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Agricultura

El arroz extremeño alerta de una “situación límite” por las importaciones y el impago de la última campaña

Las organizaciones agrarias reclaman cláusulas espejo, un etiquetado claro y medidas de salvaguarda ante una crisis que, aseguran, amenaza con hacer desaparecer el cultivo en la región

Una máquina cosechando arroz.

Una máquina cosechando arroz. / El Periodico

El Periódico Extremadura

El Periódico Extremadura

Cáceres

Las principales organizaciones agrarias y entidades del sector arrocero de Extremadura han denunciado este jueves una “situación límite” por la entrada masiva de arroz procedente de terceros países y por el impago de la última campaña. Asaja Extremadura, La Unión, UPA-UCE, la Plataforma del Sector Arrocero de Extremadura, Aseprex y la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Don Benito y Comarca se han unido en una sola voz para advertir de la asfixia económica que atraviesan los productores.

En una nota conjunta fechada el 23 de abril, el sector asegura que atraviesa una crisis “sin precedentes” provocada por la entrada de producto exterior en el mercado europeo. Según estas organizaciones, ese arroz llega de países terceros “sin cumplir las exigentes normativas” que sí se imponen a los productores locales, lo que, afirman, está hundiendo los precios y haciendo inviable la actividad. Los representantes del sector arrocero extremeño sostienen que esta competencia desleal amenaza con hacer desaparecer un cultivo estratégico para muchas explotaciones de la región.

Las entidades firmantes reclaman a las autoridades nacionales y europeas la activación inmediata de una cláusula de salvaguarda que proteja el arroz europeo frente a lo que califican como importaciones descontroladas. También piden la aplicación de cláusulas espejo para que cualquier grano que entre en Europa cumpla las mismas normas sociales, laborales, ambientales y fitosanitarias que se exigen a los agricultores extremeños.

Etiquetado claro

El sector exige además un etiquetado claro de origen, al considerar que el consumidor tiene derecho a conocer de dónde procede el arroz que compra y a evitar posibles fraudes o mezclas engañosas. Otra de las reivindicaciones pasa por revisar los aranceles y ajustar las tasas de importación para equilibrar el mercado frente a países con costes de producción mucho más bajos.

Situación financiera extrema

A la presión de las importaciones se suma, según denuncian, una situación financiera extrema. Los agricultores aseguran que ya están inmersos en las tareas de siembra de la campaña 2026, con todos los costes de producción por delante, mientras todavía no han cobrado el arroz correspondiente a la campaña 2025, una falta de liquidez que califican como “la estocada final” para muchas familias.

La nota conjunta concluye con una advertencia directa a las administraciones. En representación del sector arrocero de Extremadura, las organizaciones firmantes afirman: “O los políticos sacan la cara y miran por el sector arrocero o nos vemos abocados al abandono y a la ruina total del sector”.

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