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Mercado de trabajo

Absentismo laboral en Extremadura: ¿ausencias injustificadas o ejercicio de derechos?

Según el sindicato CCOO, el 16,6% de las horas pactadas no se trabajaron en 2024 y cerca del 90% de las ausencias obedecen a causas justificadas

Una trabajadora en la oficina.

Una trabajadora en la oficina. / EL PERIÓDICO

Mérida

El debate sobre el absentismo laboral vuelve a situarse en el foco en Extremadura con datos que invitan a matizar el término. Según un informe de CCOO, la mayoría de las horas no trabajadas en la región durante 2024 corresponden a vacaciones, bajas médicas y permisos reconocidos por la normativa laboral, mientras que las ausencias injustificadas representan una parte minoritaria. La interpretación de estas cifras reabre la discusión sobre dónde termina el absentismo y dónde comienza el ejercicio de derechos laborales.

El documento, titulado 'Absentismo laboral en Extremadura', ha sido presentado por la secretaria general de CCOO en la región, María Berrocal, junto a la secretaria de Juventud, Salud Laboral y Medio Ambiente, María del Carmen Nicolás, en el marco de la campaña ‘El ejercicio de tus derechos no es absentismo’. De acuerdo con los datos recogidos, las horas no trabajadas en 2024 suponen el 16,6% del total de las horas pactadas en Extremadura. Esta cifra incluye vacaciones, incapacidades temporales, bajas por enfermedad o accidente, permisos retribuidos y otros supuestos contemplados en la legislación laboral, así como en los convenios colectivos.

Nicolás y Berrocal, en la presentación del informa de CCOO, en Mérida.

Nicolás y Berrocal, en la presentación del informa de CCOO, en Mérida. / Europa Press

Dentro de ese porcentaje global, el sindicato sitúa el denominado 'absentismo real', entendido como ausencias voluntarias e injustificadas, en el 1,7% de las horas pactadas. Berrocal indica que cerca del 90% de las ausencias obedecen a causas justificadas. En comparación con el conjunto del país, el porcentaje de horas no trabajadas respecto a las pactadas se eleva al 16,9%, tres décimas por encima del dato extremeño. En cuanto al 'absentismo real', la media nacional se sitúa en el 1,43%, frente al 1,7% registrado en la comunidad.

Más allá de la cuantificación de las ausencias, el informe incorpora otro elemento al análisis: la realización de horas extraordinarias. En 2024 se efectuaron en Extremadura más de 138.000 horas extra a la semana, de las que más de 31.000 no fueron pagadas ni compensadas, a tenor de los cálculos de CCOO. El sindicato estima que esta situación supone una pérdida de ingresos superior a los 33 millones de euros y apunta a la necesidad de reforzar los mecanismos de control del tiempo de trabajo.

Propuestas

Entre sus propuestas, plantea la creación de un observatorio del tiempo de trabajo y absentismo que permita disponer de datos desagregados sobre jornadas, horas extraordinarias, bajas médicas y permisos, así como la implantación de un registro horario “real y eficaz”. Las responsables sindicales cuestionan el uso amplio del término absentismo en el debate público. Berrocal recuerda que, desde el punto de vista legal y académico, el concepto se refiere a ausencias voluntarias e injustificadas, y señala que incluir dentro de esa categoría las bajas médicas, la conciliación o las vacaciones puede generar interpretaciones equívocas.

En la misma línea, Nicolás enmarca la campaña ‘El ejercicio de tus derechos no es absentismo’ en la necesidad de clarificar el significado del término. La iniciativa, que se difundirá en redes sociales y centros de trabajo, utiliza mensajes como ‘No ejerzas tus derechos’ o ‘No te recuperes de un accidente laboral’ para subrayar que determinadas ausencias responden a derechos reconocidos.

El sindicato contextualiza además el debate en la estructura productiva extremeña, con sectores donde predominan las cargas físicas elevadas, la temporalidad y determinados riesgos laborales. A su juicio, el análisis del absentismo debe tener en cuenta también estas condiciones de trabajo y su impacto en la salud y la conciliación.

Postura empresarial

Frente a esta interpretación sindical de los datos, el empresariado mantiene una visión distinta sobre el alcance y las consecuencias del absentismo. El análisis empresarial suele centrarse en su impacto sobre la productividad y los costes organizativos. Las organizaciones empresariales vienen advirtiendo en los últimos años de que el incremento de las bajas por incapacidad temporal y de las horas no trabajadas supone un desafío para determinados sectores, especialmente en actividades con plantillas reducidas o alta estacionalidad.

Los empresarios reclaman, en este contexto, mayor control sobre las situaciones de incapacidad temporal, agilidad en los procesos médicos y herramientas que permitan reducir las ausencias prolongadas. También vinculan el absentismo a la competitividad empresarial, al considerar que una elevada tasa de horas no trabajadas puede afectar a la planificación, la producción y la prestación de servicios.

Más allá de la controversia terminológica, las cifras ponen sobre la mesa dos realidades que conviven en el mercado laboral extremeño. Por un lado, un volumen significativo de horas no trabajadas que forma parte de los derechos reconocidos en la legislación; por otro, un debate creciente sobre productividad, control del tiempo de trabajo y costes empresariales. La cuestión no es solo cuánto se falta al trabajo, sino cómo se interpretan esas ausencias y qué modelo de relaciones laborales se proyecta. En esa frontera entre absentismo y derechos es donde se sitúa hoy el debate en Extremadura.

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