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Innovación

Un proyecto transformará en Extremadura la lana de desecho en productos de alto coste

El estudio está coordinado por CICYTEX, y pretende obtener la máxima rentabilidad de este material con el objetivo de subsanar las pérdidas económicas que han sufrido los ganaderos de la región

Imagen de un prototipo de crema obtenido mediante el proceso de extracción de materiales aprovechados de la lana.

Imagen de un prototipo de crema obtenido mediante el proceso de extracción de materiales aprovechados de la lana. / Cedida

Badajoz

Un equipo de investigadores del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) ha desarrollado un proceso en cascada, que permite aprovechar la lana de menor calidad transformándola en productos de alto valor añadido y evitando que se convierta en un residuo.

El proyecto realizado por los técnicos de CICYTEX, único en España, transforma un desafío en oportunidad, puesto que extraen lanolina de la lana, un aceite natural muy valioso que se utiliza en cremas, pomadas y otros muchos productos de cuidado personal. Además, esta cera contiene propiedades antioxidantes y antimicrobianas.

Problema para los ganaderos

En Extremadura, gran parte de la lana de oveja ha perdido valor frente a fibras sintéticas y vegetales, lo que ha provocado que se convierta en un problema económico para los ganaderos, ya que, en muchos casos, su eliminación supone un coste y su venta no siempre es rentable. «La esquila anual implica un coste para las explotaciones y los bajos precios de venta reducen la rentabilidad de los ganaderos», explica la investigadora principal del proyecto, María del Carmen Camarero.

Frente a esa realidad, CICYTEX ha diseñado este sistema que maximiza la recuperación de productos de alto valor a partir de la lana, canalizando las fibras aptas hacia la industria textil y derivando el resto a usos diversos y de mayor valor añadido.

Carmen Camarero, investigadora principal, con las aguas de lavado.

Carmen Camarero, investigadora principal, con las aguas de lavado. / Cedida

Proceso de extracción

El proceso comienza con la extracción, que consiste en sacudir la lana con el fin de eliminar los restos de plantas o suciedad que trae de origen y, posteriormente, se mezcla con alcohol, compuesto que ayuda a separar la grasa para, seguidamente, y con la ayuda de aplicación de calor y un aparato que concentra los líquidos, se va aislando poco a poco la lanolina. Se obtiene así este producto tan útil y sostenible.

Por otro lado, la lanolina se puede purificar para obtener una versión más clara y limpia, eliminando impurezas y mejorando su calidad.

Aprovechamiento de la queratina

Además, se aprovecha la queratina, la principal proteína que posee la fibra, que se extrae de forma sostenible y resulta muy útil en distintos sectores, como la cosmética y el cuidado personal, entre otros.

Y, una vez que la lana está libre de su grasa natural y de la queratina, los técnicos están investigando cómo transformarla en materiales bioplásticos de origen biológico, ofreciendo así alternativas sostenibles al plástico convencional.

Fertilizantes y compost

A esto hay que añadir que las aguas de lavado de la lana muestran un efecto positivo sobre la germinación de semillas, abriendo la vía a fertilizantes naturales. La lana que no sirve para ropa se emplea en compost, que mejora los suelos, retiene agua y además fomenta la biodiversidad.

Un ganadero maneja los vellones de lana tras la esquila.

Un ganadero maneja los vellones de lana tras la esquila. / EL PERIÓDICO

Por su parte, las fibras también funcionan como aislantes naturales para edificios, ya que mantienen la temperatura de forma eficiente y ecológica. Así, el plan se erige como un arquetipo de carácter sostenible basado en la economía circular, un modelo en el que aquello que en un principio se iba a desechar, se aprovecha para obtener productos provechosos: «No tiramos nada», afirma la investigadora.

Innovación y desarrollo regional

Todo ello, los investigadores de CICYTEX lo llevan a cabo con tecnologías limpias y procesos respetuosos con el medio ambiente, lo que supone un beneficio directo para los ganaderos, que dejarán de percibir la lana como un problema y la convertirán en una fuente de ingresos. Además, Carmen Camarero ratifica que la investigación se está llevando a cabo de forma totalmente plena con lana de fincas autóctonas: «El proyecto representa un impulso para la innovación en Extremadura, transformando un producto tradicional en uno moderno», sentencia.

Igualmente, este trabajo supone un impulso para la innovación en Extremadura, ya que transforma un producto tradicional en uno moderno y con mercado; además, de que supone un modelo sostenible basado en la economía circular, donde lo que antes se desechaba, ahora se convierte en riqueza.

Financiación y colaboración

Este proyecto se enmarca el Programa Operativo FEDER Extremadura 2021-2027, Desarrollo de la Capacidad de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación en CICYTEX, que además mantiene colaboración con la empresa Soluciones Dehesa Sana para escalar procesos y validar aplicaciones comerciales.

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