Los efectos del tren de borrascas
UPA-UCE eleva a 200 millones las pérdidas del campo extremeño por los temporales y pide ayudas extra a la Junta
La organización agraria reclama que el decreto estatal incluya a todas las zonas afectadas y solicita declarar “zona catastrófica” para activar también el fondo de crisis europeo

Plantación de frutales anegada tras el paso de las borrascas.

UPA-UCE Extremadura cifra en 200 millones de euros las pérdidas de agricultores y ganaderos por los temporales que han golpeado la región, una estimación que, advierten, seguirá creciendo cuando se pueda acceder a todas las explotaciones y evaluar el alcance real de los daños. La organización ha pedido ayudas adicionales a la Junta de Extremadura, en una línea similar a la adoptada por otras comunidades como Andalucía.
La entidad agraria valora la rapidez con la que el Gobierno de España ha publicado un decreto de ayudas para los afectados por las lluvias, pero exige que el respaldo llegue a todo el territorio y a todos los profesionales perjudicados. “Reclamamos medidas de apoyo para todos los afectados porque hay muchos agricultores que necesitarán apoyos importantes para poder continuar con su actividad”, ha señalado el secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos.
Según UPA-UCE, los efectos del temporal se extienden a todos los cultivos agrícolas, tanto de secano como de regadío, y también a infraestructuras como naves, cercados y cerramientos. La organización denuncia daños generalizados en explotaciones y dificultades para mantener la actividad diaria, con especial incidencia en el acceso a fincas y caminos rurales.
En el ámbito ganadero, la organización subraya que las condiciones de humedad y los problemas de acceso están complicando la alimentación y el manejo de los animales. UPA-UCE alerta de mortalidad en terneros asociada a procesos infecciosos favorecidos por la humedad, además de complicaciones en explotaciones de ovino vinculadas a las parideras y al manejo en unas semanas especialmente sensibles.
Colmenas
Las explotaciones apícolas también han sufrido un impacto severo, al quedar numerosas colmenas anegadas por las inundaciones. “La Junta tendrá que hacer un seguimiento exhaustivo de los daños para que no se deje fuera a los agricultores que no tenían realizado el seguro”, ha remarcado Llanos, apuntando a sectores con menor aseguramiento, como el del tomate.
UPA-UCE califica de “catastrófica” la situación en la que ha quedado el campo extremeño tras el paso de los temporales y pide coordinación para agilizar el recuento de pérdidas. La organización llama a agricultores y ganaderos a comunicar cuanto antes los daños en sus explotaciones para que los informes recojan la dimensión real del problema y se tramiten las ayudas con mayor rapidez.
Fondo de crisis
A día de hoy, insisten, todavía no es posible cuantificar con precisión el total de daños, por lo que reclaman un seguimiento continuado en las próximas semanas. UPA-UCE pide declarar zona catastrófica y activar el fondo de crisis europeo, además de medidas regionales y nacionales, para sostener a los profesionales afectados y evitar el abandono de explotaciones.