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Turismo ferroviario

El tren Al Ándalus pone a Extremadura en el mapa del lujo sobre raíles, con paradas en Mérida y Cáceres

El convoy turístico de Renfe estrenará el 5 de abril su nueva ruta entre Sevilla y Madrid, y convertirá a las dos ciudades extremeñas en escalas destacadas de un viaje de siete días y seis noches entre patrimonio, gastronomía y exclusividad

Vídeo | Así es el tren de lujo Al Ándalus

Cedido

Cáceres

Extremadura se ha colado en uno de los grandes escaparates del turismo ferroviario de lujo en España. El tren Al Ándalus arrancará este 5 de abril una nueva etapa con salida desde Sevilla y llegada a Madrid, un itinerario de siete días y seis noches que, por primera vez, amplía su recorrido tradicional para incluir paradas en Mérida y Cáceres.

La novedad no es menor. El histórico tren turístico de Renfe abre su programación de 2026 con una ruta renovada que deja de mirar solo a Andalucía para incorporar también destinos de Extremadura, Castilla-La Mancha y Madrid. En ese nuevo trazado, la comunidad extremeña gana visibilidad en una propuesta pensada para viajeros que buscan una experiencia pausada, cultural y cuidada al detalle.

La primera salida está prevista para este domingo desde Sevilla Santa Justa rumbo a Madrid, mientras que el trayecto inverso, con salida desde la capital, se realizará el 12 de abril. La compañía ferroviaria ha presentado esta evolución como una "actualización estratégica" del producto: El tren Al Ándalus mantiene su esencia clásica, pero abre el foco y ensancha el mapa del viaje.

Extremadura se sube a la gran ruta

La incorporación de Mérida y Cáceres no aparece como un simple añadido dentro del itinerario. Ambas ciudades encajan en la estrategia del nuevo recorrido, que busca sumar enclaves con valor patrimonial, identidad propia y capacidad de ofrecer una experiencia distinta a bordo y fuera del tren.

En el caso de Mérida, el atractivo está claro: la capital extremeña aporta el peso de su legado romano, uno de los grandes reclamos culturales del país. Cáceres, por su parte, suma la fuerza de su ciudad monumental y de un casco histórico que conserva intacta buena parte de su potencia visual. Entre una y otra, Extremadura ofrece al viajero una imagen reconocible y sólida, muy vinculada a la historia y al paisaje.

La nueva Ruta Ibérica del Sur conectará Sevilla con Madrid con paradas y visitas en ciudades como Córdoba, Cádiz, Jerez, Cáceres, Mérida, Alcázar de San Juan, Toledo y Aranjuez. La presencia extremeña refuerza así un itinerario que aspira a mezclar monumentos, gastronomía, cultura y viaje lento.

Un viaje entre historia y escapadas exclusivas

El Al Ándalus ha construido durante décadas una imagen asociada al lujo clásico sobre raíles, y la programación de 2026 insiste en esa idea. El viaje incluye visitas a lugares tan reconocibles como la Mezquita-Catedral de Córdoba, un espectáculo ecuestre en Jerez, las ruinas romanas de Mérida, los molinos de viento de Campo de Criptana o el Palacio Real de Aranjuez.

Ese catálogo de paradas busca ofrecer algo más que una sucesión de excursiones. El tren vende una forma de viajar: sin prisa, con todas las comodidades resueltas y con un relato cultural detrás de cada escala. En ese formato, Extremadura aparece como uno de los territorios que mejor encajan en la propuesta, por su capacidad para combinar patrimonio, autenticidad y una cierta sensación de descubrimiento.

El vagón bar del tren Ál Andalus.

El vagón bar del tren Al Ándalus. / Renfe

También la gastronomía ocupa un lugar central en esta nueva temporada. Renfe ha reforzado su apuesta por el producto regional, por las tradiciones culinarias de cada territorio y por las experiencias enológicas en bodegas. El viaje quiere que cada parada se recuerde no solo por lo que se ve, sino también por lo que se prueba.

Confort, atención y aire de otro tiempo

Una parte del atractivo del Al Ándalus sigue estando en su propia imagen. Sus coches históricos restaurados, sus suites y su ambientación remiten a los grandes viajes ferroviarios del siglo pasado, aunque adaptados al confort actual. La compañía asegura además que en esta nueva etapa ha seguido perfeccionando los servicios a bordo y el confort de las habitaciones.

El recorrido incluye, entre otros servicios, un autobús de lujo que acompaña al tren para facilitar los desplazamientos en las excursiones, guía multilingüe durante toda la ruta y las entradas a todas las visitas programadas. Todo está planteado para que el viajero no tenga que preocuparse por la logística y pueda centrarse en la experiencia.

Con cuatro décadas de trayectoria, el Al Ándalus encara así una nueva fase sin renunciar a su esencia. Su valor sigue estando en esa mezcla de elegancia, memoria ferroviaria y viaje exclusivo, pero ahora con un mapa más amplio y con una presencia extremeña mucho más marcada.

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