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Ayuntamiento de Cáceres

Rafael Mateos: «Cáceres tiene que estar en el eje del suroeste ibérico: industria, cultura y un turismo de calidad»

El alcalde defiende que la “macroregión” que une Extremadura con Portugal y el centro peninsular solo será competitiva con infraestructuras —especialmente el AVE—, energía que se aproveche en el territorio y una alianza estable entre administraciones, universidad y empresas

Rafael Mateos. Alcalde de Cáceres.

Rafael Mateos. Alcalde de Cáceres. / El Periódico Extremadura

Estela Piñeiro

El Foro Impulsa celebrado la semana en Badajoz dejó, a juicio del alcalde de Cáceres, Rafael Mateos, una conclusión nítida: el suroeste ibérico no es una periferia, sino “un eje fundamental” para el desarrollo de Extremadura, de España y, en buena medida, del conjunto de Europa. Un espacio con “oportunidades de crecimiento” económicas, pero también con un potencial que, en el caso cacereño, pivota sobre dos pilares que el regidor repite a lo largo de la conversación: industria y cultura. “Quedó patente la importancia que tiene, en todo ese contexto, contar con infraestructuras no solo de transporte, sino con todo tipo de infraestructuras que posibiliten el desarrollo del suroeste ibérico”, resume Mateos al ser preguntado por el mensaje principal del encuentro. En su lectura, la idea de “macroregión estratégica” solo se convierte en realidad cuando se traduce en decisiones concretas y en plazos.

Suelo industrial y empresas tecnológicas

Si Cáceres quiere “no quedarse fuera del eje”, el alcalde sitúa en primer plano el desarrollo industrial. “Es fundamental el desarrollo de suelo industrial... de la mano de la Junta de Extremadura”, afirma, convencido de que disponer de espacios listos para acoger proyectos empresariales puede marcar “un antes y un después” para la ciudad y para el entorno. Su objetivo declarado es atraer compañías, especialmente del ámbito tecnológico, para “sumarnos a esta nueva revolución industrial”. En esa misma línea, Mateos insiste en que la colaboración público-privada es una condición imprescindible: “El desarrollo no puede venir impulsado solo por el sector público. Lo que tiene que hacer el sector público es acompañar al sector privado, darle facilidades... y reducir burocracia”. Extremadura —añade— arrastra un déficit histórico de desarrollo económico y la oportunidad, ahora, pasa por “ser competitivos de cara al futuro”. “La administración tiene que ser cercana y colaboradora para que el empresario se instale en Cáceres.”

Cultura como motor

El segundo gran vector del “Cáceres que viene” lo fija el regidor en la cultura. Subraya que la ciudad, Patrimonio de la Humanidad, cumplirá en 2026 el 40 aniversario de su declaración, un hito que enmarca en una ambición mayor: la candidatura a Capital Europea de la Cultura en 2031. Mateos defiende la cultura como elemento transformador y utiliza un término que, según explica, vertebra la propuesta: la “transcultura”, entendida como motor de desarrollo social en el siglo XXI. “No solo es un reto para Cáceres y Extremadura: hay que verlo como una oportunidad para todo el suroeste ibérico”, sostiene, reivindicando la proyección hacia Europa e Iberoamérica.

Turismo sostenible

El tercer pilar, estrechamente ligado al anterior, es el turismo. El alcalde apuesta por un modelo “sostenible y de calidad”, que sea compatible con la vida cotidiana y al mismo tiempo proyecte una imagen de ciudad “moderna, segura y ambiciosa”, con un patrimonio cuidado y compartido. En su relato, cultura y turismo forman parte de la misma palanca de posicionamiento exterior, pero insiste en que el crecimiento debe ser ordenado y con retorno real.

Infraestructuras

El capítulo más reivindicativo llega al hablar de ferrocarril. Mateos recuerda la “posición geográfica estratégica” de Cáceres —a medio camino entre Madrid y Lisboa, en la Ruta de la Plata y en un punto equidistante de núcleos regionales— para concluir que las infraestructuras “son fundamentales”. En ese marco, el alcalde eleva el tono: “El AVE es una infraestructura que ya tenía que estar en marcha... la reivindicación del Ayuntamiento es que la terminación de su construcción y su puesta en marcha sea inmediata. No podemos demorarlo más allá del año 2030”. La alta velocidad aparece así como la condición de posibilidad para que el eje funcione, para conectar inversión, empleo y movilidad. “El AVE tenía que estar ya funcionando. No podemos irnos más allá de 2030.”

Energía

Otro de los ejes del Foro Impulsa fue la energía. Mateos ve una ventaja competitiva clara: Extremadura es gran productora y Cáceres, en particular, suma “muchas horas de sol” y un término municipal “muy grande”, con superficies disponibles. La clave, dice, es que el valor añadido no se marche. El alcalde aporta un dato que considera esclarecedor: “En Extremadura se producen 31 teravatios y solo se consumen 5”. Con esa brecha, su receta es directa: atraer industrias intensivas en consumo energético pero “no contaminantes”, vinculadas a tecnología y a la economía del siglo XXI, para que la energía generada “se aproveche en nuestra región”.

Redes y agenda

Preguntado por una agenda estable de “ciudades del suroeste”, Mateos lo ve “sin ninguna duda” viable y necesario. Defiende el papel de las redes para compartir experiencias, ganar fuerza negociadora y sentarse “en instancias superiores con una postura común”, reivindicando lo que beneficia al conjunto de la macroregión. En ese tablero, afirma, Cáceres “tiene que tener una representación permanente” por lo que supone y por “el gran futuro que tiene por delante”.

Talento

En el apartado de capital humano, el alcalde formula su prioridad con claridad: “Yo más que atraer el talento, lo que quiero es retener el talento”. Su objetivo, recalca, es que los jóvenes no tengan que marcharse; que quien está fuera pueda volver y que quien se forma en Cáceres —en institutos y en la Universidad de Extremadura— encuentre oportunidades aquí. La estrategia que dibuja se apoya en tres relaciones: universidad-empresa, sector público-sector privado y administraciones-mercado laboral. También añade el argumento de la calidad de vida: una ciudad “cómoda”, caminable, con servicios y un tamaño que facilita conciliar.

Un mensaje final

En su cierre, Mateos intenta condensar un mensaje para el inversor: suelo industrial “para instalarse ya”, una administración que “ayuda”, bajada de impuestos —asegura que se ha hecho hasta en tres ocasiones en la legislatura—, menos burocracia y una ciudad que “mira con ambición al futuro”. “Cáceres puede llegar tan alto como los cacereños quieran”, afirma. Y remata con un balance político al cumplir el ecuador del mandato: “Le hemos devuelto la ilusión y el optimismo... y estamos trabajando de forma seria para que Cáceres sea un referente no solo cultural y turístico, sino también empresarial y económico, basándonos en las nuevas industrias del siglo XXI”.

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