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Los trenes que vienen

El Gobierno fija para 2028 la alta velocidad ferroviaria ya completa entre Talayuela y Badajoz

El Ejecutivo responde a dos diputados extremeños del PP que el ERTMS, el sistema de seguridad que permite circular a alta velocidad, llegará a Plasencia-Badajoz a mediados de 2026 y al tramo Plasencia-Talayuela a finales de 2028.

El corredor Madrid-Lisboa se confirma para 2030 con cinco horas de viaje y para 2034 con tres horas

Un tren realiza pruebas en las vías listas para la alta velocidad entre Plasencia y Badajoz.

Un tren realiza pruebas en las vías listas para la alta velocidad entre Plasencia y Badajoz. / Efe

Cáceres

Extremadura ya ha visto circular trenes a 300 kilómetros por hora en pruebas. Ahora, el Ejecutivo ha detallado y confirmado en sede parlamentaria las fechas para que esa velocidad pueda empezar a convertirse en una prestación comercial en Extremadura. En una respuesta parlamentaria a dos diputados extremeños del PP por Badajoz, Antonio Cavacasillas Rodríguez y Alfonso Carlos Macías Gata, el Gobierno ha situado a mediados de 2026 la implantación del ERTMS entre Plasencia y Badajoz, el sistema de seguridad que debe permitir a los trenes circular con prestaciones de alta velocidad, y ha fijado finales de 2028 como horizonte para extenderlo al tramo Plasencia-Talayuela y poner en servicio esa parte de la línea.

El documento permite ordenar las previsiones que el ministerio y la Comisión Europea han situado sobre el corredor: Madrid-Lisboa en unas cinco horas a finales de 2030 y la conexión plenamente terminada, con un viaje de unas tres horas, antes de que acabe 2034.

La respuesta del Ejecutivo recoge el estado de las principales actuaciones ferroviarias en Extremadura y vuelve a poner el foco en el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, conocido por sus siglas en inglés ERTMS. Su despliegue es la condición técnica que debe permitir el salto de velocidad en la línea ya electrificada entre Plasencia, Cáceres, Mérida y Badajoz, donde hace un año se realizaron las primeras pruebas con trenes circulando por encima de los 300 kilómetros por hora.

El ERTMS, la pieza pendiente

El Gobierno ha señalado que la implantación del ERTMS en la línea de alta velocidad Madrid-Extremadura se encuentra en una "fase de despliegue avanzado". En el tramo Plasencia-Cáceres-Badajoz, según la respuesta parlamentaria, ya se ha realizado buena parte de las pruebas del sistema, aunque su entrada en servicio comercial queda pendiente de la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.

Ese matiz es clave. El calendario que maneja Transportes sitúa durante este 2026 la puesta en servicio de la alta velocidad con ERTMS en el tramo Plasencia-Cáceres-Badajoz, pero antes debe completarse ese trámite de seguridad. El propio ministerio ya había apuntado en los últimos meses a la primavera de 2026 como horizonte para que los trenes pudieran circular a 300 kilómetros por hora en Extremadura, una mejora que permitiría recortar los tiempos de viaje con Madrid.

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Hace justo un año, Renfe realizó los primeros viajes en pruebas por la línea extremeña ya electrificada entre Plasencia y Badajoz. En abril de 2025, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, participó en uno de esos recorridos a bordo de un tren Serie 106 que alcanzó los 303 kilómetros por hora. Entonces, el ministerio vinculó aquellas pruebas precisamente a la validación del ERTMS, el sistema de protección, mando y control que supervisa la velocidad del tren y permite la señalización en cabina.

Talayuela-Plasencia, a finales de 2028

La otra fecha relevante de la respuesta afecta al tramo Talayuela-Plasencia, la pieza que debe prolongar la alta velocidad extremeña hacia el norte de la región. El Gobierno ha señalado que Adif anunció en octubre de 2025 la adjudicación de la instalación de los equipos de señalización y gestión en remoto y en tiempo real, incluidos el sistema ERTMS y las comunicaciones móviles ferroviarias GSM-R.

Ese mismo tramo tiene también adjudicadas las obras de electrificación por más de 41 millones de euros, a las que se suma el contrato de 16,7 millones para construir una subestación eléctrica en el entorno de Casatejada, encargada de alimentar la línea aérea de contacto que suministrará energía a los trenes.

La referencia de calendario queda fijada en la decisión de ejecución de la Comisión Europea sobre la conexión ferroviaria de alta velocidad Lisboa-Madrid. Según recoge la respuesta del Gobierno, el ERTMS se implantará entre Badajoz y Plasencia a mediados de 2026 y entre Plasencia y Talayuela a finales de 2028. Además, el tramo Plasencia-Talayuela se pondrá en servicio también a finales de 2028.

Con ese horizonte, la alta velocidad extremeña quedaría desplegada entre Talayuela y Badajoz antes de afrontar el tramo más complejo para la conexión con Madrid, todavía pendiente de completar su tramitación ambiental y de definir la ejecución del trazado entre Madrid y Oropesa.

Madrid-Lisboa, dos velocidades y dos fechas

El documento permite también encajar el calendario extremeño dentro del corredor internacional Madrid-Lisboa. España y Portugal deberán aplicar las medidas necesarias para hacer posibles, a más tardar a finales de 2030, servicios directos de alta velocidad entre las dos capitales con un tiempo de viaje aproximado de cinco horas: unas tres horas entre Madrid y la frontera y otras dos desde la frontera hasta Lisboa.

La conexión plenamente terminada queda para una segunda fase. El objetivo marcado para finales de 2034 es que el viaje directo Madrid-Lisboa pueda realizarse en unas tres horas, con alrededor de dos horas entre Madrid y la frontera portuguesa y en torno a una hora entre la frontera y Lisboa.

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El Gobierno ha indicado que España se ha comprometido a hacer "todo lo posible" para finalizar el nuevo tramo de alta velocidad entre Talayuela y Madrid dentro del periodo con fecha límite en 2030. No obstante, la propia respuesta parlamentaria recoge que, por las limitaciones técnicas y financieras que afronta Portugal, la conexión ferroviaria de alta velocidad Lisboa-Madrid no concluirá antes de finales de 2030 y deberá estar plenamente terminada antes de finales de 2034.

Obras y limitaciones de velocidad

La respuesta del Ejecutivo también atribuye la mejora de los tiempos de viaje entre Badajoz y Madrid al estado de la infraestructura. En la actualidad, según el Gobierno, existen limitaciones temporales de velocidad en distintos puntos de la línea asociadas a obras y actuaciones en curso, lo que obliga a circular por debajo de las velocidades habituales y alarga los trayectos.

Renfe ha trasladado que no se ha suprimido ningún servicio ferroviario, ni de alta velocidad ni de media distancia convencional, que pueda afectar a zonas rurales de Extremadura. Sí ha admitido interrupciones puntuales del servicio por las numerosas actuaciones de mejora que se están acometiendo en la región, tanto en la línea de alta velocidad como en la red convencional. En esos casos, según ha señalado, se establecen planes alternativos de transporte por carretera.

El operador ha explicado además que, mientras dure esta situación transitoria, realiza ajustes periódicos en los horarios y tiempos de viaje para adaptarlos a las condiciones de la infraestructura sin afectar a la demanda. El objetivo, según la respuesta del Gobierno, es mantener la fiabilidad y puntualidad del servicio mientras concluyen las obras de modernización ferroviaria.

Inversiones y pasos a nivel en Badajoz

El Ejecutivo ha incluido en su respuesta un balance de las inversiones ejecutadas por Adif y Adif AV en Extremadura entre 2019 y 2025. Según esos datos, Adif AV ha invertido 143,8 millones de euros en 2025 en la comunidad, después de haber alcanzado 218,7 millones en 2023 y 220,9 millones en 2024. Por su parte, Adif ha ejecutado 22,5 millones en 2025.

El Gobierno ha destacado también varias actuaciones de seguridad en la red convencional de la provincia de Badajoz. Entre ellas, la mejora de la protección de 11 pasos a nivel en la línea Zafra-Huelva, con una inversión cercana a los 4 millones de euros, y la licitación para actuar en otros 9 pasos a nivel de la línea Mérida-Los Rosales, situados en el trayecto Zafra-Llerena, que serán dotados de nuevos sistemas de protección activa con señalización luminosa y acústica automática.

A ello se suma la instalación de más de 91 kilómetros de cerramientos en distintos puntos de la red ferroviaria extremeña, con un presupuesto de licitación próximo a 3,4 millones de euros, incluidos tramos de la línea Zafra-Jerez de los Caballeros en los términos municipales de Burguillos del Cerro, Puebla de Sancho Pérez y Zafra.

A esas obras se añaden proyectos de modernización de señalización, implantación del sistema GSM-R, renovación de vía, mejora de estaciones y actuaciones en terminales logísticas. Según la respuesta parlamentaria, las terminales de ExpacioNavalmoral y ExpacioMérida están finalizadas y en servicio, mientras que la de Badajoz está operativa desde octubre de 2024.

Con todo, el eje político y ferroviario de la respuesta está en el calendario de la alta velocidad. Extremadura ya ha visto circular trenes a 300 kilómetros por hora en pruebas. Ahora, el Gobierno ha vuelto a fijar por escrito los próximos hitos: ERTMS entre Plasencia y Badajoz a mediados de 2026, llegada del sistema y puesta en servicio del tramo hasta Talayuela a finales de 2028, servicios directos Madrid-Lisboa en unas cinco horas en 2030 y conexión plenamente terminada en 2034.

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