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Virus H5N1

Extremadura pierde miles de grullas en el peor otoño sanitario de la ruta occidental

El último censo nacional contabiliza 84.777 ejemplares invernantes en Extremadura, cuando en la campaña anterior fueron 118.177

Los especialistas lo vinculan al impacto de la gripe aviar en Europa

El último censo nacional contabiliza 84.777 ejemplares invernantes en Extremadura frente a los 118.177 de la campaña anterior.

El último censo nacional contabiliza 84.777 ejemplares invernantes en Extremadura frente a los 118.177 de la campaña anterior. / Grus Extremadura

Cáceres

El invierno extremeño ha vuelto a recibir a la grulla común (Grus grus), pero el cielo ha llegado más vacío. El censo nacional realizado el 19 de diciembre de 2025 ha contabilizado 185.249 grullas invernantes en España, de las que 84.777 se han localizado en Extremadura, la comunidad que suele acoger alrededor del 55% de la población invernante de esta especie.

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| / EL PERIÓDICO

La cifra nacional supone un descenso de más de 47.700 aves respecto al recuento de diciembre de 2024, una caída que se ha asociado al impacto de la gripe aviar (H5N1) en las poblaciones europeas. Los censos son realizados por el Grupo de Trabajo y Conservación de la Grulla Común en Extremadura , Grus Extremadura, toda una autoridad en la vida y el seguimiento de estas aves tan ligadas a la región.

Especialmente vulnerable

La grulla común es un ave migradora que pasa el invierno, de forma habitual, en Francia, la península ibérica y, en menor medida, el norte de África. Su comportamiento gregario (viaja y descansa en grandes bandos) la hace especialmente vulnerable a un virus como el H5N1, de rápida transmisión entre aves que se agrupan en dormideros y zonas de alimentación.

A finales de 2021, un brote de H5N1afectó a miles de grullas en el valle de Hula (norte de Israel), en la ruta migratoria oriental, donde murieron entre 20.000 y 40.000 ejemplares. En la actual campaña, en otoño de 2025, con el inicio de la migración, se ha detectado una afectación muy similar, pero en la ruta occidental, con casos en Alemania, Francia, España, Portugal y el norte de África.

En Alemania se han superado los 10.000 cadáveres de grullas recogidos con positivo en H5N1 y también se ha reportado un impacto grave en otras aves, como 35.000 a 40.000 gansos de una explotación. En Francia, donde se han comunicado casos a diario, ya se ha rebasado el millar de grullas encontradas muertas y confirmadas con el virus.

Extremadura, líder de invernada y también del descenso

En España, la llegada del virus se ha constatado con muertes en arrozales y lagunas de Navarra, Cuenca, Salamanca, Toledo, Ávila y Extremadura, según la información recopilada. La región, que mantiene el mayor contingente de grullas invernantes del país, también ha registrado el mayor retroceso. Esta bajada se entiende mejor al comparar los datos con la campaña anterior: el censo de 2024-2025 (con datos de diciembre de 2024 y enero de 2025) contabilizó 118.177 grullas en Extremadura, con áreas destacadas como Las Vegas Altas y la cuenca del río Alagón.

Así lo ha explicado el coordinador del Censo Nacional de Grullas y miembro de la asociación Grus Extremadura, José Antonio Román, quien ha señalado a Efe que la muerte por gripe aviar de más de 40.000 grullas (al menos las detectadas) ha sido la principal causa de la fuerte reducción. Según ha indicado, el 95% de las muertes se ha producido entre Alemania y Francia, lo que ha tenido un efecto directo en el número de aves que finalmente ha alcanzado las zonas tradicionales de invernada en la península ibérica.

Badajoz concentra el grueso

Por provincias, en Extremadura destaca Badajoz, que concentra 58.127 grullas y se consolida como el principal núcleo de invernada de la especie en el país. Tras Extremadura (84.777), el censo sitúa a Castilla-La Mancha (41.396), Aragón (36.199) y Andalucía (10.265), además de Castilla y León (9.061) y Navarra (3.193), con presencias menores en Madrid, Cataluña, Comunitat Valenciana e Illes Balears.

Román ha advertido de que el impacto real podría ser mayor, ya que en España solo se ha realizado un seguimiento exhaustivo de ejemplares muertos en la laguna de Gallocanta (Aragón) y, en el resto de comunidades, la mayoría de los casos detectados se ha comunicado de forma puntual gracias a la labor de ornitólogos y algunos agentes medioambientales. El próximo recuento de ejemplares está previsto para el 23 de enero.

Recomendaciones

Por todo ello, y porque Extremadura recibe más de la mitad de la población invernante de la grulla común, los especialistas del Grupo de Trabajo Grus Extremadura recomiendan a las autoridades sanitarias y a las personas que frecuentan estas zonas que se extremen las precauciones cuando encuentren un ave muerta, que se geolocalice y se avise al 112, al Seprona o a los servicios veterinarios de la Junta de Extremadura. Desde Grus Extremadura han indicado, además, que pueden facilitar un listado de los lugares más importantes donde duermen las grullas.

No tocarlas nunca

El colectivo insiste en que nunca se deben tocar los ejemplares sin guantes y que las personas que los manipulen deben ir provistas de EPIs, guantes, mascarillas FP2 y gafas de protección, para recoger y transportar a las aves hasta el centro de análisis donde se determine la causa de la muerte, aislando lo mejor posible los cadáveres, teniendo en cuenta que el virus puede permanecer activo hasta 48 horas en las aves muertas.

En el contexto de fauna silvestre, recuerda el grupo, no es viable un tratamiento en masa, por lo que la estrategia principal consiste en prevención, vigilancia y control de la propagación para intentar evitar la afectación de explotaciones ganaderas y evitar que llegue al ser humano. En esa línea, aconsejan a las autoridades sanitarias que envíen de forma periódica equipos a estas zonas húmedas para buscar y retirar ejemplares enfermos o heridos con la mayor rapidez posible, para evitar que el virus se extienda a otros individuos.

Grus Extremadura recomienda, además, que se alerte:

  • A las explotaciones avícolas y ganaderas, para que adopten medidas y eviten el contacto con aves silvestres en abrevaderos o en el campo.
  • A los ayuntamientos y a propietarios de fincas donde haya dormideros, para que estén informados y comuniquen posibles casos con rapidez.
  • Y que se activen protocolos y medidas sin esperar a una confirmación de laboratorio, al tratarse de los mismos migrantes que están muriendo a lo largo del corredor migratorio occidental.
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