiración. 

También destacaría su gran curiosidad. Le gustaba estar informado de todas las novedades, del juego , turismo, tecnológicas… y veía si esto le podía aportar algo nuevo a sus negocios. Tenía verdaderas ganas de seguir aprendiendo. Participaba en todos los foros, conferencias, coloquios, actos, presentaciones o ferias en la que reclamasen su presencia y de todas ella sacaba algo nuevo que trasladar a sus empresas.

¿Cuál cree que es su principal legado a Badajoz?

Como ganadero su reconocimiento nacional e internacional de su ganadería Los Espartales, la cual pasta en la provincia de Badajoz, lo que le permitía dar a conocer nuestra dehesa en todo los rincones donde lidiaba, y defendiendo el toro bravo en el Parlamento Europeo en Bruselas como guardián de la biodiversidad en la dehesa.

Convertir el Hotel Río en un lugar de referencia tanto en España como Portugal. Impulsar el turismo extremeño, a través de Cetex y de la Mesa del Turismo, asistencias a ferias y congresos como Fitur. Allí donde iba llevaba la bandera de Extremadura como carta de presentación.

Fue artífice junto con los Orenes de que el único casino de Extremadura se ubique en Badajoz con un hotel de 5 estrellas, las 3 salas de bingo en la ciudad, y la nueva apertura del Hotel Zurbarán.

Haber creado oferta y empleo en la ciudad a lo largo de más de 50 años de actividad empresarial y el estar en las mesas de negociación de los diferentes sectores económicos para mejorarlo y actualizarlo con el paso del tiempo.

Prueba de todo esto es que se aprobara por mayoría en el pleno del ayuntamiento poner su nombre a una calle de Badajoz.

¿Cuál es en la actualidad la radiografía de Grupo Río?

Es una etapa de cambio generacional y de renovación, aunque las bases son solidas, estamos adaptándonos a la nueva situación, que por la pandemia sufrida está siendo más complicada. Es cierto que mi padre ha faltado en el momento que más lo necesitábamos, pero ha dejado un gran equipo humano en el grupo, con el que trabajaba día a día y que se ha ido forjando durante estos año, dichas personas que lo forman es el mayor valor y legado que tiene el grupo. 

El Grupo Río aparte del Hotel Río que es nuestro emblema, un hotel clásico en la ciudad, lo complementa, una cafetería restaurante tradicional, y diversos espacios para eventos. También es propietario o participa en diferentes empresas diversificada en sectores de ganadería, ocio, eventos, juego, turismo, automovilístico y catering de colectividades.

¿Cómo les ha influido la pandemia? ¿Qué cambios les ha obligado a realizar?

La pandemia nos ha tocado de lleno en todos los sectores, propinándonos una bajada de ventas desastrosas, lo cual nos ha obligado a ir haciendo cambios según iban modificándose las restricciones, cierres y aperturas de establecimientos, adaptándonos a la demanda según el momento en el que se encuentre la pandemia. Todavía a día de hoy seguimos sin funcionar en su totalidad, ertes vigentes en las plantillas, un esfuerzo y compromiso de la misma (el hotel fue un hotel de guardia y estuvo trabajando bajo mínimos en plena pandemia para que en la ciudad se pudiera cubrir los servicios mínimos).

Todo ello es lo que nos ha obligado a optimizar recursos, innovar y transformar  métodos de trabajo, ventas, etcétera. Nuestro fin principal era poder trabajar y dar servicio pero, siempre dándole prioridad a la seguridad sanitaria de nuestros clientes por que las ventas y los números volverán, lo que no vuelven son las personas que se nos han ido por culpa de este virus, y a nosotros nos ha tocado de lleno con nuestro jefe: don José Luis Iniesta Vázquez .

¿Cuáles son sus próximos proyectos? ¿Se atisba el final del túnel tras la crisis sanitaria?

Principalmente después de esta pandemia es consolidar el Grupo Río. Es nuestro principal objetivo, pero también estamos trabajando en un gran proyecto en la ciudad que esperemos que pronto vea la luz y así poder dar una mayor oferta de ocio en Badajoz.

Queremos creer que la crisis sanitaria esta llegando a su final y que el 2022 va a ser un año importante de eventos, ya que se han tenido que suspender muchas celebraciones por la pandemia y que se acumularan todas en el 2022-2023.

¿En qué situación se encuentra la ganadería Los Espartales con el parón en el mundo taurino?

Es la empresa que más ha sufrido, debido que es un sector que no se pueda paralizar o cerrar, ya que los toros comen todos los días y hemos tenido que mantenerla en el 2020 sin ventas, pero con los mismos gastos que un año normal. En el 2021 hemos podido vender todas las corridas pero a unos precios más bajos debido al aforo limitado de las plazas.

Hemos tenido la suerte de tener una ganadería puntera y no muy extensa, por lo que la hemos podido mantener, gracias al gran trabajo que habían realizado mi padre y Curro, nuestro mayoral. Esperamos un 2022 en el que aumenten los festejos y la afluencia a los mismos después de estos 2 años de restricciones.

Varios toros de los Espartales han sido indultados esta temporada ¿Qué significa para una ganadería de toros bravos?

Ha sido un buen año a pesar de sus dificultades. Hemos tenido dos indultos, uno en cada ganadería. El primero ‘Carbonero II’, de la ganadería José Luis Iniesta en Don Benito, por Juanito, y el segundo ‘Melocotón’, de la Ganadería de los Espartales en Fregenal de la Sierra, por Leonardo Hernández. La verdad es que para un ganadero no hay mayor satisfacción que el indulto y poder tenerlo de vuelta en la finca. Con este último indulto, ahora mismo Los Espartales se convierte en la única ganadería que tiene los únicos dos toros indultados en rejones que se han indultado en España. 

En 2017 se indultó a ‘Perdido’, por Diego Ventura en Murcia y en 2021 a ‘Melocotón’, por Leonardo Hernández en Fregenal de la Sierra y en 2018 el último rabo a ‘Bienplantao’ que se cortó en Las Ventas fue a manos de Diego Ventura, sumándonos así un hito más, ya que no se cortaba un rabo en Madrid desde 1976 por Palomo Linares. 

¿Qué sintió cuando vio el emocionado reconocimiento de los compañeros de su padre en la entrega de galardones?

Fue una coctelera de emociones. Sentí mucha pena, ya que estaba todo muy reciente y no pude disfrutar con él este reconocimiento y homenaje, pero también mucho honor, orgullo y satisfacción, de ver a sus amigos, compañeros, empresarios y autoridades hablar así de él, reconociendo su exitosa trayectoria profesional junto a su gran humanidad como persona, todo ello sumado a que notaba la gran responsabilidad que me tocaba asumir debido al vacío tan grande que dejaba, tanto empresarial como personalmente, por lo que muchísimas gracias a la Crónica de Badajoz por el galardón a la trayectoria profesional a título póstumo.