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Seguridad vial

La DGT intensifica la vigilancia en las carreteras extremeñas con 152 controles de velocidad en una semana

La campaña, activa del 13 al 19 de abril, prevé controlar unos 10.000 vehículos en los tramos de mayor siniestralidad de la región, donde ya se han registrado 12 fallecidos en lo que va de 2026

Control realizado este martes en la A-5.

Control realizado este martes en la A-5. / El Periodico

El Periódico Extremadura

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Cáceres

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado en Extremadura una campaña especial de concienciación sobre los riesgos del exceso de velocidad, con 152 controles previstos en los puntos de mayor siniestralidad de la red viaria autonómica, por los que pasarán alrededor de 10.000 vehículos a lo largo de esta semana.

Uno de estos dispositivos se ha desarrollado este martes, 14 de abril, en el kilómetro 317 de la autovía A-5, en sentido Portugal, donde han presentado los detalles de la iniciativa el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana; el director provincial de Tráfico de Badajoz, José Luis Capilla, y el teniente coronel de la Guardia Civil del sector de Tráfico, Luis Cordero. El control desplegado en la A-5 ha servido para visibilizar sobre el terreno el refuerzo de la vigilancia en una de las principales vías de comunicación de la comunidad autónoma.

La campaña contará con el despliegue de tres vehículos camuflados, cinco dispositivos veloláser y otros cinco vehículos bicolores, además de la participación de 30 agentes en los controles previstos en la región. El operativo moviliza durante toda la semana a medios humanos y materiales especializados con el objetivo de frenar una de las conductas más peligrosas al volante. En la edición de esta misma campaña realizada en 2025 fueron sancionados 615 conductores.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha advertido de que el exceso de velocidad es la tercera causa de accidente, tanto en la región como en el conjunto del país. La preocupación institucional se centra en una práctica extendida entre los conductores, pese a la elevada siniestralidad que sigue generando en las carreteras extremeñas y españolas. En este contexto, ha subrayado que “el 60% de los conductores reconocen que superan la velocidad máxima en las autovías y el 50% en ciudades”, por lo que la campaña busca reforzar la concienciación ciudadana sobre los riesgos de esta conducta.

Los datos de mortalidad en la carretera mantienen la alerta en Extremadura. En lo que va de 2026 se han contabilizado 12 fallecidos en vías de la comunidad, frente a los 39 registrados en todo 2025, siete más que en 2024. En 2023 fueron 51 las personas fallecidas. La evolución de la siniestralidad refleja una problemática persistente en la región, con cifras que continúan obligando a extremar la prevención y la vigilancia.

Preocupación

Quintana ha reconocido la preocupación por estos registros y ha asegurado que “no son buenos datos y tenemos que seguir preocupándonos por ello”. El delegado del Gobierno ha querido poner en valor la coordinación entre administraciones y cuerpos de seguridad como una herramienta clave para reducir la siniestralidad. En este sentido, ha destacado el “trabajo magnífico de colaboración absoluta” entre la DGT en Cáceres y Badajoz, la Guardia Civil y la Fiscalía Especial de Tráfico, una cooperación que, a su juicio, “ayuda muchísimo en conseguir y perseguir que los conductores sean prudentes y que no cometan ninguna imprudencia”.

Aumento de la velocidad año a año

El jefe provincial de Tráfico, José Luis Capilla, ha alertado de un “problema importante” de concienciación social respecto a la velocidad al volante, al considerar que “habitualmente se va siempre por encima de los niveles” máximos establecidos. Tráfico detecta una normalización preocupante del exceso de velocidad, convertida en una conducta frecuente que requiere una mayor respuesta preventiva y educativa.

Capilla ha explicado además que desde la pandemia de Covid se viene observando un incremento sostenido de la velocidad media en carretera. La tendencia al alza registrada en los últimos años refuerza la necesidad de insistir en la prudencia y en el cumplimiento estricto de los límites establecidos. Asimismo, ha remarcado la importancia de adaptar la conducción a las condiciones reales de la vía y no únicamente a la velocidad máxima permitida.

En esa línea, el responsable provincial de Tráfico ha precisado que “no es lo mismo de día, con buen tiempo, en una autovía, sin circulación, que en condiciones desfavorables como hemos tenido este invierno, de nieblas, de lluvias o de mal estado de las carreteras o mucha circulación”. La advertencia incide en que la seguridad vial no depende solo del límite legal, sino de la capacidad del conductor para ajustar su comportamiento a cada circunstancia del trayecto.

Capilla también ha reclamado un “mayor esfuerzo” de los conductores para reducir la velocidad cuando haya peatones o ciclistas, considerados los usuarios más vulnerables tanto en carretera como en vías urbanas. La campaña pone el foco en la protección de quienes sufren las consecuencias más graves de cualquier impacto, especialmente en entornos con convivencia entre vehículos y movilidad vulnerable. Por este motivo, las policías locales se han sumado igualmente a esta iniciativa.

“Hay que reducir más la velocidad en presencia de estos usuarios porque las consecuencias son fatales en presencia de peatones o de ciclistas”, ha insistido José Luis Capilla. El mensaje trasladado por Tráfico subraya que pequeños descensos en la velocidad media pueden traducirse en una reducción significativa de los accidentes y de su gravedad. Según ha recordado, diversos estudios apuntan a que una reducción del 1% en la velocidad media en carretera podría suponer un descenso del 4% en los accidentes y en su lesividad.

Por su parte, el teniente coronel Luis Cordero, jefe del sector de Tráfico de Extremadura, ha explicado que estos controles se sitúan en los puntos de mayor siniestralidad y que, en algunos casos, incluyen también pruebas de alcohol y drogas, además de verificaciones de documentación y transporte. La estrategia de vigilancia combina el control de velocidad con otras inspecciones para abordar de forma integral los principales factores de riesgo en la conducción.

Sobre el consumo de sustancias al volante, Cordero ha señalado que el uso de drogas, aunque se mantiene estabilizado, viene “elevándose un poquito año a año”. La Guardia Civil aprecia una evolución contenida pero preocupante en el consumo de drogas entre conductores, especialmente por el riesgo añadido que implica en la siniestralidad vial. En cuanto al alcohol, ha indicado que permanece estabilizado en los núcleos urbanos y sus alrededores, mientras que en las zonas “más alejadas”, donde la presencia de la agrupación es menor, “se sigue consumiendo y es donde tenemos que llegar”, ha afirmado.

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