El fallo se ha dictado tras un acuerdo entre las partes

Libertad vigilada para los autores de los falsos desnudos en Almendralejo

El juzgado condena a 15 menores por 20 delitos de pornografía y contra la integridad moral, por los que recibirán también formación afectivo-sexual

Las familias, satisfechas: «No queríamos que se les metiera en la cárcel, lo que queremos es que se les eduque»

Menores con teléfonos móviles, en una fotografía de archivo.

Menores con teléfonos móviles, en una fotografía de archivo. / El Periódico

«Es tan realista que lo primero que he pensado al verlo ha sido ‘¿qué has hecho?’». Así contaba a este diario el pasado mes de septiembre lo que le había ocurrido a su hija menor de edad. Acababa de descubrir que habían manipulado sus fotografías con un programa de Inteligencia Artificial para simular que estaba desnuda y las habían difundido por redes sociales. Tras advertir de lo sucedido en un vídeo en Instagram recibió decenas de mensajes de madres de otras víctimas en la misma situación. El caso dio la vuelta al mundo y llegó incluso a Bruselas, donde propició el inicio de una investigación sobre el uso de las redes sociales. 

Las familias de las 20 afectadas, todas de la localidad pacense de Almendralejo, se unieron para presentar una denuncia en la Policía Nacional que terminó en el juzgado. Ahora acaba de concluir la investigación con la condena de los autores, todos también menores, que deberán cumplir un año de libertad vigilada. En total hay 15 condenados, de entre 14 y 17 años, a los que se considera responsables de 20 delitos de pornografía infantil y contra la integridad moral.

El fallo, dictado por el Juzgado de Menores de Badajoz el pasado 20 de junio, se ha interpuesto tras haberse alcanzado un acuerdo entre el Ministerio Público, las acusaciones particulares y las defensas. Se obliga a los menores a recibir además formación afectivo-sexual sobre el uso responsable de las Tecnologías de la Información de la Comunicación (TICs); así como sensibilización en materia de igualdad de género. Del mismo modo, se intentará reconducir mediante una intervención aquellos «aspectos deficitarios que presenten los menores de acuerdo con los respectivos informes del equipo técnico», tal y como ha informado la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Extremadura. 

Cogían fotos de redes sociales

Según fuentes judiciales, la sentencia recoge como hechos probados que los autores utilizaron aplicaciones de Inteligencia Artificial para obtener imágenes manipuladas de las afectadas. Obtenían sus rostros de sus perfiles en redes sociales y les superponían las imágenes de otros cuerpos femeninos desnudos. Las fotografías trucadas fueron luego compartidas a través de dos grupos de whatsapp.

Cogían los rostros de los perfiles de redes sociales y les añadían cuerpos desnudos de otras mujeres

La pena se ha dictado con arreglo a la ley de responsabilidad penal del menor del año 2000 y no al código penal, lo que explica que la condena no conlleve pena privativa de libertad, como así habría ocurrido si se tratara de personas mayores de edad. Sí deberán cumplir un año de libertad vigilada, pero podrán continuar con su vida habitual: «Estarán en una situación de libertad, pueden ir al colegio o salir con sus amigos, no significa que vayan a estar controlados todo el día», explica el fiscal superior de Extremadura, Francisco Javier Montero.

Valora la medida impuesta: «Es positiva. No se trata de criminalizar, de lo que se trata es de que no vuelva a ocurrir y de que sepan que esto no está bien. Creo que va a ser una muy buena lección», apunta el fiscal superior de la región.

Junto a estos 15 menores condenados hay otros siete responsables que también fueron investigados. Lo que ocurre es que en este caso la Fiscalía archivó la causa al tratarse de niños de menos de 14 años y, por tanto, inimputables penalmente. Sí envió, no obstante, la documentación a la secretaría general de Servicios Sociales, Inclusión y Familia de la Junta de Extremadura para que estudiara cada uno de los casos en particular y decidiera si era preciso imponer medidas de protección. 

Medidas de protección

Finalmente, propuso estas medidas para dos de estos siete menores, al tener sospechas de que su participación en el caso hubiera podido ser consecuencia de la situación social o familiar en la que se desarrollaban. En realidad, lo que se buscaba era protegerlos y corregir esos problemas del contexto en el que viven para prevenir que puedan volver a participar en hechos delictivos. No se trata, por tanto, de medidas orientadas a reprender su actuación, sino a la protección y a la reorientación de estos menores.

Las familias de las afectadas se muestran satisfechas por la resolución judicial. «Eso era lo que buscábamos, algo acorde a la edad. No queríamos que se les metiera en la cárcel, sino que se les educara», manifestó Míriam Al Adib, la madre que sacó el caso a la luz.

Su hija no ha necesitado ayuda psicológica, aunque sí reconoce que muchas de las menores afectadas se encontraban en una situación complicada antes de que el caso se hiciera público. «Con el apoyo social y familiar tan contundente se han sentido arropadas», indicó. Esto ha sido una de las causas de que, por primera vez, según agregó Al Adib, «después de que tus niñas sufran un delito de estas características hayan salido sin secuelas. Hemos conseguido cambiar la historia».