Ex+ | José Domingo Bueno Comunicador en Canal Extremadura

José Domingo Bueno: «Ojalá todos los que quieren quedarse en su tierra trabajando se sientan valorados en su casa»

José Domingo Bueno, 35 años, comunicador

José Domingo Bueno.

José Domingo Bueno. / El Periódico

Irene Rangel

Irene Rangel

La cara de José Domingo Bueno aparece cada tarde en los hogares a través de Canal Extremadura, donde trabaja desde hace 18 años. También está en los campos de fútbol, desde donde narra los partidos de un deporte por el que heredó la pasión de su padre. Ha viajado por todo el mundo contando noticias pero es ‘en casa’ donde se siente a gusto: es ‘el hijo de Extremadura’, una persona ‘de la familia’ para miles de sus paisanos.

Lleva 18 años trabajando. ¿Cómo fue su primera toma de contacto con la televisión?

Mi primer contacto como comunicador fue en la radio, en Canal Extremadura, en el programa deportivo ‘Extremadura en Juego’. Con 20 años además escribía en el Hoy y el Periódico Extremadura crónicas de partidos de fútbol. En la tele, mi primer programa fue ‘Campeonísimos’, donde estuve en prácticas. Ese mismo año me ofrecieron mi primer contrato, fue en el concurso de verano ‘383’.

¿Por qué o quién le introduce en el mundo de la comunicación?

Siempre me había gustado el mundo de la radio y la televisión. Mi padre, ‘Tinín’, como entrenador de fútbol que era, colaboraba con muchos medios, sobre todo con la radio. A mí desde pequeño me encantaba estar delante de la videocámara y entretener a la gente.

Televisión y radio. Fútbol, Carnaval, actualidad... Es usted un comunicador polifacético. De todas las áreas que abarca trabajando, ¿cuál es la que más disfruta?

Gracias. Me encanta el deporte, principalmente el fútbol. El deporte y el Carnaval son mis dos grandes aficiones y tengo la suerte de informar de ello incluso desde dentro, puesto que soy entrenador de futbol y también murguero

¿Cómo está el panorama audiovisual en la región?

Sufre muchos altibajos, desgraciadamente. Pero hay muchos y muy buenos profesionales en la región, y tantos otros fuera. Lo ideal sería que todos los que quieren quedarse en su tierra trabajando se sientan valorados en su casa.

¿Cuánto le ha enriquecido como persona su trabajo?

 Muchísimo, mi trabajo me da vida. Me da fuerzas, junto a mi familia, para seguir cada día. He tenido la suerte de conocer muchos lugares gracias a mi trabajo. Por supuesto he llegado a conocer a la perfección nuestra tierra, pero también este mundo me ha llevado a trabajar en lugares como Colombia, Polonia, Alemania, Francia y todo nuestro país.

¿Es fácil para los jóvenes incorporarse al mercado laboral extremeño?

Fácil no lo es, pero si se tiene constancia, ganas y te gusta lo que haces, puedes llegar a donde quieras. Yo animo a todos los que quieren dedicarse a esto a que luchen por su sueño, estoy seguro que lo conseguirán.

Usted ha salido a trabajar a otras televisiones regionales e incluso nacionales y siempre acaba volviendo a Extremadura. ¿Por qué?

Porque la tierrina tira. La familia, los amigos, el Carnaval. La calidad de vida que tenemos en Extremadura es difícil encontrarla fuera. Siempre que he salido me he dado cuenta que aquí se vive mejor que en ningún sitio. Pero es cierto que si quieres tener una visibilidad mayor en los medios, desgraciadamente, hay que salir.

¿Qué es lo mejor que tiene la región, desde su punto de vista?

Nuestra región lo tiene casi todo. Buena comida, lugares precioso, gente muy acogedora, fiestas únicas... en definitiva, nuestra tierra ofrece calidad de vida. Solo le falta la playa, pero tenemos nuestros embalses, ríos, pantanos y piscinas naturales.

¿Se siente querido por el público extremeño?

Me siento muy querido. Siempre cuento lo que me pasó un día grabando el programa de ‘Mercadillos’. Yo estaba organizando una grabación y una mujer me dijo «anda si eres Jose». Yo miré y dije «el mismo». Mi sorpresa fue que la mujer era invidente y me había reconocido solo por la voz. Le di un abrazo enorme y ahí sentí que había elegido el camino correcto y la profesión correcta para ser feliz.