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Adicción a las compras

Oniomanía: La adicción a las compras se dispara en Navidad, la época más tentadora del año

El consumo emocional, los descuentos agresivos y el entorno digital alimentan un trastorno que afecta al bienestar económico, social y psicológico

Oniomanía, la adicción a las compras

Oniomanía, la adicción a las compras / SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

A falta de un mes para la llegada de la Navidad, el ritmo de consumo vuelve a intensificarse. Cada vez más personas aprovechan las ofertas del Black Friday para adelantar sus compras navideñas, en un contexto en el que las marcas multiplican los estímulos y los descuentos para atraer al usuario.

En este escenario tan tentador, la oniomanía, conocida como la adicción a las compras compulsivas, se convierte en un riesgo real. Este trastorno del control de los impulsos va mucho más allá de un simple capricho: afecta a la economía, a las relaciones sociales y al equilibrio emocional de quienes lo padecen.

Causas de la oniomanía

La oniomanía puede tener diversas causas, entre las más frecuentes destacan la sensación de soledad o vacío personal, que lleva a la persona a intentar llenarlo adquiriendo nuevos artículos que realmente no necesita, aunque el alivio sea temporal. También influyen las emociones positivas que se experimentan durante la compra, que actúan como recompensa y fomentan la repetición del comportamiento compulsivo. A esto se suma la presión de las rebajas y el miedo a perder una gran oferta, que impulsa al comprador a actuar de manera impulsiva. Con el tiempo, el afectado pierde el control y percibe la compra como una necesidad vital, independientemente de la utilidad real del producto y de su necesidad.

Cuando comprar deja de ser ocio

Los síntomas de este trastorno son variados y se reflejan tanto a nivel emocional como conductual. La persona puede sentir una intensa satisfacción o alivio al comprar, seguida de culpa, remordimiento o vergüenza, llegando a esconder sus compras. También es habitual la sensación de vacío cuando no se realiza ninguna compra, junto a una autoestima debilitada, dificultades en las habilidades sociales, frustración, ansiedad, depresión, irritabilidad o cambios bruscos de humor. En muchos casos, incluso se presentan problemas de sueño o insomnio.

Consejos para prevenir la adicción a las compras

Frente a los grandes descuentos agresivos y las ofertas abrumadoras de estas fechas, es posible prevenir la aparición de estos patrones compulsivos:

  • Evitar hacer compras en momentos de tristeza
  • Ir de compras acompañados
  • Hacer una lista de la compra para adquirir únicamente lo necesario
  • Salir con un presupuesto determinado

Mantener una relación saludable con el consumo es fundamental. La Navidad y sus semanas previas puede ser un periodo de ilusión, pero también un terreno propicio para que aflore la compra compulsiva si no se gestiona adecuadamente.

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