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Nuevo ciclo político

Cotrina encomienda a los pueblos la reconstrucción del PSOE de Extremadura

El nuevo secretario general hereda un partido golpeado por tres primarias, la pérdida del poder autonómico y la ausencia de Fernández Vara, pero aún sostenido por una red territorial decisiva de cara a las municipales de 2027

Álvaro Sánchez Cotrina, tras ser ratificado secretario general por el 16 Congreso Extraordinario Regional del PSOE. Detrás, su nueva Ejecutiva

Álvaro Sánchez Cotrina, tras ser ratificado secretario general por el 16 Congreso Extraordinario Regional del PSOE. Detrás, su nueva Ejecutiva / PSOE de Extremadura

Mérida

Desde la creación de su federación autonómica en 1988, el PSOE de Extremadura no había vivido un periodo tan convulso como el de los últimos tres años. El partido que durante décadas no tuvo rival ni freno en la región, el de las siete mayorías absolutas acumuladas por Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Guillermo Fernández Vara, ha encadenado desde 2023 tres procesos de primarias, la imputación judicial de su candidato, Miguel Ángel Gallardo, los peores resultados electorales de su historia y una orfandad política difícil de recomponer tras la muerte de Vara.

Álvaro Sánchez Cotrina, ratificado este sábado como nuevo secretario general, tiene ahora por delante la enorme tarea de reconstruir un partido que viene de tocar fondo electoral y emocional. Porque el PSOE de Extremadura no solo ha perdido el poder autonómico, también al referente que durante años sostuvo el relato político, la unidad moral y la identidad emocional. Y esa ausencia ha dejado cicatrices con costuras visibles entre provincias, familias orgánicas y liderazgos internos.

Homenaje a Guillermo Fernández Vara en el 16 Congreso Extraordinario Regional del PSOE de Extremadura.

Homenaje a Guillermo Fernández Vara en el 16 Congreso Extraordinario Regional del PSOE de Extremadura. / PSOE de Extremadura

Estructura territorial

Cotrina hereda una organización herida, pero también una estructura territorial todavía muy poderosa para afrontar el que será el primer gran examen de su liderazgo: las elecciones municipales de 2027. En una comunidad extensa, dispersa y rural como Extremadura, donde la mayor parte de la población vive en pueblos de menos de 10.000 habitantes, la capilaridad municipal es un factor determinante.

Históricamente, los socialistas han construido buena parte de sus mayorías absolutas desde el voto rural: los pueblos, sobre todo los pequeños, han sido su columna vertebral durante décadas, su principal caladero y su ventaja territorial más sostenida frente al PP. En 2027, Cotrina se jugará la que es ahora su principal red de poder institucional: las diputaciones de Cáceres y Badajoz. También se verá si el avance de Vox, ya instalado en el Gobierno regional junto al PP y con voluntad de arraigar en pueblos y comarcas, empieza a disputar espacios donde hasta ahora apenas había tenido estructura.

Video | Cotrina toma el mando del PSOE extremeño con Ibarra y Zapatero como avales para "volver a ganar"

Europa Press

Siete concejales de siete

El lema del congreso, 'Ahora, volver a ganar', apunta directamente a ese horizonte, así como el hecho de que en su nueva Ejecutiva se haya rodeado de perfiles claramente municipalistas. Cotrina sabe que antes de volver a aspirar a la Junta necesita recuperar músculo local, reforzar agrupaciones, cuidar alcaldías, acompañar a candidatos y reconstruir credibilidad desde abajo. Su propio perfil explica esa apuesta: no llega a la secretaría general desde un gran despacho institucional, sino desde Salorino, un municipio de apenas 500 habitantes de la provincia de Cáceres donde presume de haber logrado siete concejales de siete para el PSOE.

En su discurso en el congreso, Cotrina hizo de esa experiencia local su carta de presentación. Enlazando con el imaginario político de Guillermo Fernández Vara, reivindicó la "política de las pequeñas cosas": la de los alcaldes que se levantan cada mañana con más competencias que recursos, la de los pueblos que necesitan servicios públicos de calidad y la de una militancia que conoce los problemas porque los vive. No habló solo para la militancia del partido. Habló para los alcaldes, concejales y agrupaciones que sostienen la estructura socialista en el territorio y que serán decisivos en 2027.

Rodríguez Osuna: modelo a seguir

En ese marco se sitúa también su elogio al alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, al que presentó como ejemplo de gestión municipal y de cómo un proyecto socialista puede arraigar en una ciudad desde la cercanía, la transformación urbana y la identificación con su gente. Cotrina utilizó Mérida como escaparate de ese municipalismo que quiere convertir en seña de identidad: gobiernos locales útiles, alcaldes reconocibles y una política capaz de medir sus resultados en la vida cotidiana, no solo en los discursos.

El PSOE aúpa a Cotrina y exhibe unidad para "volver a ganar" en Extremadura

El PSOE aúpa a Cotrina y exhibe unidad para "volver a ganar" en Extremadura / PSOE de Extremadura

La referencia a Osuna no fue casual. Mérida es una de las plazas simbólicas del socialismo extremeño y uno de los principales activos municipales del partido, donde gobiernan con mayoría absoluta. En plena reconstrucción, Cotrina necesita referentes de gestión que ayuden a proyectar solvencia, normalidad y futuro. Si el PSOE quiere volver a ganar, su punto de partida no será una gran operación de marketing autonómico, sino la suma de alcaldías, agrupaciones y liderazgos locales capaces de recuperar confianza desde el terreno.

La integración de Blanca Martín

En esa lógica puede entenderse también la integración de Blanca Martín, por quien Osuna apostó en la fase previa a las primarias y cuya incorporación, discutida inicialmente en algunos sectores, adquiere ahora otra lectura: sumar al nuevo proyecto un espacio municipal con peso propio y evitar que la unidad proclamada en el congreso se quede solo en una fotografía.

La tarea de fondo apenas comienza. Cotrina deberá gestionar el impacto del juicio por el caso David Sánchez, recomponer en apenas 12 meses una organización tocada por tres primarias en tres años, contener la lectura provincial de su liderazgo y convertir el municipalismo en algo más que una palabra amable para llegar al ciclo electoral de 2027 con un PSOE convertido, de nuevo, en alternativa. Para ello, su primera consigna ha sido la unidad. La segunda, el territorio. Y la tercera, el aviso al nuevo Gobierno de PP y Vox: "El PSOE de Extremadura está de vuelta".

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