El incremento del coste de la vida

Los alimentos se han encarecido un 32% en Extremadura en los últimos tres años

El posible regreso en julio del IVA a algunos artículos básicos, que el Gobierno decidirá cuando conozca mañana los datos del IPC de mayo, abre la puerta a nuevas subida en huevos, pan, fruta, leche o aceite 

Un comprador lleva su carro en un supermercado.

Un comprador lleva su carro en un supermercado. / Europa Press

Este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE) hará públicos los datos del IPC definitivo del mes de mayo (el adelantado se situó en el 3,6% anual), entre los que se incluye el comportamiento de los precios en cada comunidad autónoma. Con esta información en la mano será cuándo el Gobierno decida si prorroga o no los decretos anticrisis con los que suprimió el IVA de varios alimentos de primera necesidad, como leche, pan, huevos o harina, y redujo del 10% al 5% el de las pastas y los aceites.

Unas medidas cuya vigencia acaba, si el Ejecutivo opta por no darles continuidad, el próximo 30 de junio. «Tenemos que ir al detalle específico, dentro del desglose de los componentes del IPC, para saber qué es lo que está pasando con los alimentos en concreto y este detalle lo tendremos en unas semanas», justificó a finales de mayo el ministro de Economía, el extremeño Carlos Cuerpo.

«La inflación de los productos más básicos de la cesta de la compra afecta más a los extremeños que al resto de españoles»

Julián Ramajo

— Catedrático de Economía Aplicada de la UEx

A la espera de conocer con precisión cuál fue el comportamiento de la inflación en el quinto mes del año, Extremadura ha sido hasta la fecha una de las comunidades cuyos consumidores han sufrido más la escalada en los precios de la cesta de la compra. De abril de 2022 a igual mes de 2024 los alimentos y bebidas no alcohólicas se han encarecido un 19,41%, más de un punto por encima del promedio nacional (18,28%). Es la segunda autonomía donde el alza ha sido mayor tras Canarias. Además, es la región en la que el índice de este grupo de productos, que toma como base 2021, es a día hoy mayor. Desde abril de hace tres años, los alimentos se han disparado casi en un tercio (32,5%).

En opinión de Julián Ramajo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Extremadura (UEx), la posible supresión de las medidas tomadas en su momento por el Gobierno central «para proteger a la parte de la ciudadanía más vulnerable a la inflación» tendría unos «efectos» «muy diferenciados» entre regiones.

Sería así por dos causas, explica. La primera es que Extremadura es uno de los territorios «con menor renta familiar del país», y «el nivel de gasto medio por hogar también es más bajo, concretamente un 15,7% inferior a la media nacional», señala. Por otro, la distribución porcentual por grupos de gasto es también diferente entre la comunidad autónoma y España. En concreto la porción del presupuesto familiar que se destina a «alimentos y bebidas no alcohólicas es algo superior en nuestra región que en el resto de España». Es decir, se gasta menos, pero dentro de lo que se gasta, la alimentación supone una partida mayor.

Estas premisas hacen «que la inflación de los productos más básicos de la cesta de la compra afecte más a los extremeños que al resto de españoles», y que el impacto negativo sea mayor aun en los hogares de la región «con menos recursos que en las familias de Extremadura con ingresos mayores», defiende Ramajo, que recuerda que de la inflación suele decirse que es «’el impuesto de los pobres’, el más injusto». Lo es porque los hogares con menos recursos son los «que dedican una mayor parte de su gasto familiar a pagar productos de primera necesidad como alimentos básicos, vivienda, luz, agua o combustibles», por lo que tienen más difícil escapar a los efectos del alza de precios.

«Se prevén más subidas en alimentos de primera necesidad. Es necesario continuar con la prórroga»

JAVIER RUBIO

— Presidente de la Unión de Consumidores de Extremadura

Entre los alimentos a los que se aplica una supresión del IVA desde el 1 de enero de 2023 (del 4% al 0%) están las frutas frescas, cuyo coste ha subido de media un 22,7% en la comunidad autónoma desde abril de 2022; o el pan, que en este mismo periodo lo ha hecho en un 11,2%. Más del doble han subido los precios de la leche (24,1%) o de las patatas y sus preparados (25,5%); y en un 18,9% los lácteos (el queso es uno de los artículos bonificados). Para los aceites de oliva y de semillas, por su parte, se aprobó la reducción del 10% al 5% de este impuesto indirecto. Los aceites y grasas se han disparado un 64,5% en 24 meses en Extremadura, sobre todo por la evolución seguida por el aceite de oliva. En este sentido, de ampliarse el plazo del recorte impositivo, sería entonces posible dar cumplimiento al acuerdo político para que el IVA de la grasa vegetal estrella pase a ser del 0%, una eliminación que se pactó a principios de este año, pero que ha quedado estancada en su tramitación en el Congreso.

Javier Rubio, presidente de la Unión de Consumidores de Extremadura (UCEx), considera que «evidentemente» no ha llegado aún el momento de prescindir de esta rebaja del IVA, tanto por el encarecimiento arrastrado a lo largo de los últimos años, como porque la previsión es que a corto plazo no se detengan «las subidas de los alimentos de primera necesidad». «Es necesario continuar con la prórroga más allá del 1 de julio», apostilla Rubio, más teniendo en cuenta que «el esfuerzo que tienen que hacer los extremeños económicamente hablando es mayor que en otras regiones», a la hora de llenar la despensa, dada su menor renta disponible. 

Por este mismo motivo, ve poco probable que, si no hay aplazamiento, se produzca un comportamiento de compra acumulativa entre los consumidores, ya que, en general, «las familias no cuentan con recursos para hacerlo». Además, añade, muchos de estos artículos son perecederos, lo que limita la posibilidad de su almacenamiento 

Cambio de hábitos

Rubio recuerda que «muchas familias» de la región se han visto obligadas a cambiar sus hábitos alimenticios para intentar sortear en la medida de lo posible el efecto de la inflación en sus bolsillos. Así, se ha ido reduciendo el consumo de «frutas y verduras», y se ha optado «más por el pescado congelado» en lugar del fresco. En relación con el aceite de oliva, si bien «no se ha dejado de consumir», sí se ha recortado su peso en la dieta o se ha sustituido en parte por otras alternativas como el de girasol.

Lo que sí recomienda el presidente de UCEx es comparar entre tiendas a la hora de hacer las compras y diversificar estas. En cuanto al primer aspecto, esgrime que «la diferencia entre el establecimiento más barato de nuestra región y el más caro alcanza casi el 25%. Esto quiere decir que, por cada cuatro cestas de la compra que podemos adquirir en uno, en otro son cinco». Y en cuanto al segundo, recomienda no dejarse condicionar por ofertas puntuales en determinados productos. «Si voy a adquirir todo en el mismo establecimiento solo porque he visto una oferta, lo único que voy a conseguir es encarecer mi cesta de la compra», concluye.

Los hogares extremeños, los que menos gastan per cápita

Extremadura es la región donde el gasto en alimentación de los hogares es menor. Según las estadísticas de 2022 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se sitúa en 1.282 euros per cápita al año, frente a una media de 1.598. Lideran Cataluña, seguida del País Vasco, con 1.874,5 y 1.863 euros por persona y año, respectivamente.