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Acuerdo político

Álvarez y Quintana arremeten contra el pacto PP-Vox: "Guardiola ha pasado por el aro" y "el PP deja de ser un partido de Estado"

Piedad Álvarez sostiene tras el acuerdo entre PP y Vox que la presidenta en funciones queda más condicionada por su socio y critica que la negociación haya estado marcada por el "tacticismo" y el reparto de carteras

Quintana afirma que "el PP ha dejado de ser un partido de Estado" al asumir "todos los objetivos y postulados de la extrema derecha"

La portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea, Piedad Álvarez, en rueda de prensa

La portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea, Piedad Álvarez, en rueda de prensa / ASAMBLEA DE EXTREMADURA

Cáceres

La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Extremadura, Piedad Álvarez, ha afirmado este viernes que el acuerdo alcanzado entre PP y Vox confirma que María Guardiola "ha pasado por el aro" y deja a la región ante un Ejecutivo "inestable", condicionado por los intereses de ambas formaciones.

Tras reunirse con el presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro, dentro de la ronda de contactos previa al debate de investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta, Álvarez ha señalado que con este desenlace también se ratifica la idea de que en Extremadura habría gobierno "cuando a Vox le diera la gana". En su opinión, el proceso ha devuelto a la comunidad "a la casilla de salida" tras varios meses perdidos, en los que, según ha dicho, Extremadura ha quedado relegada frente a una estrategia política marcada desde fuera de la región.

Una cuestión de sillones

Durante su comparecencia, Álvarez ha lamentado que todo se haya hecho "por puro tacticismo electoral y político dirigido desde Madrid y utilizando a Extremadura como campo de pruebas". En esa línea, considera que lo ocurrido en la comunidad puede anticipar futuros movimientos políticos en otros territorios.

También ha defendido que el acuerdo evidencia que la negociación "sí era una cuestión de sillones", refiriéndose a que Guardiola ya había manifestado en su anterior investidura fallida que coincidía con Vox "en un 95 por ciento".

La dirigente socialista considera que el bloqueo no respondía tanto a discrepancias de fondo como al reparto de responsabilidades dentro del futuro Ejecutivo. "No importan las políticas, aquí importa el futuro de las personas que van a llevar las diferentes carteras en este gobierno", ha espetado.

Reparto de consejerías

Sin entrar en todos los detalles del acuerdo, Álvarez ha puesto el foco en varios aspectos que ha calificado como "poderosamente llamativos", como que María Guardiola "entregue el medio ambiente justamente al partido que niega el cambio climático", así como que les "entregue Servicios Sociales a los que deshumanizaban a los inmigrantes", tal y como señaló la propia presidenta extremeña.

Ha criticado además la creación de una Consejería de Familia, "que no familias", porque, a su juicio, responde a una visión restrictiva de ese concepto y se entrega a un partido que defiende el pin parental. También ha calificado de "sorprendente" que Vox vaya a asumir Agricultura, al vincular a esa formación con posiciones que, según ha dicho, perjudican al campo y a la ganadería.

Álvarez ha añadido además que resulta significativo que en el acuerdo no se hable de igualdad. A su entender, esa ausencia confirma que la posición de Guardiola en esta materia "es la misma que la de Vox".

Un ejecutivo con dudas de estabilidad

La portavoz del PSOE ha insistido en que el resultado de esta negociación dibuja un gobierno frágil. "Si no se pudieron entender en el pasado, no hay ningún indicador que nos diga que ahora sí se van a entender en el futuro", ha señalado.

En ese contexto, ha sostenido que ambas partes se han unido por interés. Según ha expuesto, Guardiola lo habría hecho "por conservar el sillón de presidenta a toda costa", mientras que Vox, ha añadido, persigue "llegar al poder y ocupar sillones". Por ello, el Grupo Socialista ha augurado una legislatura marcada por la dependencia del PP respecto a Vox y por una estabilidad aún por demostrar en la política extremeña.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, hoy en Badajoz.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana. / E.P.

Partido de Estado

También se ha pronunciado al respecto el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, quien considera "inconstitucionales" muchos puntos del acuerdo alcanzado entre los populares y la formación de Santiago Abascal, especialmente en áreas como Familia e Infancia.

A su juicio, el PP ha asumido los postulados de la extrema derecha y ha dejado de actuar como un "partido de Estado", en un acuerdo que, además, augura que no agotará la legislatura.

Quintana sostiene que este nuevo Ejecutivo hará que Extremadura sea menos solidaria, al recortar ayudas a colectivos vulnerables, sindicatos y entidades sociales, además de ceder a Vox competencias sensibles como Infancia, Familia y medio natural.

También ha criticado la supresión de materias educativas vinculadas al ámbito musulmán, una decisión que, según ha dicho, ya ha generado preocupación en la comunidad árabe de Don Benito. En conjunto, ve el pacto como una renuncia del PP a sus principios para asegurar el gobierno autonómico.

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