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Prevención

Extremeños ante el confinamiento de las aves por la gripe aviar: «Es preferible tener las gallinas encerradas a que se mueran»

Tres extremeños que tiene aves de corral para autoconsumo cuentan cómo les afecta las restricciones por la gripe aviar y las consecuencias para los animales

Domingo Pablo Rodríguez muestra sus gallinas encerradas para evitar la propagación de la gripe aviar, ayer en Cáceres.

Domingo Pablo Rodríguez muestra sus gallinas encerradas para evitar la propagación de la gripe aviar, ayer en Cáceres. / CARLOS GIL

Cáceres

Antonio Leal ha tenido gallinas prácticamente durante toda su vida y nunca ha vivido una situación como la actual. Desde el pasado sábado, la veintena de aves de corral que tiene en una de las huertas de la Ribera del Marco, en Cáceres, no reciben la luz del sol entre sus plumas. Están encerradas en el gallinero sin salir en ningún momento de él desde que se impuso el confinamiento de todas las aves de corral para protegerlas del contacto directo y del contacto indirecto con las aves salvajes, que potencialmente son portadoras del virus de la influenza aviar o gripe aviar.

La rutina de estos animales ha saltado por completo por los aires. Hasta el sábado estaban por las mañanas en el gallinero y a partir de las tres de la tarde salían al exterior: «se pasaban la tarde bicheando en la huerta, se alimentaban y además venían bien para limpiar el terreno, pero ahora ya no pueden salir. Los primeros días a lo mejor lo extrañaban porque ellas tienen que campear, pero están en un hábitat conocido y no creo que tenga mucha consecuencias», cuenta Leal, que reconoce que ahora le echa «algo de verde y comida fresca» dentro del gallinero para suplir sus salidas.

Las gallinas de Antonio Leal, confinadas ayer en Cáceres.

Las gallinas de Antonio Leal, confinadas ayer en Cáceres. / CARLOS GIL

Tener gallinas es una forma de autoconsumo habitual en su familia y dice que por ahora no se está viendo afectada la producción de huevos. «Al precio que tienen, es preferible tenerlas encerradas a que se mueran», cuenta acompañado por su vecino Domingo Pablo Rodríguez, que también ha tenido que confinar a sus siete gallinas, que le surten para su autoconsumo. «Las mías están casi siempre encerradas, salen algunas tardes si hace bueno, así que no lo están notando mucho», cuenta.

Los animales que ya están habituados no sufrirán prácticamente consecuencias si no les llega la enfermedad, pero aquellos que están más acostumbrados a campar a sus anchas en libertad absoluta sí podrían sufrir algunos efectos. Es al menos lo que opina Juan Luis Ronco, un aficionado a la cría de gallina extremeña azul, autóctona y en peligro de extinción, que cuenta con cerca de una treintena de animales en Garrovillas de Alconétar.

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Carlos Gil

Forma parte de la Asociación de Criadores de Gallinas de Raza Extremeña Azul y aunque sus animales viven en plena libertad todo el día, cuenta con un gallinero cubierto por maya donde ahora se encuentran confinadas las 24 horas del día. Dice que dependerá también de la duración del encierro, pero sí atisba consecuencias para sus animales. «Nos está afectando ya porque ahora mismo tenían que estar libres y comiendo más del campo, de la poca hierba que está saliendo, de la bellota que está cayendo y al estar recogidas influirá en el coste porque están comiendo más de comedero, que es una alimentación complementaria, que del ecosistema en el que viven». Y eso también puede tener consecuencias en los animales que están en pleno proceso de cría: «no van a poder dar el máximo de su genética, me temo». En esto influye también la ausencia del sol, que favorece el cambio de plumas

Pero por ahora, Ronco, auxiliar de enfermería de profesión, se muestra tranquilo ante la enfermedad. «El ave que transmite la infección es un pájaro grande que cubre grandes kilómetros, pero no el que entra habitualmente intenta entrar en el gallinero colándose». Además, la raza extremeña es «más rústica y más dura», lo que a priori parece que podría soportar mejor, aunque teme que la gallina industrial sí sufra más las consecuencias de esta situación.

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