Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sector cinegético

Extremadura refuerza el control sanitario de la carne de caza y retira 3.488 piezas no aptas para consumo

El SES inspeccionó más de 52.700 animales esta temporada, en la que la actividad cinegética creció un 16,5%, y detectó además 185 casos de triquina antes de su entrada en la cadena alimentaria

Punto de venta de carne de caza.

Punto de venta de carne de caza. / Efeagro/Mariano Cieza Moreno

La Junta de Extremadura ha reforzado esta temporada el sistema de control sanitario oficial que garantiza que la carne de cazallegue al consumidor con todas las garantías higiénico-sanitarias. La actualización de la normativa autonómica en materia de control de piezas de caza, impulsada recientemente por la Dirección General de Salud Pública, ha permitido agilizar trámites, mejorar la coordinación con el sector y reforzar la trazabilidad y la inspección oficial.

Durante la temporada cinegética 2025-2026, en la que la actividad aumentó un 16,5% respecto a la anterior, los Servicios Veterinarios Oficiales del Servicio Extremeño de Salud inspeccionaron 52.798 animales abatidos en 1.934 actividades cinegéticas. Como resultado de esos controles, 3.488 piezas fueron retiradas de la cadena alimentaria al presentar lesiones compatibles con enfermedades transmisibles al consumidor.

Ciervos en una zona de caza. La Junta ha ofertado 515 permisos, de los que 470 corresponden a monterías.

Ciervos en una zona de caza. / Efe

A estos datos se suman 185 casos detectados de triquina en canales de caza, también interceptados por los servicios veterinarios oficiales antes de que pudieran entrar en el circuito de consumo.

El sistema de vigilancia contempla una primera inspección en el campo y una segunda en las industrias cárnicas, lo que, según la Junta, ha permitido unificar criterios y fortalecer de forma más eficaz el control sanitario. Además, los veterinarios oficiales realizan tomas de muestras para detectar enfermedades como la tuberculosis, la peste porcina africana y otras patologías de origen zoonósico, es decir, transmisibles de animales a personas.

Su labor incluye igualmente la supervisión de la gestión de subproductos no aptos para el consumo humano, en coordinación con la Dirección General de Agricultura y Ganadería.

Con este dispositivo, la Administración autonómica defiende que Extremadura se consolida como "referente en seguridad alimentaria aplicada al sector cinegético". La reforma normativa también busca favorecer el aprovechamiento de la caza, ampliar las vías de comercialización y respaldar a los pequeños cazadores, todo ello en un ámbito económico que mueve más de 400 millones de euros en la región y del que dependen unas 200 empresas.

Matanzas domiciliarias

En paralelo, la campaña de matanzas domiciliarias 2025-2026, iniciada el 1 de noviembre y finalizada el 31 de marzo, ha contado también con una vigilancia sanitaria reforzada. En este periodo se controlaron 1.455 matanzas y 2.805 cerdos sacrificados, con un balance de 170 decomisos parciales por patologías detectadas durante la inspección post mortem.

Elaboración de productos en una matanza casera.

Elaboración de productos en una matanza casera. / EP

La Junta subraya que este control permite preservar una tradición muy arraigada en Extremadura para el consumo familiar bajo criterios estrictos de seguridad alimentaria, evitando enfermedades infecciosas o parasitarias y garantizando también el bienestar animal.

Con ello, el Ejecutivo regional reafirma su "compromiso" con la protección de la salud pública, la prevención de enfermedades, la sostenibilidad del sector cinegético y el reconocimiento al trabajo de los profesionales veterinarios del SES.

Tracking Pixel Contents