Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Reto demográfico

Vivienda, teletrabajo y bares del pueblo: las bazas de Extremadura para frenar la despoblación

Siete años después de la gran revuelta rural, la región intenta sostener sus pueblos con ayudas al teletrabajo, la rehabilitación de vivienda y los negocios básicos, mientras persisten problemas de fondo

El 40% de los municipios de Extremadura está "en serio riesgo de desaparecer" por la despoblación

El 40% de los municipios de Extremadura está "en serio riesgo de desaparecer" por la despoblación / El Periódico

Cáceres

Las reivindicaciones del mundo rural cumplen este martes siete años desde la gran revuelta de la España Vaciada. Este 31 de marzo, el debate sigue abierto y Extremadura busca frenar la despoblación en sus pueblos con varias líneas de apoyo, desde la atracción de nómadas digitales hasta las ayudas para sostener negocios básicos y facilitar el relevo empresarial, mientras persisten problemas de fondo como el escaso peso del teletrabajo respecto a la media nacional y las dificultades de acceso a la vivienda, también presentes en muchos municipios pequeños.

La pandemia abrió paso a la idea de volver al campo gracias al trabajo a distancia. La premisa era que profesionales empleados por empresas de Extremadura o de fuera de la región pudieran instalarse en municipios pequeños sin renunciar a su actividad. Sin embargo, esa expectativa no ha terminado de traducirse en un cambio amplio del mapa rural.

El teletrabajo no ha cambiado el mapa rural

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, solo el 21,15% de las empresas extremeñas permite el teletrabajo. A nivel nacional se traduce en un 37,45% y en la comunidad solo el 3,3% de los trabajadores lo ejerce de manera regular.

La conclusión que dejan esas cifras es que el teletrabajo existe, pero no se ha convertido en una palanca masiva de repoblación. Y ahí aparece otro de los elementos que han ido ganando peso en este debate que se ha devuelto a la agenda pública este 31 de marzo: no basta con poder trabajar a distancia si faltan servicios o actividad económica para sostener la vida en los pueblos.

Nómadas digitales: atraer residentes con ayudas de hasta 15.000 euros

Más allá de esas limitaciones en el tejido empresarial extremeño, la comunidad ha tratado de aprovechar el trabajo remoto como una vía para atraer nuevos residentes a través del Programa I para la atracción y establecimiento de nómadas digitales, una de las líneas abiertas más visibles frente a la despoblación.

Las ayudas alcanzan hasta 15.000 euros para quienes decidan establecerse en Extremadura y mantener su actividad profesional a distancia durante tres años. La subvención inicial es de 10.000 euros para mujeres, jóvenes menores de 30 años y personas empadronadas en municipios de menos de 5.000 habitantes, mientras que para el resto de solicitantes la cuantía arranca en 8.000 euros. Esas cantidades aumentan en 5.000 y 4.000 euros, respectivamente, si la actividad profesional se prolonga durante un tercer año.

Evolución de la población en Extremadura durante el cuarto trimestre de 2025

Evolución de la población en Extremadura durante el cuarto trimestre de 2025 / El Periódico Extremadura

Para atender los expedientes pendientes de resolución, el Ejecutivo autonómico ha aprobado una nueva ampliación presupuestaria de 1,25 millones de euros, lo que eleva el importe total de la convocatoria hasta los 4,25 millones. El presupuesto inicial era de dos millones, ampliados después en otro millón adicional.

Las actuaciones en vivienda

La vivienda ha ganado peso también en el debate sobre la despoblación rural, tanto por la escasa oferta disponible como por el estado de muchos inmuebles. En esa línea, Extremadura ha abierto ayudas para rehabilitar viviendas en municipios de hasta 10.000 habitantes. La convocatoria, dotada con 4 millones de euros entre 2026 y 2029, financiará obras de conservación, accesibilidad, eficiencia energética y habitabilidad.

Las actuaciones subvencionables incluyen trabajos en cimentación, estructura e instalaciones; reparaciones en cubiertas, azoteas, fachadas y medianerías; adecuación interior de la vivienda y mejoras relacionadas con la accesibilidad y el ahorro energético. El plazo permanecerá abierto hasta el 1 de junio y podrán solicitarlas quienes tengan el 100% del pleno dominio o el usufructo vitalicio del inmueble.

El bar y la tienda del pueblo, en el centro de la respuesta

Si hay una línea especialmente pegada a la realidad cotidiana del medio rural es la que busca sostener bares, cafeterías, comercios y otros servicios de proximidad en pueblos, entidades locales menores y pedanías de menos de 300 habitantes.

Estas ayudas permiten sufragar gastos comunes como la luz, el agua, el gas, la factura eléctrica o las suscripciones a plataformas televisivas, incluido el canon por reproducción de contenidos en público. Las bases de la convocatoria, publicadas en el DOE el pasado 24 de diciembre, establecen cinco líneas de subvenciones.

Vídeo | Testimonios de algunos autónomos extremeños

Rocío Muñoz

Una de ellas es específica para negocios con licencia de café-bar o cafetería. Otra se dirige a comercios y servicios de proximidad, como escuelas y centros de educación infantil, tiendas de alimentación y multitiendas, incluidas las ambulantes, supermercados, academias y servicios de formación, tiendas especializadas no ambulantes, como textil o ferretería, y también estaciones de servicio.

En esta primera convocatoria, tanto las ayudas para bares y cafeterías como las de comercios y servicios de proximidad establecen un máximo de 5.000 euros por beneficiario. La Junta abonará los gastos acreditados mediante factura.

"Yo repueblo": varias líneas para sostener actividad

Estas subvenciones forman parte del programa "Yo repueblo", que agrupa distintas ayudas contra la despoblación. La lógica del plan pasa también por mantener actividad allí donde la pérdida de población suele ir acompañada de cierres y menos oportunidades.

Una de sus líneas busca facilitar el relevo empresarial en municipios de hasta 3.000 habitantes, financiando con hasta 25.000 euros los gastos derivados del traspaso del negocio y las mejoras iniciales necesarias para asegurar su viabilidad.

Otra línea concederá hasta 12.000 euros, con 1.000 euros más si la beneficiaria es una mujer, a agricultores de entre 41 y 55 años en pueblos de hasta 1.000 residentes, con especial atención a la titularidad compartida.

La quinta y última línea subvencionará proyectos contra la despoblación presentados por asociaciones o fundaciones en municipios de hasta 3.000 habitantes. El planteamiento de conjunto deja ver que la respuesta frente al vaciado no se limita a una sola receta, sino que intenta actuar a la vez sobre empleo, servicios, relevo y actividad agraria.

El relevo de negocios, una pieza clave

Otra de las preocupaciones de fondo en el medio rural extremeño es qué ocurre cuando se jubilan quienes sostienen negocios viables y no hay nadie que coja el testigo. En ese terreno se sitúa el programa Releva Empresa Familiar, que busca garantizar la continuidad de negocios familiares con más de 15 años de trayectoria.

La necesidad aparece respaldada por los datos de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), que sitúa en más de 13.000 los autónomos de Extremadura mayores de 60 años. Eso significa que uno de cada seis alcanzará la edad de jubilación en los próximos cinco años.

El relevo resulta especialmente necesario en servicios del medio rural como bares, cafeterías o pequeños supermercados, considerados fundamentales para la vida de los pueblos, así como en oficios artesanales cuya continuidad se considera prioritaria para mejorar su competitividad y evitar su desaparición.

Formación y asesoramiento para planificar el traspaso

'Releva Empresa Familiar' se enmarca en la estrategia Extremadura Sigue, dotada inicialmente con casi tres millones de euros para impulsar y apoyar el relevo empresarial en la región.

El programa contempla dos grandes líneas de trabajo. La primera se centra en la sensibilización y promoción del relevo en la empresa familiar mediante jornadas informativas. Estas se complementan con una formación intensiva de 40 horas sobre planificación del relevo, fiscalidad, resolución de conflictos y principales retos a los que se enfrentan las empresas familiares.

Además, se elaborará un informe sobre la situación actual de la empresa familiar en Extremadura para identificar necesidades y favorecer su continuidad. Posteriormente, está prevista una convocatoria de ayudas destinada a apoyar la contratación de servicios especializados para elaborar protocolos familiares y planes estratégicos de relevo.

La iniciativa, impulsada por la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar con la colaboración de la Junta de Extremadura, arrancó el 15 de enero en Plasencia y ha ido desplegando un calendario de sesiones en Mérida, Don Benito, Los Santos de Maimona, Badajoz, Cáceres y Navalmoral de la Mata.

Varias bazas para responder a la despoblación

Siete años después de la España Vaciada, Extremadura intenta responder a la despoblación con varias bazas. Algunas miran hacia fuera, como los incentivos para atraer nómadas digitales. Otras intentan reforzar lo que ya existe: bares, tiendas, pequeños negocios, explotaciones agrarias o empresas familiares amenazadas por la jubilación de sus propietarios.

El mapa que dibujan esas medidas también deja una idea de fondo: la despoblación no se juega solo en el padrón. Se juega en la vivienda, en el empleo, en el relevo generacional y en la continuidad de esos servicios cotidianos que, en los pueblos, marcan la diferencia entre resistir o perder más terreno.

Tracking Pixel Contents