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La violencia de género deja cinco menores huérfanos y 91 en situación de riesgo

Dos de las tres mujeres asesinadas por sus parejas en 2025 tenían hijos en común que quedan bajo el seguimiento del Servicio de Protección a la Infancia de la Junta

Casi un centenar de niños está en VioGén porque el maltrato a sus madres puede extenderse

Protesta contra la violencia de género.

Protesta contra la violencia de género. / El Periódico

Son la cara más vulnerable de la violencia machista. Los niños y niñas que sufren a diario las consecuencias de los malos tratos hacia sus madres y también los que se quedan sin su figura materna tras ser asesinadas por sus propios padres. Los menores son también víctimas de la violencia de género que no cesa y que además tiene nombre propio cuando se hace daño a los más pequeños de la casa para hacer sufrir a la madre (violencia vicaria). Y se ha agudizado de forma alarmante.

Este 2025, el peor año de la violencia machista en Extremadura desde que existen registros (se creó en el año 2003), ha dejado cinco menores huérfanos en la comunidad. Dos de las tres mujeres asesinadas por sus parejas en los últimos doce meses en la región tenían hijos en común que se han quedado sin sus madres, asesinadas a manos de sus padres, y también sin estos por los hechos cometidos. De la noche a la mañana se ha acabado la vida que conocían, desaparecen sus figuras habituales de referencia y las que debían cuidarles y protegerles siempre.

En el caso de Ilham, la mujer de 34 años asesinada en Don Benito en el mes de agosto, compartía cuatro hijos con su asesino; y María Varela, de 38 años, fue presuntamente acuchillada por el padre de su único hijo en mayo. La tercera víctima mortal, Verónica González, de 46 años y supuestamente atropellada por su pareja en La Codosera, no tenían hijos.

Protección a menores

Pero además, a finales de noviembre, se contabilizaban 91 menores extremeños en riesgo por violencia de género, integrados en el sistema VioGén, porque el maltrato que sufren sus madres por parte de sus parejas (en muchos casos los padres de los menores) podrían extenderse a todo el ámbito familiar.

¿Qué pasa con estos menores tras un asesinato machista? ¿Quién se encarga de sus cuidados y protección ahora? «Cuando un niño, niña o adolescente pierde a su madre debido al asesinato de ésta por parte del progenitor, desde el Servicio de Protección y Atención a la Infancia de la Secretaría General de Servicios Sociales, Inclusión, Infancia y Familia de la Junta de Extremadura se procede según lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor para las situaciones de desamparo, esto es, aquellas que se producen a causa del incumplimiento o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de menores», explican en el Servicio de Protección a la Infancia, dependiente de la Consejería de Salud y Servicios Sociales.

Según indican desde la administración regional, el homicidio o asesinato de la madre o mujer que ejerce la guarda del niño, niña o adolescente por parte de la figura paterna, «es un maltrato hacia la infancia y adolescencia de gravedad muy elevada, que implica la declaración del desamparo y la asunción de la tutela con carácter cautelar y urgente del menor de edad por parte de la entidad pública con competencia en materia de protección de menores, con el objetivo de que el niño, niña o adolescente mantenga cubiertas sus necesidades integrales».

En ocasiones, esta actuación administrativa se lleva a cabo por mandato judicial, ya que desde los propios juzgados que instruyen los procedimientos puede darse esta indicación en el contexto de las medidas cautelares urgentes que se adopten.

En tales casos y tras la asunción de la tutela administrativa, desde el Servicio de Protección y Atención a la Infancia «se prioriza el ejercicio de la guarda de los menores por parte de miembros disponibles y adecuados de la familia extensa, evitando así la institucionalización de niños, niñas y adolescentes que, más si cabe, necesitan permanecer en un entorno familiar cálido, afectuoso, sostenedor y reparador del gran daño sufrido, con el seguimiento y apoyo del Servicio de Protección y Atención a la Infancia», explican desde la consejería extremeña.

Asimismo, desde Servicios Sociales destacan que tras un feminicidio se proporciona a los niños, niñas y adolescentes apoyo psicoterapéutico «inmediatamente, para lo cual se establece una rápida coordinación con el Instituto de la Mujer de Extremadura, que cuenta tanto con un servicio de atención psicológica especializada en la infancia y la adolescencia como otro de atención psicológica de urgencia».

Intervención terapéutica

El Servicio de Protección y Atención a la Infancia, por su parte, cuenta también con un programa de Intervención Terapéutica para niños, niñas y adolescentes del ámbito de la protección, al que es posible acceder «de forma inmediata» y con capacidad para actuar en «situaciones de crisis, siendo éste el que habitualmente recoge la intervención terapéutica de los menores a medio y largo plazo».

Por último, desde el Servicio de Protección se gestiona la tramitación con la Secretaria General de Igualdad y Conciliación para que estos menores reciban una ayuda económica destinada a hijos e hijas en situación de orfandad, como consecuencia de la violencia de género.

En concreto, desde la Administración regional se proporciona a los menores huérfanos por violencia de género una ayuda de 5.400 euros anuales hasta que lleguen a la mayoría de edad o hasta los 25 años en el caso de que estén cursando estudios reglados, según señalan en Igualdad.

Abierto el plazo para las ayudas

El DOE publicó ayer la segunda convocatoria de las ayudas a huérfanos de víctimas de violencia de género, con una cuantía de 5.400 euros anuales en un solo pago, hasta que cumplan los 18 años o hasta los 25, en el caso de que estén cursando estudios de formación reglada. Podrán solicitarse a partir de hoy. En el caso de los menores, deberán hacerlo a través de la persona que ejerza su representación legal.

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