Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Demora en una prestación sanitaria

La sanidad a paso lento: casi cuatro años para operarse una rodilla en Cáceres

José Pedro Gregorio, un vecino de Cañaveral, denuncia que lleva esperando una intervención quirúrgica en el Servicio de Traumatología del Hospital Universitario cerca de 1.400 días

José Pedro Gregorio, vecino de la localidad cacereña de Cañaveral.

José Pedro Gregorio, vecino de la localidad cacereña de Cañaveral. / El Periodico

Cáceres

Cerca de 1.400 días lleva José Pedro Gregorio (48 años), un vecino de la localidad cacereña de Cañaveral, esperando que le operen su rodilla izquierda en el Servicio de Traumatología del Hospital Universitario de Cáceres. Sufre una condromalacia rotuliana, una patología que consiste en el reblandecimiento o desgaste del cartílago que recubre la parte posterior de la rótula, donde contacta con el fémur. La intervención quirúrgica fue solicitada el 26 de mayo de 2022, con lo que en solo tres meses se habrán cumplido cuatro años. A este periodo de espera hay que sumarle casi otro año más, desde junio de 2021, que pasó «a la espera de un diagnóstico».

Dolores en la articulación

Esta patología es causa de dolores en la articulación, sobre todo al subir o bajar escaleras, ponerse en cuclillas o si hay que estar mucho tiempo sentado. «Empecé notando dolor, hasta que una vez ya se me inflamó muy fuerte la rodilla», cuenta. Al haber arrastrado previamente problemas de gota, cuando tenía molestias, «los médicos pensaban que era por el ácido úrico. Hasta que conseguí cita con traumatología, que no es fácil, y tras una reclamación me hicieron un TAC y vieron que tenía la condromalacia». El deterioro del cartílago «se ha comido parte del hueso y me tienen que hacer un injerto», detalla. Algo que, en 2022, «cuando me hicieron las pruebas, ya vieron que estaba así».

Los orígenes de la condromalacia rotuliana pueden ser diversos. Entre los más frecuentes se incluyen la sobrecarga por actividad (habitual en las prácticas deportivas), la repetición de tareas (en determinadas ocupaciones laborales, por ejemplo) o los traumatismos. Él trabaja en una fábrica de derivados de la parafina ubicada en Cañaveral. En estos momentos no está dado de baja (se incorporó hace unas semanas), aunque ha llegado a entrar en un expediente de incapacidad permanente, declaración que se le ha denegado por dos veces. «La Seguridad Social ha alegado que trabajo montado en una máquina de yeso y escayola, que es algo que no tiene nada que ver con mi trabajo. No sé ni qué máquina es esa», lamenta.

Durante el proceso de fabricación en la industria a la que pertenece, precisa, los productos que son líquidos «se bombean directamente, y van de un depósito a otro, pero luego llevan componentes que son sólidos y hay que cargarlos. Están en sacos y tienes que echarlos a mano, subiendo y bajando escaleras constantemente. Es mucho trabajo repetitivo». «A lo mejor un rato sí puedo estar de pie, y camino más o menos bien, pero si abusas mucho tiempo, al final te acaba doliendo. Y en tu vida normal, si te duele, te sientas y descansas, pero trabajando, sabes que eso no lo puedes hacer», esgrime.

Indica que ha puesto dos reclamaciones en la gerencia del Área de Salud de Cáceres. La primera de ellas se la contestaron a mediados de 2023: «Me dijeron que hacen lo que pueden: que hay mucha lista de espera, con un gran volumen de intervenciones quirúrgicas pendientes, y que eso provoca una demora importante. Y que la intervención se realizaría a la mayor brevedad posible». La siguiente respuesta, en 2025, «parece un copia y pega; me vienen a contestar lo mismo».

Defensora de los usuarios

También ha acudido a la defensora de los usuarios del sistema sanitario público de Extremadura. En su resolución se requiere a la Servicio Extremeño de Salud (SES) que, al haberse superado los plazos máximos de respuesta que contempla la ley extremeña para la prestación solicitada, «y a fin de evitar más demora en la efectividad del derecho a la asistencia sanitaria», proceda «sin más dilación» a prestarla. Ya sea, puntualiza el texto, con medios propios del SES o bien ofreciendo al paciente la posibilidad de operarse en un centro sanitario privado de carácter concertado.

El plazo máximo que se da para cumplir con este requerimiento es de 60 días naturales a partir de la entrada en registro. Este periodo venció en enero, por lo que está tramitando una segunda reclamación. «Sigo esperando», critica José Pedro, que tiene hecho el preoperatorio desde octubre, a pesar de lo cual ha tenido que incorporarse «otra vez a trabajar, con fatiga, dolores y quizás perjudicando más la rodilla». Más allá de ello, también incide en los «daños psicológicos» que produce una demora tan elevada.

Respuesta de la Junta

Desde la Consejería de Salud y Servicios Sociales se aclara que «en aplicación de la normativa vigente en materia de protección de datos y de la confidencialidad de la información sanitaria» no es posible facilitar datos que estén referidos a la situación clínica, tiempos de espera o cualquier otra información de un paciente concreto. El SES, se añade, únicamente puede ofrecer datos globales y estadísticas generales del sistema sanitario.

En este punto, la consejería destaca que «la lista de espera quirúrgica total de traumatología en el Área de Salud de Cáceres ha descendido un 33%» entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025, «lo que se traduce en 1.042 pacientes menos». «Solo» a lo largo del año pasado, se recalca, esta área de salud ha disminuido «el tiempo medio de espera para intervención quirúrgica de traumatología en 106 días». Asimismo, se apostilla que la actividad quirúrgica desarrollada con medios propios del SES ha alcanzado las 95.377 intervenciones, frente a 2.927 intervenciones realizadas en centros concertados. «Son 187 derivaciones menos que en el mismo periodo del año anterior», se remacha.

Tracking Pixel Contents