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Recuperación ambiental

Charca, bosquetes y refugios: Así se recuperará una mina degradada en el entorno de Monfragüe

Tolsa ha anunciado la restauración de La Cierva, la única explotación de attapulgita de Extremadura, activa desde los años 60 en Torrejón el Rubio, con una intervención junto a ADENEX para renaturalizar el terreno y favorecer la biodiversidad

Entorno de la mina La Cierva, en la población extremeña de Torrejón El Rubio.

Entorno de la mina La Cierva, en la población extremeña de Torrejón El Rubio. / Turismo Torrejón

Cáceres

La antigua concesión minera La Cierva, situada en el término municipal de Torrejón el Rubio, cerca del entorno del Parque Nacional de Monfragüe, entrará en una nueva fase de restauración ambiental tras la finalización de las labores extractivas. La empresa Tolsa ha anunciado el inicio del proyecto final de recuperación y fomento de la biodiversidad, una actuación que cuenta con autorización de la Junta de Extremadura y que se desarrollará en colaboración con ADENEX.

El plan busca transformar un espacio con actividad minera previa en un entorno naturalizado, más integrado en el paisaje y con mejores condiciones para la fauna y la flora autóctonas. La intervención incluirá una charca naturalizada, la reforestación con especies autóctonas, la creación de bosquetes y la instalación de refugios para aves, murciélagos y polinizadores, además de zonas con fines didácticos y de educación ambiental.

Imagen del estado del terreno tras la finalización de la actividad en la mina de Torrejón.

Imagen del estado del terreno tras la finalización de la actividad en la mina de Torrejón. / Turismo Torrejón

La actuación se desarrollará en un enclave especialmente sensible por su proximidad a Monfragüe, uno de los espacios de mayor valor ecológico de Extremadura. La recuperación se plantea así no solo como el cierre ambiental de una explotación minera, sino también como una oportunidad para generar un nuevo espacio visitable y vinculado a la divulgación de la biodiversidad.

La única explotación de attapulgita de Extremadura

La Cierva no es una explotación cualquiera. Se trata de la única mina de attapulgita existente en Extremadura, un mineral que ha tenido una presencia singular en la actividad extractiva de la región. El yacimiento se encuentra en la Cuenca Terciaria de Talaván-Torrejón, una cuenca continental situada al sur del río Tajo y limitada por fallas extensionales.

Según la información técnica disponible, el yacimiento está constituido por margas y arcillas paligorskíticas dispuestas en capas lenticulares con potencias de entre 2 y 10 metros. El material explotado ha sido un silicato de aluminio y magnesio hidratado, de formación natural, utilizado como agente antisedimentante y destinado principalmente a fertilizantes, abonos, plaguicidas e incluso a la alimentación animal.

La explotación de estas canteras comenzó en la década de los años 60 y posteriormente pasó a manos del grupo Tolsa S.A., considerado el mayor productor del país de este tipo de arcillas. Buena parte de la producción se ha destinado a la exportación, especialmente a países de la Unión Europea, al Golfo Pérsico y a Japón.

Además de La Cierva, existe un indicio de attapulgita entre las localidades pacenses de Corte de Peleas y Santa Marta, asociado a arcillas terciarias miocenas de la facies Almendralejo de la Cuenca Continental del Guadiana, aunque la explotación activa y consolidada en Extremadura ha sido la de Torrejón el Rubio.

De explotación minera a espacio naturalizado

La recuperación de La Cierva se iniciará una vez finalizadas las antiguas labores extractivas. Según la información facilitada por la empresa, el objetivo es convertir un terreno alterado por la minería en un ecosistema vivo, con medidas orientadas a favorecer la presencia de especies autóctonas y mejorar la funcionalidad ecológica del espacio.

Una de las actuaciones principales será la creación de una charca naturalizada, concebida como refugio y punto de reproducción para anfibios, aves, insectos y flora acuática. La lámina de agua se integrará en el terreno como un elemento de apoyo a la biodiversidad local, especialmente relevante en un entorno mediterráneo donde la disponibilidad de agua condiciona la presencia de muchas especies.

El proyecto contempla además la reforestación con especies autóctonas y la creación de pequeños bosquetes que actuarán como corredores ecológicos. Con ello se pretende facilitar la conectividad del entorno, reforzar la cobertura vegetal y contribuir a la recuperación paisajística de la antigua mina.

Refugios para fauna y uso didáctico

La restauración no se limitará a la vegetación. El plan incluye la instalación de refugios para polinizadores, cajas nido para aves y estructuras específicas para murciélagos, especies con un papel relevante en el equilibrio del ecosistema por su función en la polinización, el control de insectos y la dinámica natural del medio.

Estas medidas buscan favorecer la colonización progresiva del espacio por parte de la fauna local y convertir la antigua concesión minera en un enclave con mayor valor ecológico. Junto a ello, la actuación prevé la adecuación de zonas con fines didácticos y de educación ambiental, pensadas para acercar la biodiversidad a la ciudadanía, a centros educativos y a visitantes del entorno.

La intención es que el espacio restaurado no solo recupere parte de sus valores naturales, sino que también pueda utilizarse como recurso para actividades de divulgación y sensibilización ambiental en una zona muy vinculada a la observación de la naturaleza por su cercanía a Monfragüe.

Un proyecto junto a ADENEX

La actuación se desarrollará en colaboración con ADENEX, cuya participación ha servido, según la empresa, para adaptar el proyecto a las características del territorio y a sus necesidades ambientales. Tolsa ha subrayado que la colaboración con la organización ecologista aporta conocimiento local y experiencia técnica para orientar la restauración.

La responsable de sostenibilidad corporativa de Tolsa, Adriana Villoslada, ha señalado que "la colaboración con ADENEX aporta una mirada experta que nos ayuda a asegurar que cada acción tenga un impacto positivo y duradero".

La empresa enmarca esta intervención en su estrategia de sostenibilidad y en su modelo de minería por transferencia, que combina la extracción del mineral con la restauración posterior de los terrenos. Tolsa ha recordado además que cuenta con certificación en Minería Sostenible, con la que acredita estándares de responsabilidad ambiental, transparencia y compromiso con las comunidades locales.

Un nuevo espacio en el entorno de Monfragüe

La recuperación de La Cierva permitirá mejorar la biodiversidad del entorno, reforzar el atractivo natural de la zona y generar un nuevo espacio visitable que podrá acoger actividades ambientales y educativas. La actuación pretende así devolver al territorio un área degradada y reconvertirla en un enclave más integrado en el paisaje.

La restauración de la única explotación de attapulgita de Extremadura cierra así una etapa ligada a la actividad minera y abre otra centrada en la renaturalización del espacio. La antigua mina de Torrejón el Rubio quedará vinculada a una nueva función: la de servir como refugio para la biodiversidad y como ejemplo de recuperación ambiental en las inmediaciones de Monfragüe.

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