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Bienestar social

Extremadura se sitúa como la comunidad más feliz de España pese a tener rentas bajas

A pesar de las dificultades económicas, la región encabeza el ranking de felicidad, un contraste atribuido a factores como la tranquilidad, el arraigo y la cohesión social

Terrazas en Cáceres.

Terrazas en Cáceres. / EL PERIÓDICO

Mérida

Extremadura se ha colocado en la primera posición del mapa nacional del bienestar al convertirse en la comunidad autónoma con mayor nivel de felicidad de España, según el Informe Socioeconómico de la Felicidad 2025, elaborado por la Red Internacional Universitaria de la Felicidad. El estudio, presentado en la Universidad Europea, sitúa además la media nacional en 7,8 puntos sobre 10, su nivel más alto de los últimos seis años.

Gráfico sobre el nivel de felicidad.

Gráfico sobre el nivel de felicidad. / INE

El dato cobra especial relevancia en el caso extremeño al producirse en una comunidad que sigue arrastrando indicadores económicos más débiles que la media nacional. La renta anual neta media por hogar en Extremadura fue de 30.519 euros en 2025, frente a los 38.994 euros del conjunto de España, mientras que la renta media por persona se situó en 12.995 euros, por debajo de los 15.620 euros nacionales.

A ello se suma la presión social que reflejan otros indicadores. La tasa de riesgo de pobreza en Extremadura alcanzó el 26,2% en 2025, frente al 19,5% del conjunto del país, y el informe AROPE 2025 sitúa en el 32,4% la población extremeña en riesgo de pobreza o exclusión social en 2024, unas 340.000 personas. Además, la comunidad figura entre las que presentan mayor tasa de pobreza, con un 27,5%.

El hecho de que Extremadura encabece el mapa de la felicidad, pese a estos indicadores, refleja contraste llamativo entre las condiciones materiales y la percepción de bienestar. La lectura que deja el informe es que la felicidad no depende solo de la renta, sino también de factores como la tranquilidad, el arraigo, la cohesión social o una forma de vida menos acelerada.

A nivel nacional, el repunte del nivel de felicidad rompe con la tendencia descendente registrada desde 2020 y se produce, además, en un contexto complejo marcado por la llamada “policrisis”, con un riesgo de pobreza que afecta al 28,5% de la población, así como una tasa de emancipación juvenil de solo el 15%.

Pese a ese escenario, el informe atribuye la mejora de los niveles de felicidad al impulso del consumo privado y al crecimiento de la inversión. Sus autores defienden, a su vez, la necesidad de consolidar la felicidad como un indicador socioeconómico estratégico a la hora de diseñar políticas públicas.

En este sentido, Luis Bayardo Tobar, miembro promotor de la Red Internacional Universitaria de la Felicidad, subrayó durante la presentación que las administraciones deben orientar sus medidas a fomentar el bienestar de forma activa, con especial atención a la salud mental, la estabilidad laboral y la cohesión social.

Los perfiles

El análisis dibuja también el perfil de las personas con mayores índices de felicidad en España. De forma estadística, el estudio señala que son mayores de 75 años, casadas, con estudios superiores, ocupadas y con ingresos mensuales superiores a los 5.000 euros.

Frente a ello, el informe pone el foco en la situación de los jóvenes y en una “paradoja juvenil” que refleja una frustración creciente entre quienes tienen una mayor formación, pero encuentran serias dificultades para acceder a un empleo acorde con su preparación. De hecho, un 45% trabaja fuera de su ámbito de estudio. A esa realidad se suma la inseguridad laboral, agravada por el temor a la irrupción de la inteligencia artificial, que el estudio identifica ya como un nuevo factor de deterioro del bienestar.

En la comparativa territorial, Extremadura aparece en la parte más alta de la clasificación autonómica, mientras que La Rioja registra los niveles más bajos. El informe recoge además otro dato llamativo: las personas que pagan más impuestos se declaran más felices, una circunstancia que los autores relacionan con el sentimiento de contribución y justicia social.

El municipio más feliz

En cuanto al bienestar en los municipios, Trujillo se sitúa en el primer puesto a nivel regional en el mapa de la felicidad elaborado por Azucarera y YouGov, mientras que ocupa el número 28 de España. Según los autores del estudio, el bienestar que proyectaba la localidad cacereña se apoya en varios factores que la sitúan por encima de la media.

Entre ellos figuran la calidad de vida y la tranquilidad, su patrimonio y belleza monumental, la gastronomía local y el entorno natural que rodea a la ciudad, elementos que refuerzan su atractivo tanto para vecinos como para visitantes. Junto a Trujillo, otro municipio extremeño que destaca en el informe es Campillo de Llerena (Badajoz), que se sitúa en el puesto 38 de la clasificación nacional.

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