Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El impacto del conflicto de Oriente Medio

La guerra dispara los costes de la construcción y amenaza con parar obras en Extremadura

La patronal CNC Extremadura reclama a la Junta que “actúe ya” para evitar parones y resoluciones de contratos por un encarecimiento que alcanza “el 80%” en algunos materiales

Varias señales de advertencia de obras para colocar en tramos de carretera.

Varias señales de advertencia de obras para colocar en tramos de carretera. / Europa Press

Cáceres

No solo son los carburantes de automoción los que se están disparando por el impacto económico del conflicto en el Golfo Pérsico. Bien por ser también artículos derivados del petróleo; bien por estar encajando el golpe del encarecimiento de la energía en los procesos productivos, el incremento de precios se nota con virulencia ya en betún, cemento, materiales cerámicos, vidrios, áridos, PVC o polietilenos. Es decir, en la mayor parte del abanico de materiales empleados por las empresas de la construcción tanto en obra civil como en edificación.

Un proceso inflacionario que está poniendo “en riesgo el inicio y la continuidad de las obras”, según indica la Confederación de Empresarios de la Construcción (CNC) de Extremadura, que asegura que en algunas materias primas el incremento que sufren ronda el 80% desde que comenzaron a caer bombas sobre Teherán.

Adiós bonificación

Desde esta patronal se apunta que el año ya arrancó “con una muy mala noticia” para este sector, que fue la comunicación por parte de la Administración autonómica de que se dejaban de bonificar las tasas de dirección de obra, un concepto que supone el 4% del importe de adjudicación. Una decisión motivada “por la no aprobación de los presupuestos” y que “no entendemos muy bien, porque los presupuestos están prorrogados”, señala el secretario general de CNC Extremadura, Joaquín Sánchez Chamorro. Esta circunstancia ya generó “grandes problemas a las empresas contratistas de obra pública, que veían cómo, en las obras que les habían adjudicado con esa bonificación de la tasa, de improviso y sin justificación clara, se les incrementaban los costes un 4%”.

Efecto “extraordinario e imprevisible”

A este sobrecoste se le ha agregado desde hace mes y medio el efecto “extraordinario e imprevisible” que ha tenido la guerra en Irán en los precios de los materiales de construcción, y que llega cuando aún no había “desaparecido” por completo el que tuvo hace cuatro años otro conflicto armado, el de Ucrania. “Están las empresas con un incremento de los costes del 80% en muchos casos y con obras que no las van a poder ejecutar y que se tendrán que acabar paralizando”, aduce Joaquín Sánchez. "El material cerámico [rasillones, por ejemplo] ha subido un 80%; las tuberías de PVC, un 30%; el betún [utilizado para asfaltado o impermeabilización] más del 50%; el acero, por encima del 15%”, enumera.

Operarios trabajan sobre el andamio colocado en una fachada.

Dos operarios trabajan sobre el andamio colocado en una fachada. / Irma Collín

En el caso de la obra privada, puntualiza, si se ha llegado a un acuerdo para incluir en el contrato cláusulas que permitan variar los precios en función de la evolución de la materia prima, “todavía es posible” absorber las oscilaciones. Sin embargo, esto es algo que no se puede hacer en la obra pública, "donde no hay revisión de precios”.

Contratos largos, márgenes cortos

En un sector caracterizado "por contratos de larga duración" y unos "márgenes ajustados", "una alteración significativa en el precio de los aprovisionamientos puede generar "una situación crítica para las empresas que están ejecutando las obras, con graves perjuicios económicos, poniendo en peligro su continuidad”, denuncia CNC Extremadura.

La situación puede desembocar, en un primer momento, en una ralentización de los trabajos, y acabar finalmente paralizándolos, “con los efectos que ello conlleva, incluyendo la posibilidad de pérdida de fondos europeos”. También contribuye a que “gran número de licitaciones estén quedando desiertas”. Algo que ha sucedido en "más de 40" ocasiones en lo que va de año.

Y en esta misma línea, pronostican los constructores, algunas obras cuya ejecución no ha empezado, seguirán sin iniciarse, lo que dará pie a que se inicien expedientes de resoluciones contractuales por imposibilidad de encontrar soluciones económicamente viables a la ejecución de los contratos.

Obras de asfaltado de una calle.

Obras de asfaltado de una calle. / El Periodico

“Sé de gente que ha paralizado ya las obras, incluso que las va a resolver, porque es que se rompe completamente el equilibrio patrimonial. Si el beneficio industrial de una obra es el 6%, y te incrementan los precios un 30%, un 40%, o un 50%, lo que no vas a hacer es perder un 20% o un 30% en un proyecto, porque arruinas a la empresa”, arguye este responsable de CNC Extremadura.

Críticas a la falta de respuestas

Esta patronal denuncia que no se esté «haciendo nada» desde la Administración regional para atenuar estos problemas y hace hincapié en que «de manera inmediata, en cuanto se constituya el nuevo Gobierno», se adopten las medidas oportunas para restablecer el equilibrio contractual, y se bonifiquen de nuevo las tasas de dirección de obra. «La urgencia del momento así lo requiere», sostiene.

Esta organización empresarial considera «evidente que estamos ante un supuesto de extraordinaria y urgente necesidad», similar al que ocasionó la adopción de medidas legislativas autonómicas para este sector durante los primeros meses de la invasión de Ucrania.

Tracking Pixel Contents