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Formación del nuevo gobierno

Hágase la voluntad de Vox en Extremadura

El pleno de investidura arrancó ayer con expectación máxima en la Asamblea y con el foco mediático nacional, mientras Extremadura espera un desenlace que puede resolverse este miércoles o alargarse a una segunda votación

Los diputados de Vox en la Asamblea, ayer, antes de comenzar la sesión plenaria.

Los diputados de Vox en la Asamblea, ayer, antes de comenzar la sesión plenaria. / JAVIER CINTAS

Mérida

Desde que se constituyó la autonomía en el año 1983, Extremadura ha vivido 11 investiduras, 11 debates que han ido marcando el pulso político de cada etapa y que han llevado al sillón de la Junta a cuatro presidentes: Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José Antonio Monago, Guillermo Fernández Vara y María Guardiola. Este 3 de marzo, la Asamblea regional volvió a encender el foco de los días grandes con la líder del PP extremeño como protagonista, en su intento de revalidar el cargo de presidenta en esta XII legislatura.

Casi dos meses y medio después de que se celebraran las elecciones en la región, la incertidumbre sigue anclada en la política extremeña. Guardiola promovió el adelanto electoral para tratar de obtener mayoría absoluta, pero solo consiguió un diputado más y Vox duplicó los que tenía, lo que dio más fuerza a los de Santiago Abascal a la hora de volver a negociar para formar gobierno.

En 2023 Guardiola llegó a esta cita sabiendo que tendría el apoyo de Vox para alcanzar la presidencia, pues semanas atrás habían rubricado un acuerdo de gobernabilidad. Sin embargo, en este nuevo debate de investidura, enmarcado en plena Cuaresma, la dirigente popular está a expensas de la voluntad de Vox, pues necesita al menos de su abstención, de un ‘amén’ que le devuelva la gloria.

La llegada

A las cinco de la tarde, media hora antes de que comenzara el pleno, la expectación era máxima a las puertas de la ‘casa de los extremeños’. Numerosos compañeros de Guardiola la estaban esperando y su llegada no defraudó, se la notaba emocionada, pues fue recibida entre aplausos y a gritos de ‘presidenta, presidenta’. «Hoy es una tarde para construir y para que muy pronto tengamos un gobierno estable para la región. En estos dos años y medio hay mucho trabajo detrás, tenemos ganas de seguir», trasladó a los medios.

Ya en el interior del hemiciclo, el presidente del Parlamento autonómico, Manuel Naharro, tomó la palabra para dar comienzo a la primera de las dos sesiones que marcarán el devenir de la política regional, si es que no hay que esperar al viernes, cuando se produciría la segunda votación si Guardiola no obtiene los apoyos en la primera. A la tribuna de invitados acudieron alcaldes (Rafael Mateos, Ignacio Gragera o Fernando Pizarro); diputados nacionales como Cristina Teniente y Carlos Floriano; el senador Laureano León y el delegado del Gobierno en Extremadura, entre otros representantes del ámbito político y social.

Al igual que ocurrió durante la campaña electoral, que se desarrolló en clave nacional, en este periodo de negociaciones PP-Vox la tónica no ha variado, y eso que Guardiola se afanó en su discurso en bajar el mensaje a la realidad extremeña. La región ha vuelto a servir de termómetro de la colaboración real entre ambos partidos, una vez pasadas las elecciones de Aragón y con la vista puesta en las de Castilla y León, que se celebrarán el día 15. De hecho, estar en el escaparate se notó ayer con la acreditación de numerosos medios de comunicación nacionales.

La sesión terminó como empezó, con la presidenta de la Junta en funciones vitoreada por los suyos y con la ingrata sensación que tiene desconocer qué va a pasar. Este miércoles, a las 9.30 horas, los grupos parlamentarios tomarán la palabra para posicionarse al respecto y Vox deberá decidir si su ‘amén’ es en forma de aval o portazo. Entre tanto, Extremadura continúa pendiente de una votación que, más que una investidura, parece una prueba de fe.

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