Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Obra premiada

Destino desvelado: el Descendimiento de Brea se expondrá en el interior de la catedral de Plasencia

El alcalde ha anunciado en un acto público que el ayuntamiento ha llegado a un acuerdo con el cabildo catedralicio

El muralista tendrá primero que limpiar y restaurar las piezas y espera que se pueda colocar en su nueva ubicación en el primer semestre del próximo año

Brea impacta en Plasencia con su Descendimiento de 11 metros.

Brea impacta en Plasencia con su Descendimiento de 11 metros. / Toni Gudiel

Plasencia

En el mes de febrero, por encargo del Ayuntamiento de Plasencia, el muralista placentino Jesús Mateos Brea instaló, pieza a pieza, una obra de 11 metros de largo entre las dos catedrales, algo que nunca antes se había hecho. Su Descendimiento, influenciado por la pintura de Caravaggio, quería dar un impulso a la Semana Santa y así fue y, además, logró el premio a mejor mural del mundo en febrero.

Pero era una instalación temporal y, el pasado 30 de octubre, Brea lo desmontó para pasar por un proceso de limpieza y restauración. No obstante, al igual que ha sucedido con su montehermoseña, no es una obra para tener guardada y el ayuntamiento ya dijo que tendría una nueva ubicación, en un espacio interior.

Acuerdo con el cabildo

Ahora, se ha desvelado el lugar. Según ha anunciado el alcalde, Fernando Pizarro, en un acto público, el Descendimiento se quedará en la catedral, pero esta vez en su interior, y también entre la parte nueva y vieja.

Ha sido gracias a un acuerdo entre el ayuntamiento y el cabildo catedralicio, según ha señalado Pizarro.

No obstante, el montaje no será inmediato porque, aunque el mural está elaborado con madera tratada, ha sufrido las inclemencias de la climatología en los ocho meses en los que ha estado expuesto al aire libre.

Primer semestre del año

Así, Brea se encargará ahora de limpiarlo y restaurarlo minuciosamente para que luzca de nuevo con todo su esplendor y quienes visiten la catedral puedan verlo. El artista espera poder instalarlo en el primer semestre del próximo año.

El Descendimiento es una impactante obra de 11 metros de alto por 6 de ancho, que plasma a un Cristo muerto, sin rostro, y sujetado por unas manos. Según ha explicado el muralista, su padre y su hermano hicieron de modelos para esta instalación mural. El cuerpo de la imagen es el de su hermano y las manos que le sujetan, las de su padre.

Encantado con la ubicación

Su objetivo era que la imagen se integrara en la catedral, "no que fuera un pegote", porque el trabajo estaba pensado expresamente para el edificio.

Por eso, ahora se ha mostrado "encantado de que sea allí donde termine expuesto", una información que ya conocía, pero que no podía desvelar, al ser la obra propiedad del ayuntamiento.

Tracking Pixel Contents