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Hipotecas

El euríbor cierra 2025 en el 2,268%, marcando así un año de estabilidad para los hipotecados

Las personas con hipoteca variable de revisión semestral notarán una subida de entre 16 y 33 euros en su cuota

Ofertas en una inmobiliaria.

Ofertas en una inmobiliaria. / EFE

Nerea Gastesi (iAhorro)

Durante la primera mitad del año se pronosticaba un euríbor por debajo del 2% para inicios de 2026, pero el indicador ha demostrado una vez más que puede romper cualquier previsión. Finalmente ha cerrado el 2025 situándose en el 2,268%, solo 0,257 puntos por debajo del dato de enero (2,525%), aunque casi dos décimas por encima del valor mínimo anual registrado en julio (2,079%).

El año comenzó con un euríbor relativamente elevado. En enero, este indicador se situó en el 2,525%, su nivel más alto de todo 2025. A partir de ahí, y en paralelo a las bajadas de tipos aplicadas por el BCE en la primera mitad del año, el euríbor inició una trayectoria claramente descendente. En febrero bajó hasta el 2,407%, continuando su descenso en marzo (2,398%) y registrando una caída más intensa en abril, cuando se situó en el 2,143%. Esta tendencia a la baja se consolidó en mayo y junio, ambos meses con una media del 2,081%, hasta tocar su mínimo anual en julio, cuando cerró este séptimo mes en el 2,079%.

Sin embargo, fue a partir del verano cuando el comportamiento del euríbor cambió de tendencia. En agosto repuntó ligeramente hasta el 2,114%, una línea al alza que se fue reforzando en los meses siguientes: septiembre (2,172%), octubre (2,187%) y noviembre (2,217%). Estas subidas, no obstante, reflejaban cómo los mercados fueron asumiendo que el Banco Central Europeo mantendría los tipos oficiales estables en el 2% durante más tiempo del inicialmente previsto.

Entonces… ¿Qué va a ocurrir con aquellas personas que tienen una hipoteca variable y tienen que revisarla? Aquellos que cuentan con una revisión anual experimentarán una bajada de entre 13 y 27 euros mensuales, pero los que realizan este cambio de manera semestral ya empezarán a notar ligeras subidas, debido a que el euríbor estaba 0,187 puntos por debajo en junio.

Tanto es así que, una persona que firmó hace un año una hipoteca variable de 150.000 euros, también a 30 años y con un diferencial del 0,99%, pero con revisión semestral, abonará a partir de ahora una cuota hasta 16,46 euros más cara: de pagar en diciembre de 2024 una cuota inicial de 667,39 euros al mes, pasó en junio a abonar una de 638,16 euros (con una rebaja de 29,22 euros cada mes), pero ahora esa cantidad aumentará hasta los 654,63 euros mensuales. Con esto, el encarecimiento semestral se sitúa en los 98,77 euros.

¿Qué podría ocurrir en 2026?

De cara a 2026, todo apunta ahora mismo a que el euríbor continuará moviéndose en un entorno de baja volatilidad, muy condicionado por la estrategia marcada por el Banco Central Europeo y por la evolución de la inflación en la eurozona. Por tanto, salvo sorpresas macroeconómicas relevantes, “el escenario más probable es el de un mantenimiento de los tipos oficiales en niveles cercanos al 2% durante buena parte del año, lo que limitaría los movimientos bruscos del euríbor, que también se situará en niveles similares a los actuales al menos hasta que el BCE vuelva a mover ficha”, prevé Laura Martínez, directora de Comunicación y portavoz de iAhorro.

Por tanto, en este contexto, el euríbor podría registrar descensos muy graduales y puntuales, pero sin volver, al menos en el corto plazo, a los niveles previos a la pandemia, cuando se situó incluso en niveles negativos. “En iAhorro planteamos dos escenarios, uno más conservador o prudente, en el que podríamos situar al índice de referencia entre el 2% y el 2,3% a lo largo de 2026; y otro más arriesgado en el que incluso podría rebajar esa barrera del 2% durante el primer semestre (si el BCE baja tipos antes) y terminar el año alrededor del 1,8%”, matiza Martínez.

No obstante, desde el punto de vista hipotecario, cualquiera de estos escenarios será favorable tanto para los ciudadanos que quieran hipotecarse próximamente porque las ofertas seguirán siendo muy buenas, como para los que ya tengan actualmente contratada una hipoteca variable o mixta. Eso sí, este contexto de tipos estables podría seguir impulsando el interés por las hipotecas a tipo fijo y mixto, como fórmula para blindarse frente a posibles repuntes futuros.

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