Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cuando emprender barato sale caro

Casi la mitad de los autónomos extremeños abandona su negocio antes de los tres años

UPTA alerta de la baja supervivencia de los autónomos, algo que vincula a la poca eficacia del sistema de incentivos al autoempleo, para el que reclama una "reforma urgente"

Un autónomo baja la persiana de su negocio al acabar la jornada.

Un autónomo baja la persiana de su negocio al acabar la jornada. / Ricardo Rubio / Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

E. B.

Cáceres

Aproximadamente, cinco de cada diez actividades autónomas que se ponen en marcha en Extremadura desaparecen antes de haber cumplido su tercer año de vida. Es el aviso que lanza la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), que relaciona esta baja tasa de supervivencia con la poca eficacia del sistema de incentivos al autoempleo, para el que reclama una «reforma urgente».

Conforme a los datos facilitados por esta organización, actualmente Extremadura cuenta con 81.156 trabajadores autónomos afiliados al RETA. Con información a marzo pasado, 9.462 de ellos (aproximadamente un 12%) continúan acogidos al sistema de tarifa plana. Los beneficiarios de esta medida cotizan por la base mínima correspondiente al tramo 1 de la tabla general, fijada en 950,98 euros cada mes. Aplicando el tipo de cotización vigente este año, del 30,60%, la cuota ordinaria asciende a en torno a 291 euros mensuales, lo que se traduce en cerca de 3.492 euros anuales.

Esfuerzo presupuestario

Tomando como referencia este volumen de beneficiarios activos en la comunidad autónoma, el volumen de cotizaciones ordinarias afectadas por la tarifa plana rondaría los 33 millones de euros anuales si bien «el coste neto real de la bonificación para la Seguridad Social sería inferior, al descontarse la cuota reducida que sí abonan los autónomos beneficiarios», precisa esta organización en una nota de prensa.

A este «importante esfuerzo presupuestario» se agrega además el que efectúan «numerosas comunidades autónomas a través de los programas de ‘cuota cero’», implantados en sus respectivos territorios y que permiten incluso devolver íntegramente las cotizaciones abonadas durante el primer o segundo año de actividad.

No garantiza la viabilidad

«Sin embargo, pese a la elevada inversión pública, el análisis realizado por UPTA concluye que el modelo actual favorece el acceso rápido al autoempleo, pero no garantiza la viabilidad real de muchos negocios», se destaca en la citada nota.

En este punto, se argumenta además que el mayor número de cierres se observa precisamente cuando finaliza la reducción de cuotas y los trabajadores por cuenta propia deben afrontar el coste real de cotización a la vez que el resto de obligaciones fiscales, financieras y comerciales derivadas de la actividad.

Una "trampa"

A juicio de esta organización esta tarifa plana, tal y como está diseñada actualmente, más que ayudar al emprendedor «puede convertirse en muchos casos en una auténtica trampa para miles de personas que inician una actividad sin la preparación suficiente ni un proyecto económicamente sostenible». Una situación que acaba derivando en deudas con las administraciones públicas o con proveedores, impagos al fisco y de cotizaciones, clausuras prematuras de negocios «y un importante impacto personal derivado del fracaso empresarial».

«La tarifa plana no puede seguir siendo únicamente un incentivo estadístico para incrementar altas en el RETA. Debe convertirse en una herramienta real de consolidación de negocios y generación de empleo estable», defiende Eduardo Abad, presidente de UPTA.

Falta de preparación

Este colectivo apunta que una de las principales dificultades a la hora de sacar adelante un nuevo negocio es que no todas las personas que acceden al autoempleo cuentan con la preparación necesaria para sostener un proyecto empresarial que sea viable en el tiempo. Por este motivo, plantea que el acceso a la tarifa plana se vincule «a procesos de formación y cualificación previa, acreditación de experiencia profesional o formación relacionada con la actividad económica, asesoramiento profesional obligatorio y la presentación de un plan de negocio con criterios mínimos de sostenibilidad económica».

Tracking Pixel Contents