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Letras

Aníbal Martín: «Mi objetivo es luchar contra la violencia simbólica del estremeñu»

Sin complejos. Con orgullo de la tierra. El escritor ‘hurdanu’ es un integrante de esa nueva generación de jóvenes creadores que hacen de Extremadura una fuente inagotable de inspiración

VÍDEO | Aníbal Martín presenta su libro 'El Sol del Lobu'

Aníbal Martín

Lucía Suárez

Badajoz

“Una rehilera de palabras que train consigu alas gentis que las prenunciarun. Un esconjuru que rebulli el’augua delas historias durmías. Una essalacion travessando un valli. Una hogará en metá la nochi. Essu es esti libro: un manaeru de vozis que no callan, que no muerin “. Así arranca El Sol del Lobu, obra de Aníbal Martín. Una colección de cuentos regionales que pone de manifiesto el patrimonio lingüístico extremeño.

Su fascinación por el “estremeñu” arrancó bastante temprano. Reconoce que las únicas nociones que tenía de esta variedad lingüística–una de las tres lenguas propias de la región junto con el portugés rayano y a fala– provenían de su familia paterna, más concretamente de su abuela: “Solo sabía hablarlo, pero escribirlo no. Lo que hacía desde bien pequeño era meter en mis redacciones palabras que sabía que no eran del castellano y las entrecomillaba”. Siempre ha sabido diferenciar con claridad “los dos mundos distintos” que suponía el extremeño de su familia materna y paterna, estando esta segunda parte más arraigada a las tradiciones del mundo rural, y consiguió adaptarse a ambos entornos desde sus primeros años.

Una identidad de la tierra

Aunque en sus ratos libres escribía alguna que otra historia con palabras típicas extremeñas, no fue hasta hace 5 o 6 años cuando se aventuró por el mundo literario de manera más profesional. Uno de los hechos que le motivó a escribir en la modalidad de su tierra fue la lucha contra el abandono generacional que esta padecía. Aníbal reconoce que, a pesar de que Las Hurdes resalta como una de las comarcas “con mayor identidad” en Extremadura a nivel cultural, su lengua se apaga progresivamente por falta de herederos que la usen: “En el caso de los “hurdanus”, como nos dicen coloquialmente, se ha perdido esa transmisión generacional del lenguaje, y todo porque aquí no se le ha dado el valor cultural que en otros lugares le han dado a sus lenguas”.

Señala que su objetivo principal con sus publicaciones es contrarrestar un fenómeno conocido como violencia simbólica, basado en el desprestigio indirecto de las lenguas vernáculas: “No se ejerce de primera mano, pero por ejemplo no escuchas nuestra lengua en los medios de comunicación, ni tampoco te lo enseñan en clase, de manera que poco a poco lo relacionas con algo negativo.En Extremadura es un suceso muy recurrente y que vincula a quien lo habla con una persona inculta, cuando realmente es todo lo contrario”.

El poeta cacereño señala que uno de los principales motivos de su desuso es la vinculación errónea del “estremeñu” a la temática exclusivamente rural. Recomienda “romper estereotipos desde dentro para después romperlos fuera”, animando a los que escriban en este sistema lingüístico a abordar problemas que afecten a la sociedad actual: “Si de repente nos ponemos a escribir un poema en extremeño y lo único que hablamos es que estaban los labradores labrando, te alejas tantísimo de la mayor parte de la opinión pública que no va a interesar. No hace falta hablar solo del campo, de las encinas y de la dehesa. Se puede hablar de las realidades, como por ejemplo del problema de la vivienda”. El escritor ejemplifica este cambio con algunas de sus creaciones, como ocurre en uno de sus últimos lanzamientos ya citados, “El Sol del Lobu”. La obra incluye la historia de una persona perteneciente al colectivo LGTBI en busca del amor en un pueblo perdido de Las Hurdes. Un relato que el literario define como “una realidad del siglo XXI”.

Asegura que la región cuenta actualmente con nuevas promesas capacitadas y con numerosas herramientas para difundir el habla extremeño a la cultura nacional. Cerciora que la riqueza histórica extremeña aún es una de las pocas de España que contiene muchos elementos por analizar en profundidad:”Muchísimos artistas de hoy en día pueden acceder a un patrimonio que se ha tocado muy poquito y utilizarlo para sus creaciones artísticas”. Señala como referentes a Sanguijuelas del Guadiana, la nueva revelación del panorama actual extremeño: “Han sabido incluir elementos de la tierra en sus canciones y triunfar por toda España. Muchas veces haciendo gala de lo tuyo le estás enseñando a los de fuera algo que no conocen y que les llama la atención”.

Además afirma que el arte extremeño se encuentra en un punto de inflexión: cada vez más jóvenes creadores de contenido encuentran en su tierra una fuente inagotable de inspiración que, bien canalizada, puede generar un nuevo movimiento literario y artístico. Una riqueza contemporánea que urge modernizar para hacerla “accesible y atractiva” en públicos amplios. Se busca ahora un enfoque que refuerce la idea deuna “identidad regional novedosa” y capacitada para dar voz a realidades que el castellano convencional, por sí solo, no siempre refleja con la misma intensidad.

Riqueza patrimonial

Ahora, el extremeño se atreve con algo más provocador, fresco y despojado de prejuicios: Poesía guarra, su último lanzamiento en colaboración con más de diez escritores, entre los que destacan Aurora Camero o Ángel Valenzuela. La obra fue presentada en Madrid, y aborda una antología de poemas que van desde el erotismo y el deseo físico hasta lo escatológico. Aunque está redactada en castellano, el escritor cacereño ha incorporado un pequeño guiño de su tierra: “En uno de los poemas he utilizado el verbo “añurgar” en vez de atragantar. Quería mantener un poco de esa tradición vernácula”.

Aníbal Martín trabaja actualmente en el que será su próximo proyecto: Una novela con matices históricos que ahondará en los elementos tradicionales de la región. Recomienda a aquellos que quieran iniciarse en proyectos de esta índole a “manosear su identidad” y crear sin estereotipos patrimoniales: “La cultura no es un museo: está para cogerla, darle la vuelta y crear cosas nuevas”.

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