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Humanizando la sanidad

El SES apuesta por la asistencia religiosa y psicológica para ayudar a los pacientes críticos

La sanidad pública persigue ofrecer una atención más empática y cercana a los pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos

La UCI de Mérida, que desarrolla hoy unas jornadas sobre este asunto, dispone de pizarras en cada cama con el nombre y los gustos del paciente

Una sanitaria en el control de una UCI.

Una sanitaria en el control de una UCI. / Eduardo Sanz Nieto

Efe

Cáceres / Mérida

El Servicio Extremeño de Salud (SES) apuesta por la asistencia religiosa y psicológica para ayudar a los pacientes ingresados en la unidades de cuidados intensivos (UCI) y seguir avanzando hacia una atención más empática y cercana, centrada en la persona.

Así lo han indicado este jueves el jefe de Medicina Intensiva del Hospital de Mérida, Miguel Ángel Benítez, y el subdirector de Cuidados y Humanización de la Asistencia del SES, José María Villa, en declaraciones de los periodistas antes del comienzo de las III Jornadas Extremeñas de Humanización en Cuidados Críticos.

Este congreso, organizado por el Servicio de Medicina Intensiva del hospital emeritense, a la que asisten profesionales de varias comunidades autónomas y Portugal, se prolongará hasta mañana y ha sido inaugurado este mañana por la consejera de Salud, Sara García Espada.

Información técnica, pero también cercanía

Durante sus declaración, Benítez ha señalado que se busca una "retroalimentación" entre la familia y los sanitarios para mejorar la atención al enfermo. A su juicio, la familia necesita cercanía, además de información técnica, y por ello el profesional tiene que transmitir que le "preocupa" y le "duele" lo que les está pasando a esa persona.

"No es un enfermo encima de una cama sino es una persona encima de una cama", ha subrayado el jefe de Medicina Intensiva. De ahí, por ejemplo, que en la UCI de Mérida tenga su nombre en una pizarra, con información que les ha dado la familia sobre si tienen o no perro o gato, o qué les gusta.

Evangelistas, ortodoxos y católicos

En esta línea, la última mesa redonda de las jornada contará con un pastor evangelista y con sacerdotes ortodoxos y católicos, no que cuenten a los presentes su religión, sino para implantar la asistencia espiritual.

A este proyecto se une el de consolidar la presencia de un psicólogo en la UCI, según Benítez, que ha recordado que cuentan con una escuela de familia para que aprendan a tratar a los enfermos y un importante desarrollo de la consulta de síndromes poscríticos.

El profesional sanitarioa ha recordado que hace veinte, diez o cinco años "entrar en la UCI era poco más o menos que entrar en el castillo de Frankestein", porque la gente tenía mucho miedo y también los sanitarios temían las infecciones, pero ahora se sabe que es muy importante que la familia vea al paciente.

Ahora se trata de "flexibilizar", pero no por voluntad del paciente, sino porque está "reglado" y "ordenado", para facilitar las visitas de las familias cuando les venga bien o la hora en la que reciben la información médica, ha explicado.

Escaparate de buenas prácticas

El objetivo de las jornadas es hacer de "escapare" de buenas prácticas, ya que, a su juicio, luego es más fácil implantarlas porque todavía se encuentran "muchas reticencias".

Por su parte, el subdirector de Cuidados y Humanización de la Asistencia del SES, José María Villa, ha destacado que la tendencia es contar con unidades de cuidados críticos "más abiertas", con más amplitud horaria para la familia en unos momentos de especial dificultad, en busca de atención más empática y cercana, centrada en la persona.

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