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Mercado laboral

Extremadura, la comunidad con menos extranjeros tras la barra: "Todavía hay mucha desconfianza"

Solo el 11% de las personas empleadas en la hostelería regional procede de otros países, la tasa más baja del país, en un ámbito donde se describen dificultades en la atención al público y un aumento del autoempleo

Imagen de Lidia Massiel en su bar La Chimenea.

Imagen de Lidia Massiel en su bar La Chimenea. / Rocío Muñoz

Cáceres

Lidia Massiel, natural de Honduras, lleva casi 15 años viviendo en Cáceres y durante este tiempo no se ha visto reflejada tras la barra de los bares en la ciudad. "Yo veo que aquí se contrata menos personal latino de cara al público. Hasta hace poco, se les solía contratar para cocina, como ayudantes o cocineros", explica. Propietaria del bar 'La Chimenea' junto a su madre, aún percibe reticencias. "Todavía hay desconfianza", afirma.

Es la sensación que tuvo antes de emprender. Pensó en trabajar como camarera, pero "no se veían caras latinas en los bares", recuerda. Cuando decidió abrir su propio negocio se encontró con una situación que la marcó: "La gente entraba y me preguntaba por el señor que estaba aquí antes. Yo les decía que no estaba y entonces se iban. Me miraban la cara y era como que les creaba cierta desconfianza".

Esa percepción se refleja en los datos. Extremadura es la comunidad autónoma con menor presencia de personas extranjeras trabajando en hostelería. Solo el 11% de los empleados del sector son migrantes, la tasa más baja de España. A su juicio, el contexto social influye. "Hay mucha gente mayor y quizá se identifiquen más con personas de su entorno", señala.

Desconfianza tras la barra

De los 20.671 trabajadores del sector en la región, 2.296 son personas migrantes. De ellas, un 76% procede de países de fuera de la Unión Europea, según el Informe de Coyuntura Turística 2025 elaborado a nivel nacional por el sindicato CC.OO. Una presencia reducida si se compara con otras comunidades.

La hostelera compara la situación con la de grandes ciudades. Subraya que en Madrid o Barcelona "ya los ves en todos lados; en tiendas, en hostelería, en todo", aunque reconoce que en los últimos años ha percibido una evolución. Según apunta, los cursos de formación para el empleo en la región, que suelen incluir periodos de prácticas o itinerarios vinculados a la inserción laboral, han contribuido a ese cambio incipiente.

La importancia de las oportunidades

En su bar, las trabajadoras son latnas, en parte por una decisión consciente. "No tenemos problema en que sean de aquí o de fuera, pero a ellas les pasaba eso y nosotras creemos en dar oportunidades. Si no te la dan, ¿cómo aprendes?", plantea.

A su alrededor observa además un patrón común: la apuesta de las personas migrantes por el emprendimiento. Una tendencia que también reflejan los datos oficiales. En 2025, el trabajo autónomo ha ganado 277 afiliados extranjeros en Extremadura, hasta alcanzar los 3.236 cotizantes en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

Según la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), este incremento supone que el 44% de las nuevas altas netas registradas el año pasado corresponde a personas extranjeras. La organización destaca el papel estratégico del emprendimiento inmigrante en sectores como la hostelería, el comercio o los servicios.

Cultura y desconocimiento

La propietaria de La Chimenea apunta en este sentido al desconocimiento cultural como otro de los factores clave. "En Cáceres han abierto cinco restaurantes hondureños en los últimos años y los cinco se han cerrado. La gente no conoce la cultura; un mexicano te suena aunque no hayas ido nunca a México, pero Honduras no", explica. "Hay quien solo sabe dónde está por programas de televisión como Supervivientes".

Por ese motivo, Massiel optó por introducir la cocina latinoamericana de forma progresiva. "Empezamos con platos conocidos, para dar confianza, y los nuestros en días puntuales para ver qué tal", señala.

Al principio, cuenta, la clientela era mayoritariamente de Latinoamérica. Con el tiempo, decidieron incorporar esos productos durante todo el fin de semana y la respuesta empezó a cambiar. "Al mes los latinos casi no venían y la gente de aquí empezó a probar", relata. Hoy, el público es en su mayoría local.

Formación y cambio de perfil

Desde CC.OO. se advierte de que la apuesta por el capital humano en el sector hostelero sigue siendo insuficiente. En los últimos años, muchas estrategias empresariales han pasado por reducir el peso de los costes de personal para aumentar los excedentes, lo que ha dificultado la atracción y retención de profesionales cualificados.

La evolución del sector en Extremadura apunta a una realidad en transición, donde aunque las tasas de personas migrantes empleadas en hostelería son las más bajas del país, se aprecia un aumento sostenido de las afiliaciones a la Seguridad Social entre trabajadores extranjeros. Un proceso lento, pero que apunta a un cambio de perfil, en el que la formación, el empleo y el emprendimiento se consolidan como herramientas clave.

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